Comentarios al discurso de Esperanza Aguirre el 7 de abril en el Foro ABC
Escrito el 08-04-2008 por dosmanzanas

La autoproclamada “liberal”, Aguirre, formula sus cálculos en materia de Derechos Civiles elementales en función de la cantidad de personas que hagan (o puedan hacer) uso de los mismos, no del principio general de no discriminación e igualdad de derechos para toda la ciudadanÃa. Ha aportado un cálculo de cifra de bodas les-gays desfasada y no exhaustiva, con la intención de menospreciar la importancia que tienen. Pareciera que quiere aplicar parámetros economicistas a la justicia más básica, a la dignidad más profunda de miles y miles de español@s que, por fin, hemos podido ejercer nuestro derecho a contraer matrimonio, como el resto de la ciudadanÃa.
Como argumento para pretender defender a su partido, el PP, de la calificación de homófobo, no encuentra otro mejor que tachar de tal al PSOE, echando la vista décadas atrás o hacia paÃses donde no gobierna el PSOE, queriendo negar la evidencia de los hechos que ha puesto encima de la mesa, aquÃ, ahora, Zapatero ante gays y lesbianas.
Dice que el PP no tiene vinculación histórica ni afectiva con ningún régimen que haya perseguido a los homosexuales, es decir, niega que la masa crÃtica del PP tenga nada que ver, ni sienta nada, en absoluto, con respecto a la dictadura de Franco, la cual se dedicó nada menos que a encarcelarnos en Huelva y Badajoz. Sin comentarios.
Se le ocurre decir que el PP no está en contra de la extensión de derechos, como si ella misma no hubiera tenido cargos significativos en los ocho años, de 1996 a 2004, en los que Aznar impidió que se introdujera el más mÃnimo derecho para las parejas homosexuales, a pesar de las reiteradas iniciativas legislativas de la izquierda en su dÃa.
Y, como ella misma dice, “lo que es más grave”: tiene, Esperanza Aguirre, la desfachatez de afirmar, con la mayor desvergüenza que pueda uno imaginar, que “la posición más correcta para defender de verdad los derechos de los homosexuales es negarse a llamar matrimonio la unión civil”. ¿Cómo se puede decir tal cosa? ¿Cómo pretende hacernos ver lo blanco, negro, y lo negro, blanco?
Añade, además, que “dividimos ideológicamente a la sociedad española”, se entiende si no nos conformamos con “ser otra cosa” como dirÃa Ana Botella. Es decir, que si se nos conceden graciosamente algunos derechos ex profeso (lo cual serÃa calificable de legislación segregacionista, que es todo lo contrario que liberal) con ello quedarÃan, para Esperanza Aguirre, colmadas legÃtimas aspiraciones individuales y no serÃamos tratados como “piezas de un colectivo”. Insisto: quiere que se promulguen leyes en función de nuestra pertenencia a un colectivo, o si quiere verlo de otra manera, de nuestra “diferencia” con respecto al resto de la ciudadanÃa, y eso, para ella, tiene la consideración de “individual”, de “liberal”, mientras no lo serÃa (¡!) si, simplemente, nos rigiéramos por exactamente la misma legislación toda la ciudadanÃa en cuanto a los derechos de las parejas que queremos unirnos bajo una institución legal común.
En resumen, Aguirre niega cualquier asomo de vinculación del PP con el franquismo, afirma que no tiene ninguna tacha de homofobia y que no han estado en contra de la extensión de derechos a los homosexuales. Como remate, defiende una legislación distinta en función de la orientación sexual de la ciudadanÃa.
Mis conclusiones: Esperanza Aguirre no sólo niega las evidencias históricas de su partido, asà como las vivenciales de gran parte de su militancia y electorado, sino que no tiene ni idea de lo que es la homofobia. Incurre en la abstracción de hablar de división ideológica de la que viene en el fondo a acusarnos a los y las homosexuales, la cual, se supone, no tendrÃa que producirse si de verdad no estuvieran en contra de la igualdad de nuestros derechos amplias capas de la población española que… ¿a quién votan?, y, sobre todo, ¿desde qué criterios ideológicos?, porque, desde luego, liberales, no. De hecho, ella misma, no es nada liberal al defender la segregación legal, como no lo viene siendo, en absoluto, su partido, que sà ha estado radicalmente en contra de la extensión de los derechos a las personas homosexuales, como, lamentablemente, sigue ocurriendo, por mucho que le sigan dando vueltas, desde el fanatismo, al tema.
Javier VÃllora
Activista gay de Albacete

Felicidades, Javi, por tan oportuno y acertado artÃculo. Sólo te harÃa una matización: no creo que lo que ocurra sea tanto que “Aguirre (…) no tiene ni idea de lo que es la homofobia” como que está intentando crear una confusión interesada al respecto, confusión de la que desde luego intenta beneficiarse.
Tienes razón, Nemo. En fin, era una “licencia narrativa”, pero es mejor ser más precisos, como acabas de apuntalar.
Estoy de acuerdo contigo Javi y también con Nemo, pienso que a lo que juega Esperanza Aguirre es a la confusión a parecer que no es homofoba, que es tolerante y defiende la igualdad de derechos, pero solo en apariencia, porque para hacerle el juego sucio, ya tiene amigos que se lo hagan desde los medios de comunicación o desde grupos y colectivos religiosos.
Juega a la confusión más asquerosa. Ahora se hace la amnésica, ya no se acuerda de su cruzada contra la Educación para la CiudadanÃa ni de tantas otras cosas que muy bien apunta el autor del artÃculo.
Cuidado con ella y que nadie se engañe: es peor que Aznar y Botella juntos. Va para presidenta del partido y dentro de cuatro años para presidenta del Estado. La Comunidad de Madrid ha sido el trampolÃn, pero la piscina a la que se quiere tirar es mucho más grande. Mucho cuidado con la Espe.
Estimado Javier:
Sólo me gustarÃa hacer un par de puntualizaciones con respecto a la relación del PP con el franquismo. En España hay muy pocos que puedan alardear de no tener nada que ver con Franco. Las contadas excepciones estaban en el antiguo Partido Comunista. El PP no existÃa, al PSOE no se le esperaba y la oposición interna al régimen era más bien testimonial.
Tras la muerte del dictador los nuevos partidos y los “revivals” de los antiguos se nutrieron en mayor o menor medida de cuadros medios y altos comprometidos hasta las cachas con la dictadura, como Adolfo Suárez en UCD, Francisco Fernández Ordoñez en el PSOE o Manuel Fraga en Alianza Popular. Eso en cuanto a las caras visibles, porque entre los menos conocidos eran legión los vinculados directa o indirectamente con la Falange y el sindicato vertical, aunque sólo fuese porque estaban más acostumbrados a manejarse en el fango polÃtico.
Hoy es raro encontrar a gentes de aquella época en primera lÃnea sobre todo debido a la obsesión por rejuvenecer el cartel de sobresalientes que se ha apoderado de los aparatos. Quedaban unos pocos pero ya están desactivados. Fraga, antiguo ministro de información y turismo, dormita en su escaño del Senado y José Barrionuevo, vicepresidente del sindicato falangista SEU, imagÃno que también dormitará por ahà tras su paso por la cárcel.
En fÃn que la relación de unos y otros con Franco y el franquismo es la normal después de 36 años de dictadura y hoy sólo se incuentra en el árbol genealógico de una gran parte de nuestros polÃticos, tanto del PP como del PSOE.
Y eso, coincidirás conmigo, no sirve hoy para calificar ninguna acción polÃtica.
Saludos
Lo que sà sirve para calificar a algunos polÃticos es que no condenen el franquismo y digan que durante el mismo “se vivió en una extraordinaria placidez”.
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Esperanza es una trepa ambicioooooooooooosa y seva adar la hostia.
SÃ, podrÃa estar de acuerdo, pero situaciones personales aparte, lo cierto es que el Congreso de los Diputados ya aprobó por unanimidad la condena al franquismo y la restitución moral y económica de sus vÃctimas en Noviembre de 2002. Por cierto, el que dijo eso era diputado entonces. Y aunque otros no lo hayan dicho, imagino que sà vivÃan plácidamente. Para mà el tema ya está zanjado.
En cuanto a lo de la supuesta homofobia de Esperanza Aguirre, el autor del artÃculo la liga con su teórico pasado franquista. El argumento tiene el mismo valor que el de la misma Sra. Aguirre cuando recuerda la tradicional postura homófoba de la izquierda. Lo cierto es que el PP llevaba ya en 2004 en su programa una propuesta de regulación de las parejas homosexuales que, excepto en el asunto del nombre de la “cosa”, es similar a la que después convirtió en ley el gobierno de Z.
La actividad del PP en cuanto a la modificación del marco legal en lo que a derechos de los homosexuales se refiere, no dista mucho de la del PSOE durante los 14 años de Felipe González. Éste, como aquél, se limitó a dar algunas pinceladas a la verdadera transformación que supuso para nuestros derechos el gobierno de UCD, por cierto, una vez más todos franquistas.
No dudo que el PP también habrÃa llevado a cabo lo propuesto en su programa en 2004. Y yo serÃa igual de feliz aunque no se llamase matrimonio.
Pues yo no serÃa igual de feliz si no se llamase matrimonio porque no serÃa igual ni gozarÃa de los mismos derechos.
Se miente al decir lo que se dice del papel que jugó UCD y el PSOE sobre nuestros derechos. se miente al afirmar que la postura del PP es igual a lo que aprobó elPSOE por Ley que nos ha hecho iguales.
Pablo (¿eres igual de converso que el de Tarso?)o utiliza más rigor o háztelo mirar.
Besitos.
No necesito hacérmelo mirar. Sólo con consultar los códigos civil y penal y la historia de la legislación desde 1975, tengo suficiente. Quizá deberÃas hacer lo mismo.
Un saludo
Esperanza debe de ser muy buena
Cuando la atacais tanto es que es genial
Y Gallardon debe de ser muy malo, porque le alaban justo los que nunca votarian al PP
Pero es que, además, tengo la edad suficiente para haber vivido la Transición. En otro lugar hablas del PCE, del PSOE,etc…para no esperársele, menuda mayorÃa en el 82, en el resto de las elecciones y menuda minorÃa la del PCE en todas….de descalabro en descalabro.
Por cierto, Juluio Anguita tiene su pasado joseantoniano de camisa azul “gentil y postinera y el Yugo y las Flechas por blasón” que se cantaba en el Frente de Juventudes (por cierto, una canción de lo más gay, con ese “apuesto y gallardo mocetón…¡ese soy yo!” que continuaba la canción). Y como él, muchos comunistas de pro, asà que menos lobos Caperucita.
Los revisionismos al estilo de PÃo Moa tienen el recorrido que tienen.
Estimado Pablo:
La cuestión del tipo de “vinculación” del PP con el franquismo es problema menor para mÃ. La sociedad evoluciona, asà como lo hacen sus organizaciones polÃticas.
El partido polÃtico PSOE se caracteriza por su rechazo explÃcito y contundente a lo que representó esa época de España, dejando claro que le hubiera gustado que no hubiéramos tenido que pasar por esa dictadura en este paÃs. Los cuadros y las bases del PSOE, que vivieron esa época, tienden a renegar de ella y a añorar la II República.
El partido polÃtico PP se caracteriza por su, como poco, “tibieza” al respecto, contando, además, con muchos cuadros, militantes y simpatizantes que, me consta, admiran ese régimen; de hecho, hay teóricos y periodistas que llegan a justificar la necesidad de la dictadura en su dÃa. Además, mucha derecha tiende a repudiar la II República.
Ahora bien, la labor de UCD, para la democratización, es encomiable y nunca será suficiente su reconocimiento. UCD, pactando con todos los partidos, el primero el PSOE, puso las bases de lo esencial de esta etapa, con la promulgación de nuestra Carta Magna, que estipula los Derechos y Libertades Fundamentales que disfrutamos.
…
Yo no sé si tú, o usted, es gay o hetero (o bi), pero mucho me temo que ha formulado a la ligera una frase (”yo serÃa igual de feliz aunque no se llamase matrimonio”) que me gustarÃa discutir. Para ello, como ha/s dicho que tú/usted serÃa/s igual de feliz, me gustarÃa preguntar por qué usa esa primera persona de singular. A partir de ahÃ, seguimos hablando…
[Disculpa/e la tardanza en contestar]
A Pablo:
Aznar en su segunda legislatura disfruto de mayorÃa absoluta y el PP pudo haber hecho cualquier ley.Gracias a que no aprobaron cualquier cosa fue mas fácil pedir a Zapatero una ley mas completa(no creo que la adopción hubiese sido contemplada por el PP,cuando ahora lo cuestiona).Una sola palabra “matrimonio” nos iguala mas que 4000 folios de ley intentando igualar su cobertura.
Algunos datos, entre otros muchos similares:
-Jaime Gil de Biedma no pudo entrar en el Partido Comunista Español por ser homosexual.
-Pier Paolo Pasolini fue expulsado del Partido Comunista Italiano por ser homosexual
-Largo Caballero descalificó a los homosexuales como “invertidos” en las Cortes republicanas.
En cuanto a la igualdad total de derechos de los homosexuales con los heterosexuales, incluida la adopción, se ha conseguido en Gran Bretaña sin necesidad de llamar “matrimonio” a las uniones gays y, por ello, con la unidad de los grandes partidos y sin recurso al Constitucional.
Llámate tú “otra cosa”, Moncho, ¡no te digo!
A mà me toca las narices cómo lo hayan arreglado en Gran Bretaña. A mà me importa el caso de España que es el paÃs donde vivo y si aquà los derechos son los mismos entre heterosexuales y homosexuales, quiero que se llamen de igual manera en ambos casos. Si son los mismos derechos, no veo por qué tienen llamarse de distinta forma. Asà de claro.
¿Tan difÃcil es de entender, coñe?
Está claro por qué, frantic. Para no dividir a la sociedad, que dirÃan Esperanza Aguirre y otros lÃderes del PP. O sea: para anteponer el prejuicio homofóbico (que por cierto, ellos mismos alimentan) al principio de estricta igualdad legal de todos los ciudadanos. Ni más ni menos.