La polémica del matrimonio gay de la “Duquesa Rosa”
Escrito el 10-07-2008 por dosmanzanas

el semanal digital - Cuatro meses después de su fallecimiento, la Duquesa Roja continúa dando de qué hablar. Iñigo RamÃrez de Haro, autor teatral y cuñado de Esperanza Aguirre, ha presentado El Caso Medina-Sidonia, una obra que se asemejerÃa al mejor culebrón televisivo si no fuera porque los hechos que se relatan en ella son de total veracidad.
El libro, editado por La Esfera de los Libros, fue presentado con el apoyo de uno de los hijos de Luisa Isabel Ã?lvarez de Toledo, Gabriel, que en una entrevista reciente a Diario de Mallorca ha recordado el carácter de su madre y la pésima relación entre la aristócrata y sus vástagos. AsÃ, Gabriel ha señalado cómo su madre se arrepentÃa de no haber dado el paso hacia el terrorismo y dejaba caer una presunta colaboración con la ETA de principios de los años 70.
Pero sin duda uno de los asuntos más morbosos tiene que ver con el último gesto de Luisa Isabel en este mundo: la boda, al borde de la muerte, con su secretaria, Lilian Dahlmann. Un enlace en el que hace hincapié RamÃrez de Haro y que no ha sentado nada bien ni en colectivos gays ni en los salones de la aristocracia. Por motivos bien diferentes, desde luego. Para unos, porque creen que se ha atacado a la duquesa por ello; para otros, porque supuso una fuerte bofetada a las convenciones sociales de las que hace gala.
En todo caso, la tesis de RamÃrez de Haro sobre la que pasó de ser Duquesa Roja a Duquesa Rosa va en un sentido diferente: el último acto de Ã?lvarez de Toledo fue, más que una manifestación de amor, una plasmación de odio hacia sus hijos. Blanco y en botella: la duquesa habrÃa optado por casarse con Dahlmann, sobre todo, para hacer la Pascua a sus herederos naturales. Sin olvidar algo más egoista: impedirles el acceso al impresionante archivo de los Medina-Sidonia. Según el autor, la aristócrata tuvo tres años desde la aprobación de las uniones homosexuales hasta su muerte para casarse. No lo hizo hasta la última hora.
Además, el libro repasa la faceta de crÃtica feroz de la duquesa hacia la Casa Real. Lo que, por cierto, no la impidió recoger la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2007 de manos del PrÃncipe de Asturias.
Y si no hubo boda ¿? porque se comenta eso en determinados sitios y se está investigando porque puede que la boda solo exista sobre el papel y que sea una peculiar manera de “pillar cacho” o “meter mano” en el patrimonio de la finada.
Vergonzoso ejemplo de cómo en este paÃs los trapos familiares se siguen sin lavar en casa y, en este caso, encima se airean al público con vistas a crear una corriente de opinión interesada.
¿A qué viene todo lo descrito en el artÃculo? Tal vez sus autores piensen que pueden poner en duda lo único cierto a estas alturas de la pelÃcula: que tanto Ã?lvarez de Toledo como Dahlmann han dedicado casi toda su vida al cuidado y catalogación del archivo Medina-Sidonia y que a poco que uno lea el ideario de la fundación, pocas pegas se pueden poner al sentido ético y profesional de esta mujer, a su ingente capacidad de trabajo, y a una coherencia personal en sus actos y opiniones que a much@s no les vendrÃa mal intentar imitar, sobre todo tal y como está el percal.
Especular con las intenciones de un muerto que no puede aportar su punto de vista e incluso introducir peregrinas motivaciones egoÃstas me parece fuera de lugar, por decirlo finamente.
La mediocridad es muy mala. Pero que a lo poco brillante que surge de tanto en tanto además lo quieran decapitar es ya el colmo.
Saludos cabreados
¿Y por qué no publicaron todo esto cuando ella vivÃa? Me parece no solo de muy mal gusto sino muy poco ético esperar a que una persona muera para atacarla sin que pueda defenderse.
Pues si, Armel, tienes desde mi punto de vista más razón que un santo, seguro que sus vastagos estarán echando de menos el tomate
Cientos de historiadores de todo el mundo damos las gracias a la duquesa por la extraordinaria labor que llevó a cabo con el que es el archivo privado más importante del paÃs. Sus hijos, si es que tienen un poquito de vergüenza, podÃan callarse la boca, porque son una desgracia para su familia y para la disciplina histórica.
Lo triste es que esta señora hubiese tenido que recurrir al matrimonio para hacer con su patrimonio lo que ella querÃa, es decir, para evitar que sus hijos se apropiasen de él.
Si tuviésemos la libertad de testar, sin legÃtimas forzosas, no habrÃa que recurrir a triquiñuelas.
No sé si Ã?lvarez de Toledo se casó con esa finalidad, pero incluso si lo hubiese hecho asÃ, yo no tendrÃa nada que reprocharle; y creo que los demás, tampoco.
Lo unico cierto aqui y lo podra decir cualquiera que viva cerca de la zona, es que si las criaturitas de la Duquesa hubiesen tenido la mas minima oportunidad, el legado de la fundacion se estaria rematando en alguna de las gr4andes casas de subastas porque son dos joyas que no dan palo al agua. Cualquiera por estos lados podra decir que estas dos mujeres tienen a;os juntas, que lo extrano (perdon estoy con teclado en ingles) es que no lo hicieran antes y que su viuda esta ahora muy deprimida no solo por el acoso y derribo de algunos medios y de los sectores casposos de siempre, sino porque echa mucho de menos a la mujer con la que compartio buena parte de su vida. Claro que ha habido martrimonio y claro que la caverna se pone al lado de quienes no tenian mas intenciones que coger el patrimonio y sacr buena tajada… Al cabo ya le demandaron hace algunos anos para quedarse con todo.
Una de las cosas que cuenta (con estúpida maldad) ese libro-panfleto es que la Duquesa pagaba a “chaperas” en locales de Biarritz.
Me ha llamado mucho la atención esa palabra en femenino…