La reina lesbiana

h1 Escrito el 28-11-2006 por dosmanzanas

Una carta en Dosmanzanas

En estos días de anuncios de nacimientos reales resulta imposible no prestar atención a esas dos nuevas princesas de sangre azul –las hijas de nuestros futuros monarcas- e imaginarlas jugando al escondite entre los flamantes alabarderos del Rey y el perfume de los magnolios de Palacio. Sin embargo, no es precisamente este entorno magnífico y palaciego lo que ahora llama nuestra atención, sino el hecho de que por una pura razón estadística, la princesa heredera del trono español pudiera llegar a desenvolverse en su vida cotidiana y profesional conforme a una orientación sexual diferente a la del común de todos aquéllos y aquéllas que a partir de ahora van a seguirla –y perseguirla- por todas partes.

Es decir, que nuestra futura Reina pudiera ser lesbiana y ejercer naturalmente como tal.

Infanta LeonorNo es éste el momento ni el lugar de imaginar una lista de emperadores, reyes, reinas, príncipes o aristócratas gays o lesbianas. Nos bastará conocer el dato –sobre el que ya se ha escrito con profusión- de que la reina Cristina de Suecia, el Rey Enrique III o Luis XIII de Francia, por poner algunos ejemplos, tuvieron una indiscutible y desenfadada orientación homosexual. Dicho lo cual y siendo evidente que la homosexualidad del Rey no es algo que elija el Parlamento o el Consejo privado del monarca, algunos nos preguntamos lo siguiente: ¿Puede la futura Reina Leonor ser lesbiana? ¿Es posible el matrimonio de una Reina lesbiana? ¿Cómo se organiza la sucesión de una Reina lesbiana? ¿Tienen algún papel en esta cuestión las Cortes generales? ¿Y en la elección de los hijos?

Algo que no debiera preocuparnos demasiado, el anuncio de la homosexualidad de una persona de cierta notoriedad, su boda con su novia o el nacimiento o la adopción de sus hijos, podría convertirse en el paradigma de un problema de Estado –sólo para algunos-, no precisamente por el referente legal aplicable, que al día de hoy es diáfano y cristalino, sino por un absurdo problema de conciencia. Las estrechísimas relaciones que nuestra monarquía guarda con la Iglesia Católica –objetora de conciencia permanente a todo lo que signifique diferencia-, y el evidente y deliberado distanciamiento que siempre ha mantenido la monarquía con las organizaciones de gays y lesbianas, como con la propia realidad homosexual en general, nos hace presumir que se enfrentaría a un duro recorrido, un auténtico calvario.

Desde una perspectiva legal el marco de referencia para encontrar respuestas a aquellas preguntas habría que buscarlo en la Constitución Española de 1978 (CE). Como no puede ser otra manera, del examen de la Norma Fundamental se desprende que no existe ni una sola disposición en el Título II que prohíba a una Reina ser lesbiana, faltaría más, ni que aquélla pueda tener hijos o adoptarlos con su cónyuge o novia –aunque la CE sólo se refiera al nacimiento- en el marco de la legislación general que nuestro Derecho privado prevé para todos y cada uno de los españoles en estrictas condiciones de igualdad (artículo 14 CE), sin perjuicio de la aplicación, en el orden sucesorio, de algunas especiales reglas de llamamiento.

En nuestra opinión, el único problema que realmente podría plantearse sería el de un hipotético pero posible “veto” al matrimonio homosexual de la Reina.

En efecto, aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión al trono contrajeran matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales –dice el artículo 57.4 CE-, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.

Desconocemos hasta que punto el Rey sería capaz, en conciencia, de prohibir un hipotético matrimonio de su hija y princesa lesbiana con su novia, aunque entendemos que el ejercicio del veto, como todo acto político o de autoridad, se encuentra sujeto a la Ley –aunque el Rey sea inviolable- y limitado por el principio fundamental contenido en el artículo 14 CE que prohíbe, incluso al Monarca, actuar con discriminación por razón de la orientación sexual.

Pero seguramente donde la cuestión pueda levantar más ampollas sea precisamente ante la posibilidad de un “veto” por las Cortes Generales. Y es que un vuelco electoral podría configurar un nuevo Parlamento eminentemente conservador, dispuesto a ejercer esa objeción de conciencia contra el matrimonio homosexual con la que se han prodigado tanto últimamente algunos grupos políticos, como el Partido Popular, en los medios de comunicación.

En definitiva, ¿Podrían las Cortes Generales vetar el matrimonio homosexual de una Reina Lesbiana? Seguramente la respuesta de nuestro Tribunal Constitucional ante un recurso de amparo le daría la razón a la Reina conforme al principio fundamental antes enunciado.

¿Y en cuanto a la forma de matrimonio? Intuimos que la Iglesia Católica no estaría dispuesta, ni obligada, a ceder la Catedral de la Almudena o la de Sevilla para concelebrar un matrimonio religioso homosexual, aunque se trate del mismísimo matrimonio de la Reina con su cónyuge, pero el problema sí podría producirse si la Autoridad administrativa que sustituye al Juez o al Alcalde en estos casos -el Ministro de Justicia y notario mayor del Reino dada la calidad de los contrayentes- objete en conciencia, dejando a la Reina en el estrado, compuesta y sin novia, mientras los tribunales resuelven la cuestión.

Jesús Flores
Abogado

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26 comentarios en “La reina lesbiana”

  1. Uffff.
    Es que a mi la “futurología ficción” de la gente que no me interesa me da tanta pereza.
    Lo que espero es que cuando tenga que reinar Leocadia tengamos una República y esta gente se tenga que poner a currar y a vivir en un piso mínimo como nos pasa a todos.
    Que se le gusten quien sea, que se case con quien quiera pero sobre todo: que desaparezca de ahí y que no reine nunca.


  2. Ostras, joven amaril, se están preocupando por la sucesión y tú adelantas un futuro perfectamente posible qua habría que contemplar también.

    Estupenda reflexión.


  3. A mí la verdad, me resulta difícil concebir a una posible Reina lesbiana que deseando contraer matrimonio con su chica se quede como ANTÃ?GONA, “maldita y sin casar”, por el hecho de que la Autoridad de turno -en este caso, el Ministro de justicia- obligado a oficiar la ceremonia, imagine que le asiste un derecho a objetar o a plantear una cuestión de constitucionalidad -ya denegada a otros Jueces en España que han intentado lo mismo-. Pero mientras tanto, la novia con el ramo y los músicos que se marchan.

    Esto, lamentablemente, le sucede a la gente corriente, pero seguro que no le ocurre a un príncipe Borbón.


  4. Yo prefiero una presidenta de la República lesbiana, pero me voy a quedar con las ganas.


  5. Creo que me he equivocado y la hija del prícipe y la periodista no se llama Leocadia, pero es Leo…”algo” seguro. Soy fatal para los nombres, el caso es que lo sé…


  6. Hombre, confío en que de aquí a que Leopolda tenga edad de casarse ni siquiera el PP más rancio tenga ningún problema con maricas y boyeras!


  7. Leonarda?


  8. Leonór


  9. Con mi edad dudo que, salvo cataclismos, llegue vivo a la coronación de la Leo, asíq ue el problema de la sucesión en la corona me importa tres pimientos y la posibilidad de que salga bollo me la trae al pairo.

    Pero lo que tengo medianamente clara es una cosa: como el Felipín no lo haga bien, monarquía al garete, que no le van a pasar ni una. No es su padre, se lo ha encontrado todo ya hecho.

    Vale, lesbiana, ¿y si sale un zorrón tipo las de Mónaco o Suecia? Reconocedlo, sería más divertido.


  10. Eso. Gracias Nigra. Era Leo”algo”.


  11. La verdad es que por suponer, podemos imaginar o suponer muchas cosas, de los hijos de Leticia y Felipe, podran ser heteros, gays, lesbianas e incluso ¿Por que no? Transexual, otra cosa es que la Iglesia Catolica, los más conservadores de este pais y los republicanos permitan ese reinado.
    Yo apuesto voto por una España de tod@s iguales, por la III Republica Española ya.
    Es curioso, pensad, el nombre de Leonor, vale para chica como para chico Leo.
    -Por el respeto a la diversidad sexual en todo el Mundo.
    -Libertad, igualdad y fraternidad.
    -Unid@s tod@s. jamas seremos vencid@s


  12. Me gustaría apuntar algunos aspectos constitucionales más a los señalados por eljovenamaril:

    1. El matrimonio del Rey con una persona de su mismo sexo

    El artículo 58 se refiere expresamente a “la Reina consorte o al consorte de la Reina”. Se está asumiendo, como era previsible en la época, que el monarca, sea Rey o Reina, se casaría, en su caso, con una persona de distinto sexo. Si el Rey se casaba con una mujer, esa mujer se convertiría en Reina consorte; mientras que si la Reina se casaba con un hombre, ese hombre se convertiría en “consorte de la Reina” o, como establece un real decreto, “príncipe”.

    ¿Es constitucional que, en contraste con lo contemplado en el artículo 58, un Rey se case (es decir, que la ley permita que se case) con otro hombre o una Reina se case con otra mujer?

    Mi opinión es que sí, siempre que la ley se lo permita. En otras palabras: (a) las Cortes están facultadas para permitirlo sobre la base de (i) su capacidad para definir el derecho a contraer matrimonio (todo esto a reservas de lo que diga el Tribunal Constitucional en el asunto del recurso del PP), y sobre todo (ii) la capacidad de las Cortes para resolver “cualquier duda de hecho o de derecho que ocurra en el orden de sucesión a la Corona” (aquí podría argumentars que el matrimonio no incide en la sucesión, pero me parece demasiado restrictivo de la facultad parlamentaria)… pero (b) las Cortes están tambíen facultadas para no permitir dicho matrimonio, exactamente por las mismas razones anteriores: (i) dado que la Constitución no garantiza el matrimonio gay, las Cortes bien podrían derogar la vigente ley (ej., el PP) o establecer una excepción con la Familia Real; y (ii) en todo caso, las Cortes tienen una amplia facultad para resolver dudas de derecho.

    2. Prohibición de matrimonio

    El artículo 57.3 habla de las consecuencias de un matrimonio prohibido o, como dice eljovenamaril, un “veto”. Literalmente, este precepto establece lo siguiente:

    “Aquellas personas que teniendo derecho a la sucesión en el trono contrajeren matrimonio contra la expresa prohibición del Rey y de las Cortes Generales, quedarán excluidas en la sucesión a la Corona por sí y sus descendientes.”

    De aquí se extraen varias conclusiones: (a) la prohibición tiene que ser del Rey y de las Cortes. Es decir, no basta con que la prohibición sea sólo de las Cortes o sea sólo del Rey. En cuanto a la prohibición del Rey, ¿es un “acto debido” (es decir, algo que el Rey está obligado a realizar porque se lo pide el Presidente del Gobierno) o es un acto discrecional del Rey? Mi opinión es que es un acto discrecional, aunque está sujeto a ratificación del Presidente; es decir, el Rey puede querer prohibir pero el Presidente negarse a ratificar (pero no al contrario, el Rey no está obligado a seguir la instrucción del Presidente).

    (b) Los afectados son las personas que tengan “derecho a la sucesión en el trono”. La literalidad de este precepto excluye al propio Rey, además de la lógica del punto anterior (prohibición del Rey). En otras palabras, si Leonor se convirtiese en Reina estando aún soltera, su matrimonio —aunque resulte escandaloso para las Cortes— no puede ser prohibido o, mejor dicho, un intento de prohibición por las Cortes del matrimonio del Rey no tiene ningún efecto.

    3. Hijos (sucesores en la Corona)

    Aquí trataría dos puntos:

    a) ¿Los hijos tienen que ser “legítimos”, es decir, habidos dentro de un matrimonio? Fuera del ámbito de la Corona, la respuesta es que no puede haber discriminación alguna por razón de nacimiento; pero la Corona es todo un régimen aparte del normal. El artículo 57.1 (el famoso que se quiere reformar) dice: “el orden regular de primogenitura y representación”. ¿Qué significa ese “regular”? Quizá esté excluyendo a los hijos habidos fuera del matrimonio. El artículo 60.1, hablando de la tutela del Rey menor, hace recaer ésta en “el padre o la madre mientras permanezcan viudos”; es decir, asumiendo que el Rey menor es hijo de dos personas casadas.

    b) ¿Los hijos pueden ser adoptivos o derivados de inseminación artificial? Creo que nada lo impide constitucionalmente, pero la amplia facultad que creo que tienen las Cortes según el artículo 57.4 para resolver las dudas de hecho o de derecho les permitiría elegir una solución u otra, sin que ello sea inconstitucional. De nuevo, recordemos, aunque nos pueda parecer aberrante, que la monarquía constituye una excepción general al principio de igualdad.


  13. Gracias por la información zarevitz, la república haría todo más fácil


  14. Zarevitz, en el punto 1 dices que la Constitución no garantiza el matrimonio entre personas del mismo sexo. Entonces, ¿estás dando por hecho que es inconstitucional? ¿Lo es? Lo pregunto porque parece que seas abogado o algo parecido, por favor dímelo, que parece que ves muy probable que lo sea, que se derogue la ley o que un futuro gobierno del PP la quitaría…

    Y un rey, ¿también podría casarse con otro hombre? Porque si la ley dice que sí puede, se supone que no hay ningún problema, ¿no? ¿Y los hijos? ¿Qué pasaría? Porque hoy por hoy dos hombres (ni dos mujeres) no pueden tener hijos biológicos, y supongo que la descendencia sólo puede ser con hijos biológicos, como si los adoptados no fueran tus hijos…

    Por favor, dadme alguna esperanza sobre todo en cuanto a la ley y su constitucionalidad… Porque en cuento a la monarquía me da igual, yo ni rey ni reina, yo la quitaría ahora mismo.


  15. wow: sobre la ley y el recurso que tiene puesto el PP, hace unos meses le dio mi opinión a JNS (por cierto, ¿dónde está?). Aquí tienes el link; verás hay muchos más comentarios en ese hilo, todos muy interesantes. Espero que te mantenga la esperanza. :)


  16. Yo pensaba que wow y JNS eran la misma persona, me he debido confundir, escriben de forma parecida


  17. Yo pensaba que wow era una mujer, así que mira lo despistado que ando. :)


  18. Me ha gustado mucho el articulo.


  19. Sharon, tú estupenda como siempre, llegas la última, dices algo rapidito -eso sí, clarísimo- y a salir corriendo otra vez con esos taconazos que siempre te están mortificando, que te vas a matar con ellos. Como la Rocío Jurado en sus mejores momentos (que Dios la tenga en su gloria).


  20. Una reina lesbiana casada con una emigrante del Senegal adoptando hijos chinos gays que podrían ser los reyes del futuro, y la monarquía se acercaría a la realidad de la calle.
    Muy bueno tu artículo, jovenamaril, entre lo tuyo y zarevitz se aprende un montón.
    Viva la república, puñetas!


  21. Reinas lesbianas ya existieron, como también transexuales y también gays no hay nada nuevo bajo el sol.A mí lo que me preocupa y me quita el sueño es el pobre Jaime Peñafiel
    pero de qué va a vivir el buen hombre.No tenéis corazón pero lo que hay que leer, vamos, vamos, vamos. Qué penita tengo…

    http://www.youtube.com/watch?v=yFr2rHb2uSA


  22. Si la nueva borbona es lesbiana y sale de los armarios de palacio, ¿conseguirá llegar a fin de mes?


  23. Con un pelín de suerte no llegaremos a verlo así… tal vez podremos ver a una lesbiana que fue hija de un señor que aspiraba a heredar un trono que le ha sido negado…


  24. Lean esto


  25. ¡¡¡Que se vayan todos, que se vayan!!!


  26. pobrecita la pobre bebita, no tiene ni dos añitos y ya le estan queriendo hacer marimacha. Apenas y se debe jugar con la vaginita y le estan queriendo poner otra mujer para que le juege su cosita…que faltos de oficio!!!!











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