Diversificación del poder y la representatividad

h1 Escrito el 17-04-2008 por dosmanzanas

Una carta en dosmanzanas

El debate público sobre el acceso al poder y a la representatividad, en términos sociales, se reduce al género: la mujer está accediendo al Gobierno, como lo está haciendo al empleo y a los centros de decisión en general; cierto es que, allá donde existe decisión política (de carácter progresista, por cierto, ya sea por convicción propia, ya sea por imitación o seguimiento de la “ola”), el proceso de incorporación de la mujer es más acelerado que donde se mantiene la inercia que marca la sociedad.

Sin embargo, igual que el poder y la representatividad venían siendo exclusivamente masculinos, que es lo que ahora está en proceso de revisión, lo que persiste con rotundidad es el hecho de que siguen siendo únicamente heterosexuales. En ésto, hoy día, ni existe apenas conciencia, ni se admite discusión sobre su justicia.

Se alega que las mujeres son el 50% de la población. Bien. Así pues, el parámetro es la paridad, es decir, que, más o menos, una de cada par de personas en los puestos decisivos ha de ser de cada sexo. Aplíquense, entonces, sin complejo alguno, las llamadas cuotas. Surge, de esta manera, el debate de la extensión de estas políticas de “discriminación positiva” a través de la obligación de las mismas. Bien. Hágase dicho debate. No pasa nada.

Tenemos que analizar y acordar qué es relevante y qué no lo es a efectos de su establecimiento. La cuestión no nos va a llevar a ningún “lío” al respecto, sino, simplemente, a la puesta de manifiesto de lo que es una realidad, en cierta forma, soterrada: que existe predominio de determinado estándar social que restringe, que impide la adecuada proporción en la representatividad de la diversidad social, cuyos caracteres no son ilimitados, sino que se circunscriben a pocas realidades humanas con la entidad suficiente para provocar injusticias a través de las fobias: a la raza distinta, a la etnia, al origen, a la diversidad funcional de las capacidades, por la edad, a la orientación sexual y la identidad de género… No hablamos aquí de clases sociales, que, en todo caso, se nutren de forma irregular en función de las realidades sociales citadas.

Hay que resolver la incorporación de las personas inmigrantes a nuestro sistema político. Hay que considerar que la discapacidad es una circunstancia que se pretende, en muchos casos, afrontar científicamente a efectos de su minoración e incluso eliminación. Hay que ponderar el hecho de que la edad relativa nos afecta a todos y todas, por lo que no segmenta de manera permanente a las personas.

Quedan, pues, las cuestiones derivadas de la etnia y de la orientación sexual, que, en éste último caso, podría incluir una consideración equivalente para la identidad de género. Las gitanas y los gitanos constituyen una minoría social. El colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, otra (aun con nuestra “intradiversidad”).

Si hoy día estamos viviendo con libertad, si hemos logrado alcanzar derechos antes negados, es por la toma de conciencia del hecho de ser lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, por la identificación como colectivo, por el señalamiento de que no somos heterosexuales, lo cual ha sido un proceso largo y muy difícil, no lineal, no libre de obstáculos y adversarios obstinados.

El discernimiento nos ha conducido a vivir conforme a nuestro ser real, conforme a nuestras necesidades propias; la identificación y la solidaridad como colectivo social nos ha situado en una posición de libertad, con un sentimiento de conquista de la igualdad que, decimos, hoy día es formal, pero no real. Alguno ni siquiera estamos de acuerdo con la afirmación de que sea, tan siquiera, a efectos legales.

Siendo así que hemos desarrollado esta conciencia colectiva, diferenciada, específica, que es la que nos ha situado en una realidad antes inimaginable, hay que observar que, debido, quizás, a una cierta “resaca por la borrachera del triunfo”, tanto como a un cierto vértigo debido a que advertimos ya que lo que aún nos falta resulta muy complicado y parece alentar grandes rechazos, nos encontramos en un momento de parálisis y de evasión con respecto a lo que debe estar por venir…

En mi opinión, lo coherente es lo que es, por más que la mayoría hoy día no lo quiera ver. Antes hablábamos del 50% de la población que suponen las mujeres. Ahora hay que atender al hecho de que lesbianas y gays somos el 5%, al menos, del total. Si los y las bisexuales se unen a la identificación visible, seríamos, en conjunto, el famoso 10%.

Quedémonos, en este debate preliminar, con el dato del 5% de quienes más diferenciad@s nos sentimos, se reconozca o no, por parte de much@s. Nuestro ejercicio visible del poder, nuestra representatividad, nuestra incorporación reconocible en todos los
ámbitos, hoy día, no llega al 5%, ni al 0,5%, ni al 0,05% del total. El mensaje que estamos recibiendo por parte de la sociedad es: una de dos, o es que somos incapaces, ineptos, incompetentes, por el hecho de ser gays o lesbianas; o es que para lograr alcanzar un puesto relevante social y/o públicamente hay que hacer lo posible por no visibilizar, por no poner de manifiesto, que se pertenece al colectivo de lesbianas y gays.

Javier Víllora
Activista gay de Albacete


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46 comentarios en “Diversificación del poder y la representatividad”

  1. ¿El 5%? Hay muchos estudios que indican que la cifra está más cerca del 10% que otra cosa, además por mi experiencia personal creo que los gays somos un 10% de la población, las lesbianas quizá un 8%, de bisexuales no tengo ni idea, lo que sí parece es que hay más mujeres bisexuales, no sé porqué, o quizá lo manifiestan más.


  2. Lo que pasa es que el Ministerio de la Igualdad sólo se ha hecho para la igualdad de la mujer heterosexual y punto. Parece que nadie más necesita igualdad. Ya me gustaría a mí ver leyes que impusieran cuotas de personas homosexuales, etnias, personas discapacitadas y demás… También un Ministerio del Hombre, un Ministerio del Homosexual, un Día Internacional del Hombre y del Homosexual… Y así podría seguir.

    Pero no lo van a hacer. El Ministerio de la Igualdad se ha creado única y exclusivamente para la mujer heterosexual, que quede claro. Los demás no contamos.


  3. Ese es uno de los grandes desmanes de esta secta, que tratan de desvirtuar los conceptos y las palabras (”paz”, “trasvase”, “diálogo”, “cultura”, “discriminación”, “paridad”…)
    Lo último ha sido eso de “Ministerio de la Igualdad”, sin precisar entre quién. Sale Bibiana la de Cádiz y dice que es para la cosa hombre-mujer; entonces, ¿por qué no se especifica en el nombre? Y, en ese caso, ¿por qué no se crea otro ministerio para vigilar y combatir otros sufrimientos de los homosexuales (p.e. en escuelas e institutos)?
    Lo primordial es la justicia. Sin ella, no hay igualdad que merezca respeto.


  4. Me parece muy interesante tu carta, Javier. Yo creo que ha llegado el momento de que el movimiento LGTB se plantee entre sus objetivos conseguir que las personas que además de hacer visible su orientación sexual deciden dedicarse a actividades políticas gocen de la posibilidad real de promoción en sus partidos políticos. Hasta ahora, incluso en este momento, ese visibilidad constituye una carga en sus actividades políticas para la inmensa mayoría de esas personas, de hecho, seguramente, lo que ahora mismo ocurre es que los prejuicios que siguen dominando los comportamientos sociales, favorecen precisamente que las personas LGBT que se dedican a la actividad política, salvo casos muy excepcionales, por la discrección, o simplemente por esconder sin más su orientación sexual.
    Extender las cuotas de representación al colectivo LGBT, tendría dos efectos benéficos, hacer más visible a la sociedad como en nuestros colectivo existen personas perfectamente válidas y capaces para el ejercicio de la política, e incentivar que las personas LGBT que ya se encuentran inmersas en esa actividad, se replanteen su timidez respecto a visibilizar su orientación sexual.


  5. Fíjate, Nazareno, que, por ejemplo, Pedro Zerolo no ha resultado designado ni Ministro, ni Secretario de Estado, ni Subsecretario, ni tan siquiera, a día de hoy, Director General, por ejemplo, “contra la Discriminación”. Espero y deseo, de todos modos, que ésto último se produzca, ya que él ha sido el que, o uno de los que, ha elaborado la propuesta de Ley contra la Discriminación. ¡Qué menos! Todavía no se ha puesto nombre a dicho cargo.

    La cosa está así. La desgracia es que ni siquiera forma parte del debate en el movimiento LGBT español. Yo no me lo explico. Se asume que esto de ser gay o lesbiana viene a representar una cuestión de la vida privada, un aspecto de la persona sin mayor importancia, como dice la derecha.


  6. Es cierto lo que dices de Zerolo, Javi, y también lo es que pese a no estar en la esfera del poder gubernamental, se ha convertido ya en uno de los principales blancos de la extrema derecha, basta con echar una ojeada a los comentarios que sus trolls dejan por aquí en cuanto tienen ocasión.

    No obstante, me gustaría también hacer la observación de que es el político que ha alcanzado una posición más importante viniendo como viene del asociacionismo LGBT; yo por lo menos no conozco a ningún otro, ni en nuestro país ni en otros, que iniciando su carrera política en ese mundo reivindicativo, haya alcanzado una posición tan relevante. En mi opinión, dejando a un lado las filias y fobias personales, es un ejemplo a seguir por otras personas que han tenido o tienen relevancia en los medios LGBT.


  7. Me gusta esto de las cuotas. Espero con ansia el día en que todos tengamos nuestro “cacho” dependiendo de a qué sector social pertenezcamos. Yo tengo un colega al que seguro que lo hacen presidente del gobierno:
    - irá por la cuota de las mujeres (se acaba de cambiar de sexo)
    - por la de los transexuales (pues eso)
    - por la de los homosexuales (decidió hacerse lesbiana)
    - por la de los inmigrantes (vino a trabajar de fuera)
    - por la de los negros (es negro africano)
    - por la de los judíos (es falasha)
    - por la de los licenciados en farmacia y
    - por la de los del PP

    Seguro que tiene más puntos que nadie.

    Y ahora en serio. ¿No os parece una broma de mal gusto esto de las cuotas? Si lo que queremos es volver a la representación estamental, de acuerdo: que haya un cura, un militar, una mujer, un hombre, un comerciante, un vago, etc, en el gobierno. Si lo que queremos es representantes, que nos representen a todos como marca la ley, dará igual que sean hombres, mujeres, gays o zapatillas. A mi me parece muy bien que Z defienda mis derechos y no le pregunto si es hombre o mujer. Me encanta que la Chacón sea ministra de defensa y me trae al fresco con quién se acuesta. El caso es que estén preparados y hagan bien su trabajo.

    Insisto, si es que em lío yo sólo.


  8. ¡Et voilà…! Esto que dice este “Pablo” representa lo que piensa el colectivo LGTB organizado, así es que, señores, señoras, ¿sus asociaciones son clubs privados que versan sobre con quienes se acuestan unos y otras, no sobre la consecución de derechos y de la igualdad real…?

    En fin, que gobernar es un “trabajo” que requiere una buena “preparación”. Está demostrado que gays y lesbianas no valemos para ello. ¡Se trata de una cosa muy seria!


  9. Claro que si Pablo, es imprescindible que las personas elegidas para desempeñar cargos públicos estén preparadas para ello, pero, ¿no te resulta chocante que haya tan pocos homosexuales, negros, gitanos, inmigrantes, y hasta hace muy poquito tiempo mujeres que desempeñen esos puestos?

    Piensa Pablo, ahora que hemos descubierto que las mujeres estaban tan preparadas como los hombres para desempeñar puestos de responsabilidad, ¿no crees que sin el sistema de cuotas todo ese talento se estaba desperdiciando?. A lo mejor hacemos un descubrimiento similar si aplicamos el mismo tratamiento a otras minorías infravaloradas….


  10. Creo que algunas cosas de tu escrito son incuestionables. No obstante el tonillo de corrección de la plana que siempre tienes hacia los colectivos por lo que segun tu es nuestro decuido de la lucha.

    No creo que estemos ni conformándonos ni siendo complacientes, por, y me remito a un comentario tuyo en esta misma pagina hace unas semanas, porque no hagamos de “hacer a Zerolo un ministro” el arma de batalla de las Asociaciones… Primero porque no creo qu eponerle nombre y apellidos a las acciones sea bueno para nuestro movimiento y menos bueno para el mismo Zerolo y segundo porque nuestra acción debe estar en la parte general y no personal… A mi de nada me sirve un Zerolo que sea estándarte y en el resto de los espacios un desierto…

    Por otro lado, sigo creyendo que antes de corregirnos la plana a las asociaciones podrías ser un poco más incluyente en tu propia area de acción. Que me asusta pensar en que tengamos ministros que defiendan las cosas que tu has defendido aqui, excluyendo a las mujeres si no son “puramente lesbianas”, excluyendo a lo queer porque has decidido que es “una moda” y excluyendo a lo transgénero porque simplemente “no lo entiendes”… Pues como que hay mucho trabajo por delante en las asociaciones… Pero no solo para poner ministras y ministros sino para curarnos de nuestras propias fobias… Las lecciones, según quién…


  11. Es que es por lo menos contradictorio leer una exigencia de que se “nos incluya” cuando desde dentro, todavía mantenemos posiciones excluyentes… Muy pero que muy contradictorio…


  12. Yo, en el caso lgtb le veo un problema a lo de las cuotas. Me explico.

    Las mujeres es evidente que lo son; y si no es evidente, tanto por el nombre como por su aspecto físico. Y si esto no fuera suficiente, tienen un documento oficial que certifica su sexo llamado DNI. En las oposiciones a la administración pública hay turnos de discapacidad, y para poder presentarte por dicho turno uno de los documentos que tienes que presentar es el que certifica tu grado de discapacidad. La orientación sexual de una persona, en cambio, no se “certifica” de ninguna manera y de muchísimas personas sabemos si son gays o lesbianas sólo si ellos lo dicen abiertamente. ¿Entonces? ¿Habría que ir a la Consejería de Servicios Sociales de nuestra Comunidad Autónoma a que nos expidan nuestro certificado correspondiente de ser gay o lesbiana? ¿Deberíamos pasar un tribunal para que nos expidan ese certificado?

    Sinceramente, en nuestro caso no le veo mucho sentido a las cuotas por eso y me temo que hasta que no sean los propios partidos políticos los que cambien su actitud y no vean la homosexualidad como un posible handicap para promocionar a uno de los suyos y la propia sociedad la que no vea un problema que un candidato sea lgtb para votarle, no habrá nada que hacer. Creo que antes de pensar en posibles cuotas es prioritario combatir la homofobia en la sociedad y en los partidos.

    Además, el comentario de Pablo ha pretendido hacer una reducción al absurdo que no le ha quedado demasiado lograda, pero que encierra en sí misma una pequeña verdad: no podemos porlongar la política de cuotas hasta el infinito; lo que para las mujeres ha servido, quizá para otros colectivos marginados no sirva.

    Por otra parte, imaginemos que un día hubiera, por ley, cuotas de representación lgtb. E imaginemos que el PP las cumple. ¿A quién iban a poner, a Baños (no me acuerdo del nombre de pila), que cuando era diputado en las Cortes Valencianas salió del armario para decir que estaba en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿De qué nos serviría eso entonces?


  13. Yo, en el caso lgtb, le veo un problema a lo de las cuotas. Me explico.

    Las mujeres es evidente que lo son, tanto por el nombre como por su aspecto físico. Y si esto no fuera suficiente, tienen un documento oficial que certifica su sexo llamado DNI. En las oposiciones a la administración pública hay turnos de discapacidad, y para poder presentarte por dicho turno uno de los documentos que tienes que presentar es el que certifica tu grado de discapacidad. La orientación sexual de una persona, en cambio, no se “certifica” de ninguna manera y de muchísimas personas sabemos si son gays o lesbianas sólo si ellos lo dicen abiertamente. ¿Entonces? ¿Habría que ir a la Consejería de Servicios Sociales de nuestra Comunidad Autónoma a que nos expidan nuestro certificado correspondiente de ser gay o lesbiana? ¿Deberíamos pasar un tribunal para que nos expidan ese certificado?

    Sinceramente, en nuestro caso no le veo mucho sentido a las cuotas por eso y me temo que hasta que no sean los propios partidos políticos los que cambien su actitud y no vean la homosexualidad como un posible handicap para promocionar a uno de los suyos y la propia sociedad la que no vea un problema que un candidato sea lgtb para votarle, no habrá nada que hacer. Creo que antes de pensar en posibles cuotas es prioritario combatir la homofobia en la sociedad y en los partidos.

    Además, el comentario de Pablo ha pretendido hacer una reducción al absurdo que no le ha quedado demasiado lograda, pero que encierra en sí misma una pequeña verdad: no podemos porlongar la política de cuotas hasta el infinito; lo que para las mujeres ha servido, quizá para otros colectivos marginados no sirva.

    Por otra parte, imaginemos que un día hubiera, por ley, cuotas de representación lgtb. E imaginemos que el PP las cumple. ¿A quién iban a poner, a Baños (no me acuerdo del nombre de pila), que cuando era diputado en las Cortes Valencianas salió del armario para decir que estaba en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿De qué nos serviría eso entonces?


  14. Perdón por la duplicación.


  15. Perdón por la duplicación.


  16. Yo la verdad creo que pocas personas se merecen más un Ministerio que Beatriz Gimeno, por ejemplo. Claro que sería bueno que Zerolo fuera Ministro… Coincido con fer en lo de las cuotas, como asignas cuotas en realidad?. Si es posible pues bienvenido. Pero ya he visto en otros paises Alcaldes GAy, Diputados y Ministros y que? de que sirve eso?… Lo cierto es que son “solistas” y que eso no ayuda a que el colectivo LGTB, vea normalizada su situaciíon en ciertos estamentos de trabajo… Creo que cuando existe una obvia discriminación laboral con transexuales y transgénero, nuestra lucha debe ir más a la presión en ese sentido que a lograr Ministros y Ministros por cuotas… Cuotas en las alturas y un desierto en la vida diaria no parece una solución de nada…

    Hablando de personas transexuales y transgénero, conozco a muchos y muchos, preparados no sólo para ser ministros y ministras, sino cualquier cosa. Parece que este artículo que nos exige cuotas no les considera… Así vamos… En todo caso mi comentario debería ser “praparad@s para hacer cualquier cosa que les viniera en gana”… Pero lamentablemente a pesar de que l@s hay con una preparación envidiable, tienen un techo de cristal impotante cuando no un franco muro de hormigón en la puerta de “los directorios” de empresas e instituciones…

    Falta mucho por hacer y a mi de verdad me preocuparía bastante que de repente las asociaciones nos diera por hacer de ministrables una bandera en vez de aspirar a solucionar situaciones que todavía son bastante sangrantes… Normalizando las situaciones es baastante más fácil llegar a tener, ministr@s, diputad@s, presidentes y presidentas…


  17. Fer, no puedo estar de acuerdo en este caso contigo. Desde luego la homosexualidad no se puede certificar por ninguna Consejería, pero que alguien haga visible una orientación sexual distinta a la que generalmente se presupone (como el valor en el soldado), es muy sencillo de verificar.

    Por otro lado, el ejemplo que tu pones del PP, valdría igualmente para la cuota femenina, y no creo, estoy seguro, que empleases jamás ese argumento para cuestionarla.

    En parte Javi tiene razón, las personas LGTB, incluyendo a las que forman parte de los colectivos, interiorizamos muchas veces los prejuicios imperantes, y marcamos muchas veces límites a nuestras pretensiones para no “provocar” la hostilidad de los otros. Es mejor aceptar la gradualidad en las reivindicaciones, o mirar hacia otro lado cuando se nos presentan casos de discriminación que consideramos menos transcendentes. El hecho evidente de que hay una escasísima representación de personas LGBT en cargos públicos es una discriminación, como lo era la escasez de mujeres.

    Si para poner fin a esa discriminación ha sido necesario establecer el sistema de cuotas, primero en las formaciones políticas progresistas, y luego a través de la legislación, ¿pensaís de verdad que en nuestro caso, va a ser distinto?


  18. Nazareno: en lo de que la falta de personas lgtb visibles en cargos representativos es una discriminación estoy completamente de acuerdo. Yo no cuestionaba eso ni muchísimo menos. Lo que cuestiono es que una política de cuotas impuestas legalmente fuera no ya útil, sino ni siquiera viable (lo que he dicho de la certificación no es ninguna tonterïa: s se ponen cuotas legales, será necesario poner mecanismos para evitar cualquier tipo de fraude). En lo de Baños, lo lo que quería hacer ver con este comentario es que no sólo es importante la representatividad, también son importantes las ideas. Está muy bien hablar de posibles “ministrables” (aunque yo no votaría por Beatriz Gimeno), pero los colectivos tienen todavía mucha tarea por delante más general y más enfocada a combatir la homofobika en todos los ámbitos de la sociedad, no sólo en la política.

    Un saludo.


  19. Pero nos encontramos de verdad en un momento de paralisis y de evasión por miedo a lo que viene?. Yo creo que esta es una afirmación que no tiene ni una pizca de asidero real, creo que decir que no estamos reclamando espacios es asignarle a los espacios simples caras de Ministr@s y ya… Eso no soluciona nada. Que hay discriminación en los espacios publicos? claro que la hay y valentía para salir del armario también… Porque lo cierto es que para ocupar espacios públicos hay que existir primero y esa tiene que ser nuestra prioridad…

    Por supuesto que se podrían pescar unas cuantas personas de nuestras asociaciones… No lo dudo pero eso sigue sin solucionar nada… El hecho de que sea practicamente imposible pensar a ascender a un señor o señora (ya no digo transexual dado que este artículo les ignora olimpicamente) desde una Dirección sectorial a un cargo de Consejero o Secretaria de Estado, porque no consigues a nadie abiertamente lgtb, ya muestra bastante el estado de las cosas. Tenemos el marco legal y no tenemos aún ni de lejos la aceptacion social como para que un o una alta funcionaria de cualquier tipo decida hacer carrera siendo abierta y públicamente LGTB… Tenemos que obligar a que la situación cambie… Cuantos Ministros y otros puestos podemos aportar desde las figuras publicas de algunas asociaciones?. Obviamente tiene que haber un colectivo normalizado, visible y cotidiano que sea cantera de eso que queremos lograr.

    Que los ministros y ministras lleguen, si… Que lleguen personas de otro origen étnico, si, ahora mismo… Esos son puestos bastante personalistas. Ahora que necesitamos figuras publicas de relevancia fuera del armario para poder ser ministrables, ocupar direcciones sectoriales, secretarías y otros tantos cargos, también y eso es lo que se logra trabajando dia a día y debería seguir siendo la prioridad…

    Si nuestra situación no está normalizada tres o cuatro altos cargos aislados, sólo serán “saludos a la bandera”… Decir que las Asociaciones estamos perdidas, acojonadas ante lo que queda, desorientadas o en otra Galaxia porque no pedimos cuotas ministeriales es bastante absurdo. Máxime cuando hay colectivos en el desamparo total (por lo visto ante nosotros mismos), cuando tenemos que hacer enfásis en la educación, cuando todavía se nos quiere arrebatar derechos, cuando l@s chic@s son sometidos a acoso en sus colegios, cuando dificilmente te encontrarás a un o una transexual entre los empleados del Corte Inglés, por no decir de un despacho de abogad@s o de asesores de cualquier tipo (de hecho es bastante más probable encontrarles entre el funcionariado)…

    También me parece que es absurdo poner como prioridad, pedir cuotas ministeriales cuando al parecer, estamos cerrándonos las cuotas en nuestra propia visión de lo que es el colectivo lgtb. Repito que en este artículo se hable de gays y lesbianas y eventualmente bisexuales como ministrables, ya lo descalifica por si mismo…


  20. Fernando, lo siento pero tu temor ante el fraude me parece totalmente infundado, de hecho, si alguien pretendiese hacerse pasar por homosexual sin serlo, buscando favorecer su carrera política, sería en si algo beneficioso para el colectivo, de la misma forma que es extraordinariamente perjudicial que muchos hagan precisamente ahora lo contrario.
    No me vale como argumento.

    Mercedes: es imposible llegar a una normalización social del hecho LGBT si se acepta que renunciar a a la presencia de personas LGBT en cargos públicos no constituye dejación en la lucha por los derechos LGBT. Si se acepta que ese limitación no es importante, entonces ninguna limitación es importante. Renuciar a una presencia visible de las personas LGBT en cargos públicos relevantes es renuciar a que las personas LGBT dejen de estar discriminadas socialmente en cualquier ámbito, es así de sencillo.


  21. No se trata, Nazareno, de “mi temor” a un posible fraude. Se trata de una simple cuestión de requisitos legales. Si se establecen una determiandas medidas legales, sean las que sean, hay que establecer también un mecanismo que demuestre legalmente qué personas se pueden acoger a esas medidas y qué personas no. Para establecer cuotas lgtb, habría que expedir certificados lgtb. Y esto último es lo que a mí no me termina de convencer.


  22. Donde has leido que yo renuncio a ello??? Si me lees digo que si, que estén y que bienvenidos… Lo que no acepto es que se diga que las asociaciones estamos perdidas y sin saber qué hacer… Nadie dice que no es importante pero lee bien este artículo hace el señor mención de las personas transexuales o transgénero? no merecen estar también?. Creo que tenemos mucho por delante pero Nazareno que la discriminación no solo está ahi afuera. Hasta ahora no he visto que ni en Berlín, ni en Londres ni en paris las caras publicas cambien la realidad cotidiana… Mientras tengamos diferencias tan sangrantes creo que hay prioridades y estamos exigiendo estacios pero no en ministerios y menos aún en Ministerios con nombre y apellidos, si vienen bienvenidos sean pero transformarnos en plataformas de lanzamiento está lejos de ser un objetivo logico de una asociación LGTB… Estamos exigiendo TODOS los espacios. Eso no es renunciar, eso es aspirar a más… A tener la mira más amplia. A que no sea uno o una sino tod@s los que sean capaces y hagan falta…


  23. Fernando, yo creo que lo de los “certificados LGBT”, no puede ser algo serio, como no lo puede ser que una aspiración de ese tipo haga “que se cuelen” personas que, pese a tener una orientación sexual determinada, son hostiles al fin de la discriminación del colectivo, como el famoso diputado valenciano. No creo sea necesario ningún tipo de “certificado” para que el asociacionismo gay incluya entre sus objetivos conseguir una presencia sustancial de cargos públicos en todos los ámbitos del colectivo.

    Mercedes, con todos mis respectos, yo no conozco ninguna campaña del asociacionismo LGBT dirigida a conseguir una mayor representación en cargos públicos del colectivo; esta campaña si existe por ejemplo en USA, o en Italia. Aquí parece haber un total desinterés. Tu me comentas el casi de las alcaldías de París o Berlín. Hace algunos años, cuando comenzaba a discutirse la cuestión de promocionar a las mujeres que se dedicaban a la política, personas que se declaraban progresistas (muchas veces mujeres) afirmaban que no era ese el problema principal de la mayoría de las mujeres, y empleaban el ejemplo de Margaret Tatcher como argumento definitivo de la estériles que serían ese tipo de políticas.
    Hoy nadie que se declare progresista se atreve a cuestionar los beneficios de esas políticas, ni a esgrimir como un agravio respecto a otros colectivos esas medidas, pero es que se han superado muchos prejuicios, también en el ámbito de la izquierda, sobre el rol que debe jugar la mujer en la sociedad.
    En este momento, me temo que estamos, respecto al colectivo LGBT en un punto muy parecido a aquel de hace 25 o 30 años.


  24. MERCEDES, esto está escrito, desde el principio, en la carta que estamos comentando:
    Tenemos que analizar y acordar qué es relevante y qué no lo es a efectos de su establecimiento. (…) a la orientación sexual y la identidad de género…
    Quedan, pues, las cuestiones derivadas de la etnia y de la orientación sexual, que, en éste último caso, podría incluir una consideración equivalente para la identidad de género. Las gitanas y los gitanos constituyen una minoría social. El colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales, otra (aun con nuestra “intradiversidad�).
    (…) la toma de conciencia del hecho de ser lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, por la identificación como colectivo (…)


  25. Yo básicamente estoy de acuerdo con la posición de Mercedes. No creo que sirva de mucho el pedir cuotas, o poner nombres y apellidos a la acción cuando falta tanto por lograr, digamos en la base. El problema estriba en que todavía hoy una gran parte de la poblacíón LGTB está invisibilizada y se niega a si misma, la gente que se asume como LGTB es una minoría de la minoría, y lo que hay que cambiar es eso. Hay quien pensará que que Zerolo sea ministro, por ejemplo, sería un gran paso…,yo no lo creo realmente.Creo que sería más que nada algo simbólico, pero que no sería algo relevante.


  26. Hay una obvia y clara ausencia de lo transgénero lo queer, lo transexual ahi donde se reparten justamente cuotas en esse artículo… Por otro lado, supongo que es por un defecto profesional me hago una composición a partir de todo lo que leo de un escritor o escritora cualquiera… Y en fin que ha habido expresiones que me han parecido ciertamente excluyentes, sobretodo con eso de ser “puramente” esto o aquello… Pues eso… Me pregunto como se repartirían las “cuotas” si tenemos estos ruidos en la cabeza…


  27. No nazareno es que eso es lo que yo quiero… Primero que nada que peleemos por los espacios, sigo pensando que los cargos ministeriales son cosas muy puntuales y espero y aspiro a que los haya… Pero de 200 direcciones y cien secretariados que sea normal una representacion proporcional… Yo quiero que primero peleemos por eso… Ahora mismo hablar de cargos ministeriales es ponerle nombre y apellidos… Ponerle un nombre y un apellido, a lo sumo dos… Me niego a ello… No somos plataformas de promocion de nadie… Los espacios tienen qu estar disponibles desde los barrenderos hasta los directores corporativos, desde el que pone el tejado hasta quien preside una gran corporación… No me niego a la paridad y a las cuotas, por el contrario… Pero quiero que sea a todos los niveles. Celebraré que nos lleguen los ministras o ministros, pero seguiré considerándolos casos aislados si no veo transexuales en un despacho de abogad@s, lesbianas fuera del armario en las alcaldias, que cada vez que voy a una reunion de empresa con alguna chapa o lazo lgtb (que es todo el tiempo) no haya miradas de asombro o expresiones extrañas en mis interlocutores, menos preguntas tontas o comentarios nerviosos… En fin… cosas mias supongo.


  28. Que no haya chicos y chicas en los colegios ocultando su orientación… Quiero un presidente o presidenta LGTB con cualquier nombre porque entre nosotr@s hay mucha gente con capacidades enormes…


  29. Vamos a ver. Precisamente, para “tirar” (por así decir), desde el ejemplo, del resto de la sociedad y centros de decisión, igual que se está haciendo en el caso de la mujer con el Consejo de Ministros y Ministras en estas dos últimas Legislaturas, es por lo que es muy útil que haya algún gay y alguna lesbiana, también trans y bi, a la vez, o una vez un@, otra vez otr@, en los puestos más públicos y notorios de este país.

    No entiendo por qué os parece incompatible promover la visibilidad en todos los ámbitos, simultáneamente con la de mayor representatividad política. Ya sé que la realidad es la que describís, pero estáis negando el crucial papel que han supuesto, en España, figuras que se han hecho tan conocidas como Pedro Zerolo, Mili Hernández, Beatriz Gimeno, etc. Su fama ha impulsado la visibilidad creciente de miles y miles de gays y lesbianas.

    Es decir, el “trabajo” que reclamáis en “la base” se ha visto enormemente facilitado por la proyección pública de compañer@s que, en definitiva, nos han representado.

    Es importante, desde luego, mantener la “conexión”. Es decir, no es que tengan que ser “estrellas” incomunicadas, que no serían más que coartadas, diques de contención, sino que es importante que asuman un papel representativo, que asuman una labor reivindicativa, de promoción generalizada del acceso a puestos de responsabilidad de todas las personas del colectivo, desde la visibilidad y afirmación, cada cual en su esfera de influencia y actuación.


  30. Por cierto, Survivor, el “simbolismo” es, prácticamente, nada menos que el “aire” que respiramos en nuestra tarea.


  31. Fer, jeje, ya me gustaría que alguien se hiciera pasar por gay o lesbiana siendo hetero. ¡No has dicho ná…! Es decir, que en vez de sufrir como colectivo el tan dañino y pertinaz ESTIGMA, pasemos, de la noche a la mañana, a lo contrario. Permíteme que me ría, por no llorar: jajajaja.


  32. Mercedes el que haya políticos fuera del armario en Berlín o París dices que no cambia la realidad cotidiana, evidentemente no ha conseguido un cambio radical, pero sí sirve para desmontar prejuicios y estereotipos en sectores de la población. El lema que ha elegido este año la FELGTB pide la visibilidad lésbica pero tú dices que la visibilidad de los políticos no sirve de nada, creo que es una contradicción.

    Además estás pidiendo que los escolares salgan del armario cuando resulta que están en un ámbito muy hostil y donde no tienen ningún apoyo, sin embargo en un ámbito supuestamente favorable como, por ejemplo, el PSOE la mayoría de cargos públicos que son gays y lesbianas no están haciendo nada por la visibilidad y de ellos no dices nada.

    Y de transexuales es absurdo que digamos que no hay ministros cuando son un porcentaje ínfimo de la población, un 0,01 % de la población, y cuando en ese ínfimo porcentaje hay muy pocos que tengan estudios universitarios.


  33. Mercedes, yo insisto, la pertinaz sequía de cargos relevantes ocupados por personas LGTB es una rémora de primer orden para el avance de la normalización del hecho LGBT. Ahora mismo hay (si alguien conoce mejores datos, que me corrija por favor), sólo un representante del colectivo en las Cortes, un cuerpo formado por más de 600 hombres y mujeres sólo tiene espacio para una persona que mantiene abiertamente una orientación sexual “diferente”. Eso no es de recibo, el asociacionismo LGBT no puede permanecer ajeno a esa realidad, es entre los cargos públicos y en los foros políticos donde se consiguen las medidas que cambian la realidad social; sin una mayor presencia en ese terreno, será muy complicado ir más allá en terrenos como la normalización en el espacio de trabajo, en las familias, en la educación y en todos los ámbitos que afectan directamente a todo el colectivo. Pretender ignorar eso es casi suicida. Yo no digo que deba ser este o aquel, simplemente digo que ahora mismo presionar para que más personas visibles (openly, como dicen las web anglosajonas), ocupen cargos de responsabilidad, es una tarea imprescindible, sino se consiguen éxitos en ese terreno, sera muy complicado avanzar en otros.


  34. Nazareno no es cierto que no haya GLBT en cargos públicos, hay y más de un 10 % pero la mayoría están en el armario, lo que deberían hacer es lo que hizo Miquel Iceta o Jerónimo Saavedra en su momento.


  35. Es el punto armel… Que los hay… Si no nos empeñamos en crear los espacios para que sea natural asumir tu orientacion sexual en cualquier ambito… Podemos tener el gabinete completo y no habremos avanzado, sobretodo porque las políticas dependiendo del color de los gobiernos. Cuotas como queráis pero no en falso mientras abajo estamos como estamos… LAs cuotas femeninas han llegado desde arriba o hemos tenido que ir peleando espacios, salido de casa, entrar donde no nos dejaban, atarnos a los postes para que nos dejaran ejercer el simple derecho al voto, pelear por el espacio en las aulas, en las universidades, en los trabajos. Hace 40 años una mujer con un puesto de poder político era una excepción…

    Tenemos que decirles ahora, vale pero es que aunque el mundo esté formado de hombres y mujeres, al uso, entre esa realidad hay un sinnumero de realidades, lo homosexual, lo transexual y transgénero, lo bisexual, y también tenemos derecho… Pero a diferencia de la de puro género, buena parte de nosotros nos podemos camuflar… Es nuestra rémora… Podríamos tener valor para salir de los armarios y reclamar esos espacios. Y por otro lado tenemos que hacer enfásis en los más desplazados, en los más marginados y discriminados… Porque a mi 3 minitras lesbianas siguen sin decirme nada si una mujer transexual es despedida de su trabajo porque a su jefe le parece “un bicho raro”…


  36. Bueno miento, 3 ministras lesbianas me dejarían seguramente en estado de shok… Si tenemos funcionarios armarizados, no digamos funcionarias… :-S

    A lo mejor en el fondo es que estoy bastante cansada de las excusas de algunos para seguir en los armarios… Si no nos hacemos visibles nada es posible ni nada de lo que se logre perdurará…


  37. Javi, creo que no has entendido ni jota de lo que yo quiero decir; será culpa mía, supongo.

    A mí me importaría un bledo si un hetero se hiciera pasar por gay para conseguir un puesto. Eso, como bien dice Nazarero, nos beneficiaría, pues significaría que la gente ya no consideraría tan mal ser lgtb. La cuestión es que, insisto en esto, si se ponen cuotas de manera preceptiva, habrá que poner, de manera preceptiva también, formas de demostrar legalmente que alguien puede acceder a esas cuotas. Y a mí no me parece lógico que haya ningún tipo de “carnet de lgtb” ni nada parecido. Y menos aún cuando algunos estaríais dispuestos a no otorgarles ese carnet a las personas que se definan como queer o a las transgénero.

    Aunque, como han dicho algunos, creo que el hecho de que hubiera un ministro gay es algo más simbólico que efectivo, estoy claramente a favor de la representatividad lgtb en los cargos públicos, cómo no voy a estarlo. Pero tiene que haber otros caminos aparte de las cuotas.

    En el caso del sexismo, las cuotas son fáciles de aplicar por la propia sencillez de las opciones: la mitad de la población son mujeres, la mitad somos hombres; cuotas: entre 40% y 60%. Así de sencillo. Si metemos otros parámetros más complejos, como la orientación e identidad sexuales con sus distintas y complejas variables, minorías étnicas, etc., etc., cada una de estas posibilidades con sus porcentajes, lo que en un principio era útil en su sencillez puede terminar volviéndose inviable. Lo único que digo es que antes de ponernos cada colectivo, cada minoría discriminada a exigir nuestras cuotas, quizás sería conveniente reflexionar sobre la conveniencia de esta estrategia y buscar otras posibles formas de lograr la representatividad. Nada más.


  38. Es cierto lo que decís que hay una representación del colectivo en puestos públicos pero en el armario. Por eso he utilizado la expresión “openly”, que es lo que hacen al hablar de cargos públicos que visibilizan su orientación sexual. Esa gente no nos vale como representación, es más bien un incentivo para mantener la discriminación, si ni siquiera los que tienen poder y medios desean aparecer públicamente como parte del colectivo LGBT, ¿como se nos va a consentir a los que no tenemos esa posición?. Es ciertamente un problema, pero no se puede obligar a la gente a cambiar su opción personal ante la vida, lo queramos o no forma parte de la libertad de cada individuo, y sólo es legítimo denunciar los casos y hacerlos públicos cuando esas personas, además de ocultar su verdadera orientación sexual, mantiene posiciones hostiles a la plenitud de derechos por parte de las personas LGTB. Pero esa situación hace todavía más imperiosa la exigencia de poder ver personas que viven abiertamente su orientación sexual en cargos públicos, los “armarios” no cubren nuestra cuota, no nos son útiles ni representativos.


  39. Ya Nazareno pero salvo los cargos de libre asignación política el resto son meritocráticos… Seguimos en las mismas… De verdad crees que una ministra o un ministro hará que en los cuadrod medios y bajos la gente tenga la valentía de salir… Porque si así vamos para asegurar representación como dices habría que empezar por las cuotas hasta en las oposiciones… Es practico y factible?.


  40. Claro que es práctico y factible, pero antes tiene que existir la conciencia de que hay un problema y la resolución para querer afrontarlo. La carta de Javi simplemente pone en evidencia una situación que existe y que hasta ahora no ha sido abordada por el movimiento LGBT. De la misma forma que se han reclamado modificaciones legislativa como el acceso al matrimonio, que se debe seguir exigiendo la plena cobertura a la sanidad pública para l@s transexuales, una acción más decida contra la discriminación en el ámbito laboral, una especial vigilancia de los poderes públicos de los contenidos educativos, para que se deje de promover en ellos ningún tipo de discriminación, porque todo esto es importante. El movimiento LGBT tiene que exigir una mayor presencia de personas de este colectivo en cargos públicos y señalar la anormalía que supone la subrepresentación que sufrimos en ese ámbito. Y además debe estar dispuesto a apoyar a aquellos integrantes del movimiento que estén dispuestos a dar el salto desde el movimiento asociativo a la gestión pública, porque no lo dudes, desde los poderes públicos se pueden conseguir muchas más cosas.


  41. Sin una sociedad normalizada lo dudo, lo dudo mucho… Serán otros ocupando un espacio que no será ni permanente ni cambiará nada… Si hay cuotas para las mujeres no fue porque esa fuera nuesta lucha prioritaria fue porque hicimos énfasis en copar los espacios… Que venga alguien a decir que el movimiento lgtb, está “borracho de triunfalismo” o con miedo o resaca de asumir lo que falta no me parece de recibo solo porque hay quienes piensan que lo importante son TODOS los espacios y no los ministerios… Manos, como ya dijo FEr si cuando se habla de cuotas, aqui mismo se ha expresado en ocasiones anteriores, que cuotas a según quién, porque una lesbiana si es queer (existe en algunos una fijacion que ser queer es solo un fenomeno femenino) es menos lgtb, un transgénero si no se define, los gays son los únicos puros y claros en la defensa de los derechos… Pues mira miedo me da hablar de cuotas cuando dentro de nuestras asociaciones algunos tenemos estos discursos ligados ligados al cacao mental.


  42. ¡Yo voto a Nazareno! Todo lo que dice me parece impecable y muy preciso. :)

    Por otra parte, veo que estamos convergiendo tod@s, a pesar de que Fer se centre en las concreciones, en el cómo. Mira, con voluntad política, los detalles siempre se arreglan.


  43. Si no se reclama ese espacio, no puede haber una sociedad normalizada. Si se renuncia a tener la misma presencia que el resto, se acepta, implícitamente, que la discriminación es inevitable. Repito, yo no planteo quien debe jugar ese papel, pero estoy seguro que si se supiera que se cuenta con un apoyo firme de esas asociaciones, habría muchos más dispuestos de los que hay hoy. Si se renuncia al espacio político, se renuncia, lo digo de nuevo, al final de la discriminación.


  44. Vamos… No creo que haya una sola asociacion que no de este tipo de respaldo… Que no haya una campaña específica ahora por espacio en los organismos publicos no significa que no haya apoyo… Eso son solo excusas y cobardía… Y vuelvo y digo, si presencia en los organismos significa algo, em quieres explicar de que ha servido que en paises como la india o afghanistan, mujeres hayan llegado al más alto puesto de poder?. MArkel es presidenta de Alemania pero es que en este país las mujeres siguen estando ausentes de los cuadros directivos en general, es más facil verlas en la política pero en la vida diaria busca una empresa con mujeres en los altos cargos y es harto dificil. Por eso a mi lo de las figuras como tales me parece un canto de sirenas si no hay un verdadero cambio social.


  45. Bien. Mercedes. La pregunta es: ¿cómo? y ¿hacia dónde?


  46. Mercedes, lo lamento pero si la posición que tu manifiestas aquí es compartida por la línea mayoritaria del asociacionismo gay, lo que está claro es que hay desinterés, incluso hostilidad, a considerar acciones destinadas a incrementar la cuota de representantes LGBT en cargos públicos. Y eso, creeme, es un error cardinal que puede llegar a costar muy caro. Que siempre que se discuta de las cuestiones que nos interesan en las instituciones, haya que hacerlo en tercera persona porque no haya representación de nuestra colectivo, es muy poco conveniente a medio y largo plazo, y sino al tiempo.
    Piensa por un momento que pasaría si todo el universo de ciberpersonajes supuestamente LGBT construido en internet, o incluso con medios asociativos, diera un paso más allá y se convirtiese en media docena o más de personas abiertamente homosexuales que fuesen los únicos que hablasen desde cargos públicos, y en primera persona, de las cuestiones que interesan al colectivo. Seguro que en ese caso no me hablarías ni de Pakistán ni de la India…









Hace 1.095 dias en dosmanzanas:... Al otro lado, El candidato de Obama a secretario de Comercio de EE. UU., opuesto a los derechos LGTB, renuncia finalmente, El Gobierno húngaro presenta al Parlamento un proyecto de ley de parejas específico para gays y lesbianas, El Museo del Prado expone a Francis Bacon, gran pintor homosexual, Samir Bargachi, presidente de Kifkif, habla de la situación de las personas LGTB en Marruecos

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