Homosexualidad y suicidio

h1 Escrito el 14-10-2008 por Rafael Rodríguez

Contra naturaA principios de año el Consejo de Europa hacía público un informe muy preocupante titulado “El suicidio de niños y adolescentes en Europa, un grave problema de salud pública”?. Dicho informe hablaba de cifras muy altas de suicidios entre niños y adolescentes, y señalaba que las cifras son aún más duras en el caso de homosexuales y transexuales. Por otra parte, un estudio realizado en Estados Unidos en 2007 revelaba que el 33% de los jóvenes que se suicidaron son homosexuales, y de ellos el 50% fueron rechazados por sus propios padres.

Sin duda se trata de un serio problema de salud pública al que las autoridades deberían prestar atención. A pesar de que hemos avanzado mucho en los últimos años, estas cifras constatan que seguimos viviendo en un mundo heterocéntrico y homófobo. Hiela el alma pensar que el 50% de esos jóvenes sufrió el rechazo de sus propios padres. Es evidente que hay padres que ven natural y hasta divertido que haya gays en las series de televisión, pero les traumatiza la homosexualidad de su propio hijo.

Arrancar los prejuicios homófobos de la sociedad es responsabilidad de todos: de cada uno de nosotros, en el día a día, sirviendo de modelo de normalidad a amigos, vecinos, compañeros de trabajo, conocidos…; y también es responsabilidad de las autoridades, que deberían fomentar campañas institucionales para informar a los padres – y a la sociedad en general-, sobre la homosexualidad, haciendo hincapié en que desear a una persona de tu mismo sexo es algo natural y cotidiano, y que lo antinatural y dañino para un hijo es tener que ocultar y reprimir sus deseos sexuales por verlos fuera del patrón de la normalidad, por miedo. La información es la mejor arma para acabar con ese espejo deformante de la realidad que son los prejuicios.

Los niños y los adolescentes de hoy siguen siendo homófobos, porque se han nutrido de una homofobia secular tan adherida a la sociedad como una mancha de petróleo en una playa. Es evidente que también hay que actuar en las escuelas, con más charlas a los alumnos y más educación sexual. No es admisible que siga habiendo adolescentes gays que no se atrevan a mostrar sus sentimientos por miedo a la burla o, peor aún, a la agresividad de sus compañeros. Nuestro sistema educativo debe aportar referentes positivos sobre las diferentes maneras de vivir la orientación sexual: es un sinsentido que lo hagan las series de televisión y no lo hagan las aulas.

El curso pasado se dio un paso adelante con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, una de cuyas virtudes es contribuir a normalizar la homosexualidad. Hay que seguir en esa dirección y no consentir que se le roben contenidos, ni que se imparta en inglés, tosca y malintencionada ocurrencia de Paco Camps, Presidente de la Generalitat Valenciana, quien ha convertido su ceñudo boicot a la asignatura en un esperpento de portada de periódico.

Si se trata de combatir la homofobia el gobierno debe ser valiente, porque se va a encontrar con la oposición enconada de los quintacolumnistas de la fe y de la moral, un sector de la sociedad de espaldas a la realidad cuya sola mención de la palabra “homosexualidad”? les provoca un irracional rechazo: por ese motivo se ven obligados a practicarla en secreto. Afortunadamente gobierna quien gana las elecciones, no quien dice hablar en nombre de Dios o de la Tradición.

Aunque en los últimos años hemos avanzado mucho en la normalización, las duras cifras que se daban al principio demuestran que aún tenemos mucho camino por recorrer, especialmente en ámbitos rurales.

Es responsabilidad de todos, pero ahora le vamos a pedir al gobierno que dé otro paso adelante.

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9 comentarios en “Homosexualidad y suicidio”

  1. La homofobia al igual que el machismo lo inundan todo y sepa Dios cuando acabará.

    En cuanto a EPC decir que a causa de este país cada vez más descentralizado que tenemos, en cada región se imparte de una manera, incluso dentro de una misma región donde se imparta existen diferencias abismales entre unas editoriales y otras, unas tratan el tema de la homosexualidad con naturalidad e informan de ello, sin embargo otras ni lo mencionan. Por lo que según mi opinión no existe control sobre esta asignatura ya que el gobierno ha transferido las competencias educativas y aquí cada quien hace lo que le da la gana.

    Sí, es alarmante la cantidad de suicidios que se están produciendo, ya no sólo entre la población LGTB sino entre la población joven en general; es la consecuencia de una sociedad vacía, materialista y sin valores (ojo no hablo de valores religiosos)


  2. La verdad es que el ser humano (heterosexual)tiende a tomar unas posturas que le son muy comodas, se habla mucho y se hace poco en el día a día, más que la educación de los jovenes, a mi lo que me preocupa es la educación de los adultos, que son los que en n principio son ejemplo para generaciones venideras.
    Con respecto a EPC ¿No deberia haber un curriculo de enseñanza… un Real Decreto base para todas las provincias (para que hagan sus decretos)?, lo digo porque EPC es una asignatura y tiene que tener esta organización.


  3. Buen artículo Rafael, expones un problema gravísimo sobre el que pesa una losa de silencio. A mí mismo me desanima mucho imaginarme a un adolescente quitarse la vida por el rechazo de su entorno.

    Como apuntas, hay que buscar soluciones y Educación para la Ciudadanía es una buena forma de hacerlo.


  4. ¡Ave María, seguimos años después con la cifra del 33%! Sigue habiendo motivos para trabajar…


  5. Efectivamente, Dr. Turbio, EpC podría ser una buena herramienta para que los adolescentes heteros aprendan a respetar a sus compañeros gais y lesbianas y para que éstos no entren en una espiral de desesperación que termine desembocando en suicidio. Y digo “podría ser” porque al final la cosa va a terminar lo suficientemente edulcorada como para que esto no sea así.

    Por otra parte, ya has visto cómo los sectores más reaccionarios de la sociedad española se han opuesto con uñas y dientes a dicha asignatura y a que los niños puedan aprender que ser gay o lesbiana no es nada malo. Les parece mucho peor una educación en la tolerancia y el respeto que un suicidio. Ojalá el alma de cada adolescente suicidado les atormentara por las noches.

    Excelente columna, Rafael.


  6. Yo alucino con el antispam. No he puesto un solo enlace, ni una sola cita, ni nada que se pueda parecer a una marca comercial (a no ser que “Dr. Turbio” sea una marca registrada, :) ). Pues nada, me ha atrapado un mensaje.


  7. Ya está liberado el comentario.

    Disculpad las molestias, pero estamos teniendo mucho spam, con lo que hemos tenido que subir el nivel del sistema automático contra spam.

    Cada muy poco pasamos por la administración para desbloquear los mensajes pendientes.

    Gracias a todos por vuestra comprensión.


  8. Gracias, Xavi.


  9. Excelente columna, Rafael.

    Yo alucino con el dato. Pero vamos a ver ¿de qué estamos hablando?. Resulta que los niños y adolescentes tienen padres de menos de 50 años, criados la mayoría ya en la democracia. Estamos hablando que individu@s de unos 40 años son tan homófobos como para hacer caer en el suicidio a sus propios hijos. ¡Gente de sólo 40 años!.
    Puedo entender que a mis padres de 75 años, nacidos, criados y educados durante el franquismo les cueste entender que dos hombres se amen (y aún así tienen por máxima que cuando dos personas se quieren y son felices no hay nada que decir). Pero que gente de mi misma edad educada en valores de libertad sean más intolerantes y descerebrados que los que cazaban brujas en la Edad Media…
    ¡Inconcebible!.
    Como inconcebible es que los centros de estudios fuesen más seguros y más tolerantes con la diferencia hace veinte años que ahora.
    ¿Qué es lo que ha fallado?.
    Tal vez que se ha tenido que llegar a estas alarmantes cifras para ver que era necesario que a los chavales alguien les enseñase a respetar al diferente o les dijese que ser maricón no es nada malo ni por lo que haya que partirle la cara a nadie.
    Y tal vez habría que hacer ir a los padres de adolescentes a EPC a ver si se les pegaba un poco de sentido común y humanidad.
    ¿En qué puede pensar el padre de un crío el día que lo entierra por no haber aceptado que le gustaban los hombres?…
    En el pecado lleva la penitencia, sí, pero el chaval ya no está…

    Excelente carta, Rafael. Excelente.











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