ESTRENOS: ‘Boy Culture’ y ‘Another Gay Movie’

h1 Escrito el 08-06-2007 por Diego

Por partida doble, el cine de temática gay desembarca este viernes en las carteleras españolas con ‘Boy Culture‘, de Q. Allan Brocka, y ‘Another Gay Movie‘, de Todd Stephens. Todo ello sin perder de vista el atractivo reparto de ‘Ocean Thirteen‘, en el que repiten George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon y Andy García, entre otros.

‘Boy Culture’ es la historia de X, un chapero que conoce a un cliente que le habla de una historia de amor de 50 años, algo que perturba al joven y le hace plantearse la búsqueda de emociones como forma de relación con el mundo, y no únicamente a través del sexo.

Menos trascendental se presenta ‘Another Gay Movie‘, que cuenta con el gancho de dar una vuelta de tuerca a las películas de adolescentes salidos, utilizando el argumento inicial de ‘American Pie’ (grupo de amigos que pactan perder la virginidad antes del verano), pero con el matiz de que todos ellos son gays. Ahí va una escena de la peli…



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25 comentarios en “ESTRENOS: ‘Boy Culture’ y ‘Another Gay Movie’”

  1. Another gay movie es una parodia entretenida, frívola y superficial.


  2. Salta a la vista, por lo menos en lo de frívola y superficial. Entretenida ya no sé si será. Paso de comprobarlo personalmente.


  3. Yo leí hace años la novela en la que se basa la película “Boy culture”, y la verdad es que muy trascendental no era… aunque no sé si, para hacer la película, habrán cambiado la manera de enfocar el asunto y los personajes. De todos modos, era un libro entretendido y con algunos aspectos interesantes, narrado en un tono generalmente ligero y superficial, con algo de comedia romántica hollywoodiense. Al menos, esa es la impresión que me ha quedado años después de haberlo leído.


  4. Si queremos igualdad, la tenemos que querer en todos los ámbitos. Incluso en el de las películas frívolas y tendenciosas. Ya es hora de que empecemos a reirnos de nosotros mismos y nos dejemos de películas con dramatismos extremos únicamente. De vez en cuando un poco de humor facilón viene bien.


  5. La homosexualidad lleva lustros representándose en el cine (al menos el comercial) de manera frívola y tendenciosa. Ésta película es una más que añadir a la larga lista. Personalmente prefiero las melodramáticas. Al menos sé que se asemejan bastante más a la realidad de las cosas. Por desgracia.


  6. ANOTHER GAY MOVIE me pareció divertidísima!! Y aunque el humor parece tonto esta hecha con mucha inteligencia. LA actuación es genial. Fui con amigos heteros y les pareció descojonante también. TODOS DEBER�AN VER ESTA PELI!!


  7. Boy culture es aburrida y pretenciosa, y lo que es mucho peor, absolutamente vacía: un pestiño con todas las de la ley.

    Another gay movie es la chorrada que todos esparábamos, a mí me hizo reir (soy de risa fácil, lo reconozco) Para pasar el rato.


  8. Jack: en cuanto a “Boy culture”, ¿cómo está presentada? ¿Drama, comedia romántica, ni lo uno ni lo otro…? ¿No se salva nada de la película? ¿Tu recomendación sería “huir”?


  9. huir a toda mecha ¡¡¡¡¡¡¡

    La vi en noviembre y solo recuerdo haber pensado Dios, ¿que hago aquí? ¿de qué hablan? ¿de qué trata esto?


  10. Ya he visto la pelí “Another Gay Movie”, es la versión gay de “American Pie” y se resulta la mejor de toda la película gay. Otro ya he visto la pelí “Boy Culture”, me ha gustado mch sobre el sentimiento amoroso y dramatico. Yo he votado 10 puntos para “Boy Culture”. Te aconsejo q vayas a verla. Xfa…


  11. Vaya, me temo que las opiniones negativas predominan. Realmente estoy con Robin. Creo que la normalización consiste en que se hagan películas frívolas y serias, castas y porno. Another Gay Movie tiene un montón de cualidades (ingenio, carne, algunas gracias que te ríes) y cero corazón. En ningún momento vi la menor emoción. Evidentemente si a uno le gusta exclusivamente las películas con corazón, pues la odiará, si uno cree que el cine tiene que ser social la despreciará. Pero no sé por qué no nos podemos permitir hacer cine de todo tipo. Y disfrutarlo.

    En cuanto a lo del melodrama, a ver: yo soy tan partidario del melodrama como el que más (mis alumnos mucho menos, tendríais que ver la cara que ponen cuando describo el género), pero tampoco creo que el melodrama represente “mejor” nuestra experiencia. Eso sí, si nos ponemos con el melodrama, que me den una gran diva (Joan Crawford a ser posible) que sufra exageradamente, y no Segunda piel. Por ejemplo.


  12. Alberto, el problema es que si para tener melodramas hay que tener grandes divas como protagonistas, en todo caso podrá haber melodramas de lesbianas (y tampoco estoy muy seguro de ello: las “grandes divas” del melodrama, ¿no han sufrido siempre a causa de sus Pinkertons machistas y egoístas?) o de transexuales (de hombre a mujer), pero no de gays. Lo que quizá tenga algo que ver con lo que me parece a mí que le pasa a Almodóvar: que sus pelis con chicos con protagonistas son bastante menos convincentes, y desde luego te implican menos emocionalmente, que aquellas en las que el prota es una mujer (o un trans de hombre a mujer). “La ley del deseo” todavía tiene cierto atractivo, pero “La mala educación” me dejó bastante frío, la verdad (a pesar, incluso, de los chicos guapos).

    ¿Esto es sólo problema de Almodóvar, o crees que es algo intrínseco al género melodramático? ¿De verdad no es viable un melodrama con chicos/hombres como protagonistas? ¿O sólo lo sería si éstos fueran aún adolescentes (pienso en “Beautiful Thing”, por ejemplo)? Y bueno, ¿no es “Brokeback Mountain” también un melodrama (más que un “western gay”, como tantas veces se ha repetido)? En ese caso, parecería que sí es posible un melodrama gay -con adultos- que funcione, ¿no crees?

    Bueno, te lanzo un montón de preguntas, discúlpame… La verdad es que esta cuestión hace tiempo que me hace reflexionar, pues encuentro que tiene implicaciones muy interesantes, no sé qué te parecerá a ti (ya está, otra pregunta, cómo soy, desde luego…).


  13. Jope, Nemo, tus preguntas me ponen a huevo lo de enrollarme: son cosas sobre las que se ha escrito mucho y son complicadas. Este formato acaba por simplificar. En mi blog hay algo al respecto, y hay más en Miradas Insumisas, el libro que he terminado recientemente sobre espectadores gays. Intento resumir:

    1. Si algo distingue el melodrama no es el gesto, sino el hecho de que ponga en el centro las emociones. El énfasis en el gesto y lo desmesurado es posible, pero suele ser como apropiación camp.

    2. Según el programa heterosexista, las emociones eran, hasta muy recientemente, cosas de mujeres. O de mariquitas. Dado que los mariquitas estábamos vetados en el cine, pues teníamos que encontrar el énfasis en las emociones que determinaba nuestra vida (una de las metáforas de la homosexualidad es el conflicto entre sentimientos individuales y presión social a ocultar esos sentimientos) en este género. Esto sucede también con las lesbianas, que al menos en los países anglosajones son fans de las películas de Bette Davis, Joan Crawford y Susan Hayward. Tanto como los hombres pero de otra manera.

    3. La cuestión de si la pasión de los gays por los melodramas es, como creo que apunta tu comentario, misógina es realmente compleja. Yo creo que no. Y aquí estoy con Almodóvar. Sé que ofende a muchas feministas. Pero me parece que hay cosas más importantes por las que luchar. Y sigo pensando que, sinceramente, las virtudes tradicionales femeninas son tan legítimas con las masculinas. Lo que hay que evitar es que ser cierto tipo de mujer conlleve discriminación. Y por supuesto ha de haber todo tipo de mujeres y todo tipo de maricas. Incluso todo tipo de hombres heteros, aunque, la verdad es que hasta recientemente eran bastante cabezotas al respecto.

    4. Totalmente de acuerdo con que Brokeback Mountain era un melodrama. La escena de la camisa al final es un ejemplo de libro de uso de un objeto sobre el que se proyectan emociones (tienes otro ejemplo en el pañuelo lila de Lejos del cielo) para conmovernos. Lo del “western gay” siempre me ha parecido una tontería que utilizaban quienes preferían no hablar de que el centro de la película es emocional, no paisajístico. Al plantear lo del “western gay” como aparente oxímoron (casi les veías guiñar el ojo), los críticos simplemente mostraban una ignorancia del género. No hablaré de Lonesome Cowboys porque sería hacer trampa. Pero creo que Raíces profundas es un “western gay”. Y que en general el Western es un género en el que nuestras emociones caben bastante bien. No saber verlo es un problema que habría que plantearse.

    5. Ya sé que no era el centro de tu post, pero, ciertamente La mala educación me pareció una película espléndida que aquí se leyó muy mal. El momento más gay no tiene que ver con chicos guapos. Dos niños en un cine cuya atracción es bendecida por Sara Montiel como suma sacerdotisa de los maricas. Supongo que para algunos esto será esterotipación y sé que muchos odian que se asocie este tipo de imágenes con la homosexualidad. Pero la asociación está ahí. Para mí pocos planos en la historia del cine muestran tan bien la relación entre la pantalla y el niño marica.

    6. Claro que hay melodramas de hombres. Cada vez más. Magnolia es un melodrama de hombres. De hecho a finales de los noventa parecía que la crisis de la masculinidad dio lugar a una larga serie de melodramas sobre lo difícil que es ser macho. En el pasado había menos, porque centrarse en las emociones de los hombres producía incomodidad y porque el público del melodrama solía ser femenino o gay. Pero piensa en Escrito sobre el viento o Como un torrente. Dos buenos ejemplos clásicos de melodramas de hombres.

    7. A mí Beautiful Thing me parece más una comedia romántica. Lo importante es la pareja, no la frustración de los sentimientos. Pero igual es cosa generacional: cuando pienso en melodrama me aparece el rostro de Joan Crawford.

    … y eso que dije que no me enrollaría.


  14. Alberto, no sabes cuánto me alegro de haber provocado, con mis preguntas, que te “enrollaras�: si siempre es un placer leerte, cuando el texto es largo el placer se prolonga.

    La verdad es que no era mi intención apuntar a la posibilidad de misoginia en la mirada del espectador gay o en las películas de Almodóvar. Sólo pretendía comunicar mi impresión de que el estereotipo de la “gran diva� a lo Crawford o a la manera de las heroínas operísticas parece implicar, como fuente de sus frustraciones y padecimientos, un hombre hetereosexual machista e insensible (o, quizá, una sociedad heterosexista igualmente machista e insensible).

    Sobre el cine de Almodóvar, y en concreto sobre “La mala educación�, tal vez el hecho de que mi experiencia personal en mi infancia y adolescencia no tuviera nada que ver con el tipo de escena al que te refieres (la de los dos chicos en el cine ante el icono de Sara Montiel) contribuye a hacer que la película me resulte algo bastante ajeno, lejano.

    Bueno, para terminar –por no perder la costumbre- con una pregunta, ¿dirías que “Brokeback Mountain� constituye un ejemplo bien conseguido de melodrama gay?


  15. ay ay ay, que nos metemos en terreno pantanoso ¿eh, Alberto?

    jejeje


  16. Qué debate tan interesante, y que gusto leer estas cosas entre tanta paja.

    Yo no soy experto en cine pero sí un gran devorador de películas, y no sé si Brokeback Mountain entra técnicamente dentro del género “melodrama”, pero desde luego es una película de emociones. Para mí fue como un mazazo en el estómago, en el sentido en que identifiqué tantos sentimientos íntimos que yo mismo había alguna vez… Los que vivimos nuestro despertar sexual en una época en que la homosexualidad “no existía”, en que sentíamos que algo así sólo nos podía ocurrrir a nosotros, me entenderán perfectamente. Y eso es lo que hace grande una película: la capacidad de “revivir” tus propios sentimientos, incluso fíjate, si ni siquiera los has vivido antes… Parece una contradicción, pero no lo es.

    Por cierto, Alberto, si lees este comentario, me viene ahora a la cabeza otro momento que para mí fue altamente “melodramático” y que se me quedo grabado hace no demasiado, cuando volví a ver la película: la secuencia final de “en la ciudad sin límites”, cuando suena la voz en off de Fernán-Gómez acabando de leer la carta de la que sólo conocíamos el comienzo… Recuerdo todavía como la primera vez que la ví me afloraron las lágrimas… ¿Como calificarías a esta película española?


  17. Pues sí, puto, entramos en terreno pantanosillo. QUe no tendría por qué serlo ¿eh?porque a mí me ENCANTÓ BBM, lo que pasa es que aproveché para convertirla en un proyecto de trabajo, y esto me obligaba a mantener continuamente una actitud crítica y no una actitud de fan. Es lo que tiene: desde el momento en que he tenido que ponerla en contexto, piensas en la película de otras maneras.

    Menos mal que no trabajo sobre Mary Poppins.

    Nemo y Flick, os doy un poco la respuesta oficial para evitar que me salgan los alligators que acechan en el pantano al que se refiere puto :-) . Para meterme en honduras tendrás que leer las secciones correspondientes de mi libro. Yo creo que lo que dices Nemo no puede dudarse. BBM funciona a partir del conflicto entre emociones y presión externa. Pero frente a los ejemplos tradicionales del género, aquí tenemos que el elemento gestual del melodrama está algo soterrado porque los hombres en general y Ennis en particular, tienden a contener, en lugar de expresar, sus emociones. En este sentido hay una coherencia formal interesante: mientras Sirk o Minnelli rodeaban a sus divas de colores chillones y cosas brillantes, Lee prefiere la roca y las leoneras cutres. Pero el espacio en el género siempre es comentario sobre las emociones. En este sentido, Flick, sigue al pie de la letra los motivos del género. Pero aviso: el asunto sobre los géneros cinematográficos es uno de los más escurridizos en los estudios de cine, así que no hay una respuesta definitiva.

    Lo que dices sobre ver reflejadas las emociones propias es crucial, aunque no era necesario BBM. Piensa que durante décadas las imágenes de la homosexualidad eran tan sosas que buscábamos nuestras emociones en películas de tema hetero. De ahí la relación especial con el género. Lo de reconocer sentimientos propios yo ya lo vi en Picnic. Y de hecho me importaba poco que la película tuviera personajes homo o hetero.

    ¿Concesiones? Hay varias. Yo creo que la estructura “a cuatro” no era realmente necesaria y simplemente intenta hacer la película más asimilable a otro tipo de público (aquí es donde me gano el rapapolvo de rigor). Y no sé si era necesaria la muerte final, por mucha intensidad que dé a la clausura. Un melodrama como Sólo el cielo lo sabe (que acaba de aparecer en DVD) muestra un contraste similar entre emociones y contexto social, pero nadie tiene que morir: la pareja “anormal” se queda con derecho a existir. En este motivo me parecía más cercana a la esencia del melodrama Magnolia, que a través de la lluvia de ranas permite cierta redención de algunos personajes. Y es más dada al gran gesto y a la lágrima. De hecho creo que BBM tiene el pequeño problema de creerse a pies juntillas eso de que los hombres no lloran.

    Y ahora digo una cosa que no me ganará amigos: no puedo evitar pensar que habría sido mejor que la dirigiera Gus Van Sant, como estaba previsto, y que cuando Lee se hizo cargo del proyecto fue, primero, por su gran influencia sobre James Schamus, el de Focus, con quien había hecho varias cosas; segundo porque Schamus había tenido sus más y sus menos con el grupo del nuevo cine queer (entre ellos Van Sant), y al libro de Biskind al respecto me remito. Y tercero porque Schamus, como representante del “sentido común” en Hollywood pensó que una perspectiva heterosexual sobre el material ayudaría en taquilla.

    (Mierda, lo he dicho otra vez.)

    Sobre En la ciudad sin límites tienes razón, Flick: El único problema es que frente al melodrama clásico es una película en que la revelación se hace sin demasiado aspaviento. De todos modos estoy de acuerdo con que a la hora y cuarto de metraje esa película revela el potencial melodramático centrándose en las emociones. De nuevo compara con la escena musical I´m not going to Stop, de Magnolia, que formalmente es espléndida y en la que corren las lágrimas. El melodrama se basa no sólo en la emoción, sino en la emoción expresada. Al menos solía ser así. Ahora lo de expresar las emociones a todo el mundo le parece un poquillo cursi, y es que estamos hechos unas machas todas últimamente.

    Siempre nos quedará Mary Poppins…


  18. Pues no sabía que “Brokeback Mountain” la iba a dirigir Van Sant… quizá entonces habría sido realmente una película aún más “nuestra”, y también más abiertamente sentimental y más gesticulante. A costa, muy probablemente, de ser casi ignorada, o quizá sistemáticamente ridiculizada (”esos vaqueros maricas… qué risa”), fuera del ámbito gay -¿sería eso lo que temía el tal Schamus?-. De “My Own Private Idaho” pocos se acuerdan, me temo, a pesar de las estrellas que había como protagonistas. Lo curioso es que las críticas más duras que leí en su momento contra “Brokeback Mountain” se basaban en su supuesto sentimentalismo… así que para algunos los sentimientos no valen en el cine de hoy ni cuando no se expresan apenas.

    Por cierto, que si no recuerdo mal, tanto el “tratamiento a cuatro” como la muerte final están también en el relato de Proulx.

    En cuanto lo de leer tu libro, ya puedes imaginar que lo haré encantado. Un saludo.


  19. Debería aclarar a Nemo (y a los que se incorporen) que Brokeback Mountain, junto con “Amanecer” de Murnau o “La noche del Cazador” de Laughton son mis tres peliculas preferidas.

    Alberto: ya sé que haces de abogado del diablo y me parece estupendo.


  20. Y si de melodramas recientes hablamos, por supuesto que con Magnolia, Wonderland o In the mood for love cojo la caja de kleenex y a pasar la tarde.


  21. Jack, la verdad es que lo de Brokeback y tú lo sospechaba (”Brokeback Mountain got us good, didn’t it?”)… sobre todo después de haber visitado tu blog hace meses (antes de empezar a escribir en DM). A mí “Fucking” Jack Twist también me parece un personaje excepcional. Por cierto, ¿te lo podrías imaginar con la cara y el cuerpo de otro que no fuera Jake Gyllenhaal? Yo te confieso que no. El personaje de Ennis no lo asocio tanto a Heath Ledger, pero cuando leí el relato de Annie Proulx (meses después de haber visto la peli) no dejaba de imaginarme a Jake cada vez que salía Jack. Y es que ya desde la primera escena, cuando le echa esa mirada a Ennis delante de la oficina de Aguirre, te quedas atrapado en esa cara…


  22. pues fíjate, que a mi es el que me gusta es Ledger
    (pero tengo al otro en la alfombrilla del ratón, con ese sombrero negro y esos ojitos caídos)

    ya ves si nos dejó marcados…..


  23. Flick, yo también sentí eso del “mazazo en el estómago” pero muchos años antes, y no con una película sino con un libro. Me refiero a la novela “The Lost Language of Cranes” (La lengua perdida de las grúas), de David Leavitt (¿otro melodrama?). La leí cuando empezaba a asumir que me gustaban los tíos, y me sentía tan identificado con lo que allí se contaba que me quedaba continuamente sin aliento…

    No creo que fuese porque los personajes del libro (unos neoyorquinos bastante acomodados y sofisticados) tuviesen mucho que ver conmigo (y menos a aquella edad), sino porque, después de haber temido durante años que no había más gays como yo en el universo entero, encontrarme de repente con unos personajes con los que podía identificarme de alguna manera -y de hecho, mucho más allá de lo que yo podía pensar antes de empezar el libro- era una sensación realmente vertiginosa.

    No considero que “The Lost Language” sea uno de los mejores libros que he leído jamás, pero estoy seguro de que ninguno marcó tanto mi vida. Cuando lo terminé “me había aceptado” por completo, y así ha sido hasta hoy, sin ni siquiera un momento de vacilación. Había aprendido, supongo, que aunque ser gay no era ningún chollo, sí era una forma de ser tan válida como cualquier otra; y lo más importante, no me quedaba ya ninguna duda de que era la mía.

    Experiencias como éstas son las que te hacen darte cuenta de la miserable precariedad en la que hemos tenido que crecer y vivir los homosexuales hasta hace sólo cuatro días. Es difícil, supongo, que los heteros lleguen a concebir algo así. Y quizá sea también difícil que los homos de ciertos países occidentales -como el nuestro- puedan llegar a entenderlo del todo dentro de poco; por suerte para ellos, claro está.


  24. A mi me lo regalaron mis padres (un día de Reyes) y creo que es lo mejor que me han regalado nunca: mazazo, felicidad, y vuelta a empezar nada más terminarlo y así hasta cinco o seis veces.


  25. Me rei muchisimo con another Gay movie, lo que no puedo entender es que teniendo tantas partes de antologia para reire a carcajadas, el trozo que exhiben es lejos la parte mas fome de la peli….









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