Carta para una reina
Escrito el 30-10-2008 por dosmanzanas
Majestad, disculpe que me dirija a Vd. a través de esta tribuna de opinión, pero resulta difÃcil quedarse en silencio ante las declaraciones que acaban de conocerse como adelanto de lo que será su segundo libro de memorias, publicadas a modo de entrevista por la editorial Planeta. Entrevista en la que, por cierto, usted afirma que en determinadas ocasiones uno debe mantener “los nervios templados aunque te estén machacando. Los Reyes no se defienden”.
Pues bien, como uno no es una reina, discúlpe si intento defenderme de lo que sin lugar ha dudas ha sido una clara y nÃtida agresión por su parte hacia gays y lesbianas, cuando entre las opiniones que vierte en la conversación con la periodista cuestiona el matrimonio entre homosexuales, aprobado por nuestro Parlamento. Y es que Vd. olvida que sus opiniones no son las de una ciudadana más, son las opiniones de la esposa del Rey, que constitucionalmente tiene reconocido un papel relevante en nuestro paÃs, pero que esta supeditado en la práctica al ejercicio del poder por parte del Gobierno y de las Cortes, que en definitiva son las instituciones elegidas en función de la voluntad de los españoles y las españolas.
Y ese Parlamento es quien aprobó democráticamente la modificación normativa mediante la cual en este paÃs, hoy, puedo casarme con mi novio, o pueden casarse mis amigas Ana y Begoña, si lo desean. Y aunque ese acuerdo esté recurrido ante el Tribunal Constitucional por el Partido Popular, está en vigor.
Es mas, si ese recurso llega a buen puerto, que espero no sea asÃ, el que escribe estará malhumorado mucho tiempo, se lo aseguro, y tendrá claro que habrá que seguir trabajando en el futuro, pero en todo caso respetaré la sentencia que se emita porque la emitirá un órgano competente.
Con respeto, no es este su caso. Usted puede pensar lo que desee, pero permÃtame que le diga que al emitir opiniones como Reina contrarias a lo acordado por las Cortes, está yendo contra la voluntad de los españoles, y esa no es la práctica con la que conviven la Casa Real y el Gobierno y las Cortes.
Es más, cuando afirma que puede “comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿qué se manifiesten?… si todos los que no son gays salieramos en manifestación colapsarÃamos el tráfico”, debo decirle que además de cuestionar nuestro derecho, está insultando nuestra inteligencia. Obviamente las personas heterosexuales no necesitan manifestarse, simplemente porque por ello no se les discrimina en nuestro paÃs, ni en ninguna parte del mundo.
Hace pocos meses asistà en Mérida al acto en el que, con motivo del 25 aniversario de la autonomÃa extremeña se entregaba la Medalla de Extremadura a Juan Carlos RodrÃguez Ibarra, por sus años como Presidente de mi tierra, y a Vd., como Reina de España. Entonces tenÃa claro que el primero la merecÃa, pero dudaba si serÃa su caso.
Majestad, permÃtame que hoy afirme que no me siento bien con que Vd. goce de este reconocimiento, simplemente porque usted no ha pensado que con sus declaraciones agrede a un amplio número de ciudadanos de este paÃs. Y si lo ha pensado, peor incluso.
Puede que la Casa Real haya hecho mucho por esta tierra en la que habitualmente vivo, y a la que siento como propia, pero lo que si se es que al menos quien ocupa un cargo como el suyo debe bien claro que es lo que eso significa, en términos institucionales y legales.
José MarÃa Núñez Blanco
Presidente de Fundación Triángulo Extremadura
Vicepresidente de Fundación Triángulo
Que diferencia entre estas declaraciones de Jose MarÃa Nuñez y las descafeinadas, por no decir asustadizas declaraciones iniciales de la Fundación.
No conozco mucho triangulo, pero, la verdad, no se por que este señor es vicepresidente y no presidente de la fundación.
De acuerdo con chiquitÃn en que este texto es mucho mejor.
Ummm sip… Yo con lo que estoy flipando es con la escasa respuesta de los grupos feministas… Esa frivolidad qeu se lanzó la señora sobre la violencia de género es muy grave… Solo Empar ha salido por el aborto…
Hasta “¿por qué no te callas?” se ha llegado a decir.
Y es que doña SofÃa, para muchos, ha sido paradigma de protocolo, de saber estar, de bienhacer regio, mientras ha permanecido callada.
Ahora ha manifestado su opinión sobre ciertas cuestiones, desencadenando una desmesurada reacción -comunicado incluido- del rosa grupo de presión. Porque ése, el lobby gay, ha sido el que ha saltado como un resorte, a pesar de que los asuntos que ha considerado la Reina han sido varios, variados y enjundiosos.
No cuestionaré si la soberana debe o no opinar cuasipúblicamente, ni la veracidad de lo editado, porque el motivo del revuelo y lo que se debate no es eso.
Cuando el Rey se ha manifestado acerca de ciertos temas, cuando afirmó bondades sobre Zapatero, no hubo crÃticas de quienes hoy las vierten contra la Reina, ¿qué pasó con la Ley de Igualdad?.
La reacción la han producido el contenido y el sentido de la real opinión. No se denuncia que apoye a Obama, que revele cómo su hijo le contó que iba a casarse o que adora a Letizia; no, lo imperdonable es que rechace la nomenclatura impuesta por la tiranÃa de lo polÃticamente correcto y que su pensamiento no coincida con el polÃticamente impuesto como único aceptable.
Que el Parlamento apruebe una ley no impide la discrepancia. Eso supondrÃa una vulneración de la libertad de opinión, de expresión; del libre pensamiento; implica totalitarismo.
Si la Reina hubiese estado de acuerdo con la denominación de las uniones entre homosexuales como matrimonio, con el aborto o la eutanasia, serÃa la máxima Reinona.
Son cuestiones que están fuera de la polÃtica, del derecho positivo, lo superan. Pero la otra tiranÃa es la de contaminarlo todo y subsumirlo en la polÃtica.
Es católica, ha sido valiente expresando coherencia intelectual y filosófica que, no siendo la que quieren implantar este Gobierno y sus adláteres, resulta inaceptable. Y eso mismo es lo que nos aplican a los de sangre roja: exclusión del discrepante.
Mentira:
http://www.publico.es/espana/actualidad/169806/colectivos/laicos/piden/neutralidad
Da la casualidad de que estamos en una página LGBT. Si no te gusta, pues nada, chica.
¿TiranÃa, dices? Yo creÃa que las leyes las aprobaba el Parlamento y que el Parlamento lo elegÃamos los ciudadanos democráticamente y bla-bla-bla-bla-bla.
Qué aburrimiento.
Querido Chiquitin,
Gracias por tus palabras de apoyo a la carta o tribuna de opinión, como quieras llamarla, pero quiero comentarte que no la escribà en nombre propio, sino en nombre de Triángulo, en la que trabajo cada dÃa en mi tierra, pero tambien a nivel estatal, con todos los compañeros de otras comunidades autónomas, que ya son muchas.
Y te aseguro que la carta representa la opinión del grupo.
En fin, saludos.
josemaria