Odio ciego y estúpidos miedos
Escrito el 02-01-2008 por dosmanzanas
En la clásica pelÃcula estadounidense ‘Adivina quién viene esta noche’ (‘Guess Who’s Coming to Dinner’, que acaba de celebrar su 40 aniversario), una pareja ya entrada en años, de clase alta y con ideas liberales y progresistas –supuestamente– a prueba de bomba, tiene que pasar por la prueba de una clase de bomba totalmente imprevista cuando su hija de 23 años se presenta en casa por sorpresa, acompañada de la persona con la que, anuncia, ha decidido pasar el resto de su vida. La cara que al conocerla ponen Katharine Hepburn y Spencer Tracy –que dan vida a los padres de la chica– no es muy distinta a la que sus personajes probablemente pondrÃan hoy en dÃa si la persona en cuestión fuese otra mujer, y esa posibilidad jamás se les hubiera pasado por la cabeza. Pero no: estamos en 1967, y para dejar boquiabiertos y desconcertados a estos ‘progres’ de toda la vida basta con que su futuro yerno tenga la piel negra. Aunque también tenga el fÃsico de Sidney Poitier, y se trate de un individuo no sólo irreprochable, sino incluso ideal, en todos los aspectos, los padres de la novia están lejos de sentir entusiasmo ante la noticia. Y si bien la madre, pasado un cierto tiempo, llega a superar su reacción inicial, el padre (director de un periódico de San Francisco que es todo un referente en la lucha por el progreso social) se posiciona claramente en contra del proyecto matrimonial de su hija.
¿Es hipócrita, la postura del padre? Quizá sÃ, pero eso no es lo que él siente: él está convencido de obrar pensando tan sólo en el bien de su querida hija, y hasta en el del pretendiente de ésta, a los que –piensa– el amor ha cegado ante la realidad. Él, en cambio, debe mantener la cabeza frÃa, no dejarse llevar como su mujer por el romanticismo, y decir bien a las claras que la pareja no tiene ninguna oportunidad “ni en este paÃs ni en este cochino mundoâ€?, dada la fuerza que los prejuicios racistas conservan en la sociedad. Y es que cuando se hizo la pelÃcula, el matrimonio interracial era todavÃa ilegal en 17 estados de EEUU (hasta 1948 lo habÃa sido en 30), y el ‘mestizaje’ (‘miscegenation’ en inglés) era aún ampliamente considerado como algo inmoral y aberrante, contrario al plan divino y destructor de los principios básicos en los que se fundamenta la civilización… de modo que, se decÃa, su aceptación llevarÃa a la sociedad al caos. Un discurso que hoy en dÃa sólo algunos –relativamente pocos– extremistas siguen manteniendo en público respecto a las uniones entre personas de diferente ‘raza’, pero que lamentablemente nos encontramos aún a menudo en las noticias, aplicado a la unión entre personas del mismo sexo.
Un ejemplo reciente de ello son las declaraciones –muy comentadas en los medios– del obispo de Tenerife en los dÃas previos al acto “por la familia cristianaâ€? del 30 de diciembre pasado; aparte de otras ‘perlas’ homofóbicas (tales como que la mayorÃa de los homosexuales lo son “por vicioâ€?, son gente que “practica la homosexualidad como puede practicar el abuso de menoresâ€?), el prelado afirmó entonces lo siguiente (cito del audio de la entrevista): “Lógicamente, el fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a la sociedad, es perjudicial para la sociedad, y a la larga pagaremos las consecuencias, como las han pagado otras civilizaciones.” Lo primero que cabe preguntarse ante estas palabras es: ¿pero de qué puñetas está hablando este hombre? ¿A qué civilizaciones se refiere? ¿Pagar qué consecuencias, y de qué? Porque, si lo que pretende insinuar el obispo tinerfeño es que la homosexualidad es culpable de la decadencia o el hundimiento de alguna civilización del pasado, entonces está diciendo una majaderÃa del tamaño, por lo menos, del Teide (sà es cierto, en cambio, que más de una cultura ha acabado estancándose, incapaz de todo avance o innovación, por culpa de los frenos que los estamentos más conservadores suelen poner a las ideas nuevas; no deja de ser significativo, en este sentido, que en otro momento de la entrevista el propio obispo diga: “¿Que los conceptos que [los jerarcas de la Iglesia] podemos aportar son retrógrados? Pues muy bien, pues son retrógrados.â€?).
Por otro lado, si el prelado intenta hacernos creer que la consecución de la igualdad legal y social por parte de la minorÃa homosexual causarÃa un daño a la sociedad tal que podrÃa, incluso, poner en cuestión el futuro de nuestra civilización actual, entonces lo que dice no es sólo una enorme estupidez: es, además, un ejemplo evidente de cómo quienes sostienen una ideologÃa basada tan sólo en el prejuicio y el odio se dedican a menudo a sembrar en la población temores sin fundamento racional, con el objetivo de sostenerse en esa misma irracionalidad excitada que diseminan. Otro ejemplo reciente de esa estrategia lo proporcionó el arzobispo de Valencia cuando, en el acto del 30-D, afirmó que leyes como la que reconoce el derecho al matrimonio de las parejas homosexuales provocarÃan ni más ni menos que “la disolución de la democraciaâ€? en España. Cabe recordar que ésta era también la estrategia de quienes en EEUU se oponÃan al matrimonio interracial: asÃ, al proponer (en 1912) ante el Congreso una enmienda para prohibir el ‘mestizaje’ en todo el territorio de los Estados Unidos, el representante Seaborn Roddenbery advirtió que si su propuesta era rechazada, “la esclavización de las mujeres blancas por las bestias negras llevará a esta nación a un conflicto tan fatal como el que ensangrentó un dÃa el suelo de Virginia o los montes de Pensilvaniaâ€?, en clara alusión a la terrible Guerra Civil de 1861-1865. La enmienda no se aprobó, y sin embargo, todavÃa hoy sigue sin producirse en EEUU guerra civil alguna por tal causa.
En ‘Adivina quién viene esta noche’, al final el padre de la chica recapacita y rectifica. En un vibrante discurso (el último, por cierto, que pronunció para el cine Spencer Tracy, quien, gravemente enfermo desde antes de empezar el rodaje, morirÃa unos pocos dÃas después), el viejo luchador progresista pronuncia unas palabras con las que creo que no es difÃcil que los homosexuales de hoy nos sintamos identificados (la traducción es mÃa): “En cuanto a los problemas a los que tendréis que hacer frente, (…) estoy seguro de que sabéis bien lo que os espera. Habrá 100 millones de personas en este paÃs que se escandalizarán, se horrorizarán y se sentirán ofendidos ante vosotros dos, y vosotros dos tendréis que enfrentaros a eso, quizá todos los dÃas durante el resto de vuestras vidas. Podréis intentar ignorarlos, o podréis sentir pena por ellos, por sus prejuicios y su fanatismo, por su odio ciego y sus estúpidos miedos; pero cuando sea necesario, simplemente deberéis agarraros bien fuerte el uno al otro y decir: ‘¡Que les den, a toda esa gente!’â€?. Asà lo dice, con esas palabras tan expresivas: “Screw all those people!â€?. Pues eso.
Nemo
Muy buen artÃculo, yo siempre le he comentado a mis padres que en la actualidad los gays estamos a la misma altura que los negros hace 30-40 años.
Maravillosa pelÃcula y maravillosa carta.
Suscribo totalmente el discurso final de Spencer Tracy.
Yo, por higiene mental, he decididdo como buen proposito para el 2008 hacer oidos sordos a los rebuznos de PPeros, Obispos y demás morralla homofoba
Me uno a ese ¡Que les den!
bonito texto! que les den! mi felicidad está por encima de todos esos!
Nemo, como siempre estupendo, maravillosa la comparación de la situación del matrimonio entre personas del mismo sexo con la del de matrimonio entre personas de distinta raza. No estarÃa de más comentar, que la norma que actualmente impide contraer matrimonio a parejas del mismo sexo que no residan en el estado de Massachussets, se promulgó precisamente en los primeros años del siglo XX, para evitar conflictos con los estados que prohibÃan el matrimonio interracial. Su aplicación fue reclamada, por supuesto, sin ningún escrúpulo, por los que ahora, supuestamente, sólo se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo.
Te recuerdo la actitud del padre de él ….
Muchas gracias a todos y todas.
Nazareno, gracias por el recordatorio: en Massachussets, como señalas, una norma que originariamente se promulgó por la presión de los racistas sigue usándose hoy para dar satisfacción a los homófobos. Desde luego, es bastante más que una simple casualidad.
Odysseus: pues sÃ, tanto la actitud del padre de él como la de la criada negra del matrimonio Tracy-Hepburn son dignas de mención, como ejemplo de racismo interiorizado por la propia población negra… Digo yo ahora si no habrá, en algún sitio, también gais y lesbianas con homofobia interiorizada, que por ejemplo voten al PP, aplaudan a rabiar los discursos ultrahomofóbicos que emite la COPE y hasta acudan a las manifestaciones por la familia excluyente de la jerarquÃa católica… Pero no puede ser, serÃa demasiado grotesco, ¿no?
¡Menudo peliculón! Ese es cine del bueno con unas interpretaciones de aúpa. Y yo sigo diciendo que si tanto las mujeres como los matrimonios interraciales siguen teniendo detractores nosotros aún nos quedan bastantes años de bregar pero poco a poco se van consiguiendo cuotas de libertad impensables hace unos pocos años.
Me referÃa a la liberación de la mujer, el equiparamiento e igualdad (que no esa ley nuestra donde sataniza al hombre en detrimento de la mujer)
olé, si es que es un gustazo leer estas columnas… es para imprimirlas y guardarlas, me dan recursos a los que a veces no llego cuando tengo que educar a la gente ajena al ambiente sobre nuestra situación…
bravo
Tienes razón kissu: son un gustazo, especialmente si no aparecen las fatales y sus primas.
Gracias a tod@s los que lo haceis posible.
FELIZ AÑO
No sé si decirte que me ha gustado mucho tu artÃculo, Nemo, ya sabes que a Jose le molesta que haya gente capaz de ver lo bueno de otras personas, en vez de machacarlas. Y encima se nos ha colado la fanfi en el debate uffff.
Da igual. Me parece un post espléndido y me ha hecho pensar qué bonita serÃa una pelÃcula que presentara exactamente el mismo problema pero cuando el hijo estupendo de la familia liberal de California pusiera a sus padres frente a sus propias contradicciones diciendo que se viene a España para casarse con su novio cordobés. O su hija invitándoles a su boda con una preciosa canadiense en Toronto.
Besos, feliz año y … enhorabuena de nuevo.
Gracias, Nemo.
Otra estupenda columna Nemo.
Tengo ganas de volver a ver la peli
Muchas gracias a los nuevos comentaristas.
Rukaegos: pues sÃ, serÃa muy interesante una peli como la que dices, pero no sé yo si el Hollywood actual serÃa capaz de hacerla… y sobre todo, de hacerla bien, ahondando de verdad en el tema sin estereotipos ni tópicos huecos. Y en cuanto a quienes utilizan estrategias trolleras en los foros de debate de Internet, creo que lo mejor es pasar de ellos: siempre se les puede aplicar la frase final del discurso de Tracy, ¿no?. Bueno, besos y muy feliz año (a ti y a todos los demás).
Nigra: pues yo te recomendarÃa que lo hicieras; yo ya la habÃa visto, hace mucho tiempo, y me encantó volverla a ver. DirÃa que fui capaz de apreciarla más y mejor.
Gracias de nuevo a todos.
Es la pura realidad, y tristemente vigente. Muchos de éstos “progres de izquierdas” no se cansan de decir que son muy “tolerantes” y bla, bla, bla, pero cuando les sale un hijo, amigo, familiar o compañero homosexual entonces ayyyy, cómo cambia la cosa.
Y es que ellos lo toleran, pero eso sÃ, mientras no les toque a ellos de cerca.
Bueno, wow, al menos los de la pelÃcula al final rectifican y acaban siendo plenamente coherentes al apoyar a la pareja “no convencional” incondicionalmente. Pero por desgracia, es cierto que en la realidad no siempre es asÃ, y yo conozco algún caso.
Qué tal nemo: Pues sÃ, una norma de comportamiento de las casas de fieras cibernéticas es la de “No den comida al troll”, pero de vez en cuando a uno le sale la marilúdica que lleva dentro jejejejeje.
Y bueno, en Hollywood ahora serÃa difÃcil una pelÃcula asÃ. Por un lado, la llenarÃan de absurdos efectos especiales, la vaciarÃan de contenido y además no se atreverÃan a rodarla con una pareja gay y plantearÃan un enlace entre un chico de la coalición cristiana y una fumadora de porros arrepentida, como mayor exceso.
Hombre, tuvo su punto emotivo en X-Men 2 la “salida del armario” de Iceman. Confesó a su familia que era mutante pero lo mismo podrÃa haber dicho que era gay (y monÃsimo). En fin, tal vez en el mundo indie o en Europa se atrevan a algo como lo propuesto.
Un saludo