La homofobia del Opus Dei es inadmisible en Derecho
Escrito el 02-05-2008 por dosmanzanas

Quisiera salir al paso, con firmeza, de dos informaciones que he leÃdo estos últimos dÃas. Por un lado, el actual presidente de Familias Numerosas de Albacete, miembro del Opus Dei, carga contra la asignatura Educación para la CiudadanÃa, para lo cual, de entrada, no duda en relacionarla con una bazofia de cómic que nada tiene que ver. El mismo señor que en una revista local afirmó hace poco (¡y se le publicó!) la idea, absurda y carente del más mÃnimo respeto, dañina, de que los homosexuales somos “contra-natura”, diciendo, a la vez, que no nos admitirÃa en su asociación, ha usado recientemente un desatino de expresión, a saber, “incitación al lesbianismo”, que conlleva en su mera literalidad una carga de profundo desprecio, basado en una doble falsedad, pues ser lesbiana no puede ser considerado negativamente ni es una realidad objeto de inducción alguna.
De hecho, es esta última disparatada elucubración, la de que se fuera gay o lesbiana por “inducción” teórica o discursiva, es decir, ideológica, la que explicarÃa la obsesión del Opus Dei por censurar el conocimiento de nuestra simple existencia. AsÃ, jueces pertenecientes a esta organización ultraconservadora, que yo considero poco amiga de la democracia, acaban de dictar una segunda sentencia, a través del Tribunal Superior de Justicia de AndalucÃa, en el que detentan su poder, que viene a decir que el Estado tendrÃa que tolerar que puede haber padres y madres que obligasen a sus hijos a renegar de ser gays y a sus hijas de ser lesbianas. De hecho, en España hay pseudo-psiquiatras, todavÃa no inhabilitados, como Aquilino Polaino. La sorprendente sentencia pretende, en consecuencia, que ningún contenido educativo formal oficialice lo que es una realidad porque, precisamente, la quieren reprimir, al menos, entre ellos.
Pues bien, la responsabilidad de los poderes públicos es, ni más ni menos, que velar por la integridad moral de los menores de edad que sean gays y lesbianas, o, en su caso, transexuales, frente a unos padres y madres que, desde el fanatismo trasnochado, por supuesto anti-constitucional, estarÃan, y de hecho hay casos que lo siguen haciendo, atentando contra el ser y la dignidad de quienes están legalmente bajo su tutela. Desde el Estado no se puede dar por buena la estúpida creencia de que nunca ninguno de sus hijos sea gay ni ninguna de su hijas sea lesbiana. Desde el conocimiento de mi colectivo a lo largo de los años, doy fe que los tienen y de que, en demasiados casos, les hacen sufrir mucho, aunque casi nunca se enteran los causantes del daño, dado el destrozo de la autoestima que impide afrontar debidamente esas injustas relaciones paterno-filiales.
Javier VÃllora
Activista gay de Albacete

Recomiendo un testimonio interesante:
GAY EN EL OPUS DEI: descubrir tu homosexualidad siendo numerario del Opus Dei
http://opusvalladolid.wordpress.com/2008/04/15/gay-en-el-opus-dei/
Y aunque nos admitiese tampoco querriamos estar en una asociacion que admita a alquien como el (y de presidente ni mas ni menos). Aunque no estaria mal entrar para acabar echandolo a la calle.
La verdad que te toque una madre o un padre de estos tiene que ser puffff, si ya muchos padres y madre no son faciles sin ser del opus, siendo asi de integrista te tienes que sentir una mierda.
Muy buena carta Javier
Saludos
Javier, hace meses escribà en esta web una columna sobre un tema similar, que acababa asÃ:
Asà pues, no puedo sino estar totalmente de acuerdo contigo en que, si privar a los jóvenes de su libertad para conocer y pensar es siempre dañino, cuando esto supone vetarles el acceso a las mismas herramientas intelectuales que necesitan para entenderse a sà mismos y su diferencia respecto a la mayorÃa social, y para poder vivir su vida guiados por su propia razón y su propia conciencia, el daño que se les hace es gravÃsimo.
Pocos ejemplos más claros podemos encontrar en nuestros dÃas, y en Occidente, de cómo una mentalidad oscurantista y dogmática, supuestamente propia sólo de otras épocas o culturas, puede seguir aplastando hoy a los individuos, impidiéndoles eso que el artÃculo 10 de la Constitución española denomina “el libre desarrollo de la personalidad” de cada uno, y que considera como “fundamento del orden polÃtico y de la paz social”.
Sobre el Opus Dei hay un artiuculo bien documentado:
La verdad sobre el Opus Dei - Una secta peligrosÃsima
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1076&Itemid=31
Pues yo conozco a bastante gente del Opus y estoy en disposición de afirmar sin temor a equivocarme que esto es el tÃpico tópico. La gente del Opus no es homófoba y además no existen en el Opus directrices unÃvocas de ningún tipo a nivel polÃtico, educativo, social, económico, cada uno de los que yo veo hace y piensa como quiere. Yo lo que he visto es que se dedican a intentar la superación personal que ellos llaman santidad con cierto nivel de éxito, no hay más. El resto son habladurÃas, ganas de igualar. De todas formas, el victimismo gay-lésbico tardará años en superar esto y en admitir que haya ciudadanos, que no me parece que sean los del Opus precisamente, que puedan pensar de forma distinta a ellos. Hya algo de catecismo gay también, no lo olvidemos. Cuanto antes lo superen, mejor para ellos pero a dÃa de hoy el homosexualismo corporativo es sinónimos de gentes crispantes, pesadas, agotadoras, integristas, intolerantes, perseguidoras… Asà está el lobby.