Una ley del 2006, vanguardista, excepto en la gestación por subrogación

h1 Escrito el 22-11-2008 por dosmanzanas

Una carta en dosmanzanas

La Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, que partió de un proyecto de ley del Gobierno, a cargo de la ex ministra de Sanidad, Elena Salgado, contó con la oposición de la Iglesia y del Partido Popular. De hecho, venía a derogar otra de muy reciente promulgación, la Ley 45/2003, de 21 de noviembre, que, a su vez, modificaba la Ley 35/1988, de 22 de noviembre, sobre técnicas de reproducción asistida, también derogada.

Así, antes de la votación y al presentar el proyecto en el pleno, Elena Salgado lamentó la oposición del Grupo Popular a la norma y especialmente a algunos de sus aspectos más innovadores como es la selección genética. Su finalidad principal, en todo caso, es la de regular las técnicas de reproducción asistida para que personas con problemas de fertilidad puedan tener descendencia.

Pues bien. A pesar de la propia finalidad de la Ley 14/2006, de aprobarse la reforma del código civil en materia de matrimonio en el año 2005 y de asumirse políticamente que se trataba de parte de la legislación avanzada que el Gobierno estaba promoviendo por aquel entonces, en su artículo 10 se declara nulo de pleno derecho el contrato por el que se convenga la gestación, con o sin precio, a cargo de una mujer que renuncia a la filiación materna a favor del contratante o de un tercero. Y se declara expresamente que la filiación de los hijos nacidos por gestación de sustitución será determinada por el parto.

No es que se cambiara la norma en este sentido, pues, además de las citadas leyes específicamente sanitarias que estaban antes en vigor, hay quien entiende que el artículo 221 del Código Penal es aplicable a este supuesto, con pena de prisión de uno a cinco años para la persona que entrega al hijo y la misma para la persona que lo recibe, así como para el intermediario, aunque la entrega del menor se hubiese efectuado en país extranjero.

Sin embargo, existen muchos países que sí reconocen la gestación subrogada, entre ellos Reino Unido, Grecia, Israel, Rusia, Brasil, Sudáfrica, India, Argentina, Canadá y algunos Estados de Estados Unidos, como es el caso de California. Francia, por su parte, está, en este año, en disposición de legalizarla.

Ello ha posibilitado que se recurra a dichos países para llevar a cabo gestaciones por subrogación, como fue el famoso caso de la baronesa Thyssen, en el que hizo uso de la nacionalidad estadounidense y del mecanismo de adopción.

Pero son muchos los problemas consiguientes que se producen a causa de ese contrapuesto tratamiento legal del mismo hecho por parte de los países extranjeros citados y España, pues se imposibilita la inscripción en el Registro Civil y el reconocimiento de nacionalidad, lo cual obliga a buscar resquicios indirectos que conllevan, en el mejor de los casos, muchos obstáculos y dificultades.

Por no hablar de lo que supone un desconocido mercado negro nacional, del que Internet parece dar cuenta, en tanto que, como se puede comprobar a través de Google, son muchas las entradas que incluyen ofertas y demandas de vientres de alquiler.

Los expertos europeos en medicina reproductiva, por su parte, han reclamado recientemente, en julio de este año, la legalización en España de las madres de alquiler, con motivo de la celebración en Barcelona de su XXIV Encuentro Anual de ámbito europeo.

Hubo debate, hace poco más de dos años, sobre la gestación subrogada, en los momentos previos a la aprobación de la Ley del 2006, pero, en opinión de Carlos Romeo, director de la cátedra de Derecho y Genoma Humano de la Universidad del País Vasco y Deusto, según cita El País, no fueron los dilemas éticos los que más pesaron en la decisión: “Ni los políticos del ministerio ni el equipo jurídico quisieron regular los posibles conflictos legales que podrían surgir entre la madre subrogante y los padres”, declaraba Montserrat Boada, coordinadora del programa de fecundación in vitro de la Dexeus, a El Pais. Boada era por entonces miembro de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, organismo asesor del ministerio, de la que también formaba parte Carlos Romeo. “No quisieron meterse en este berenjenal”, comentaba gráficamente. “Los problemas legales no pueden ser una excusa razonable”, comentó también otra consejera que formó parte de estas deliberaciones, “en su sueldo está resolver estos problemas, por complicados que sean”.

Javier Víllora


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8 comentarios en “Una ley del 2006, vanguardista, excepto en la gestación por subrogación”

  1. Muchas gracias por tu carta, Javier, resulta muy clarificadora para entender noticias como la de hace muy poco de la pareja de españoles en California. Es evidente que éste es un debate pendiente que antes o después tiene que plantearse.


  2. Gracias, Nazareno.

    Lo cierto es que estoy empezando a interesarme por esta cuestión…


  3. No sé, me estoy acordando de Savater. Puedo no estar comprendiendo toda la dimensión del asunto, pero mi primera reacción es ver que son niños que están siendo “fabricados” deliberadamente (huérfanos) para ser adoptados, y no me seduce la idea. Tal vez pueda defenderse porque es la única forma de evitar el control administrativo en la adopción y, por consiguiente, de adoptar a un recién nacido desde el día uno, o quizá sea la forma de conseguir adoptar un niño porque en los países de origen no suele permitirse (o está completamente prohibido) que adopten personas homosexuales. Quizá haya otros argumentos adicionales, pero ya digo que mi primera sensación es que hay algo “mal” en este tipo de prácticas; sensación que tal vez proceda de algún prejuicio, no lo sé, así que me gustará mucho leer más cosas sobre este tema que publiquéis en la web.


  4. Zarevitz, siento discrepar, no veo al huérfano por ningún lado; de hecho, en muchas gestaciones ¨”naturales”, el futuro de los niños es mucho más discutible. Lo que hay de fondo es un prejuicio, no una reflexión racional. Los niños siempre son “fabricados” deliberadamente, para muchos fines.


  5. Zarevitz, tendrás que empezar por preguntarte porque las parejas heterosexuales hacen el viaje a California. POsiblemente las mismas razones tengan las homosexuales …


  6. Veamos, si fuera legal en España, la gestación subrogada entiendo que sería así:

    Mi marido y yo nos ponemos en contacto con una agencia especializada, que nos asesora y que intermedia con una mujer dispuesta a la gestación.

    Entre mi marido y yo decidimos quién aporta el espermatozoide. Hará falta un óvulo que no sería de la mujer en cuestión, sino procedente de otra, anónima, a través de un “banco de óvulos”.

    En un futuro, y ya se ha comentado algo alguna vez, creo, será posible usar dos espermatozoides para conformar el cigoto, pues lo que importan son los genes. Así, los dos miembros del matrimonio aportaríamos nuestra carga genética.

    Bien. La fecundación se haría “in vitro” y luego se implantaría en el útero de la mujer subrogante.

    Al cabo de nueve meses, ella entrega un recién nacido del que no es madre biológica (genética), sino sólo gestante.

    Esa entrega se produce a quien aportó, con nombres y apellidos, sus genes, y su cónyuge, como padres en todo momento, y no mediante ningún procedimiento de adopción, ni ninguna lista de espera.

    La mujer podría desarrollar algún “cariño” por llevar dentro al bebé, pero no por sentirlo suyo, de sus genes. En todo caso, estaría mentalizada desde el principio.

    Los padres sentirían al bebé como suyo, pues al menos uno de ellos, hoy por hoy, o los dos, en un futuro, habrían aportado sus genes. Así que, lo cuidarían desde el dia cero y se parecería a uno de ellos, o a los dos.

    De manera que, el obstáculo, hoy, es la ley, una ley que se basa en premisas antiguas, bajo las mismas tradiciones que quisieran que nosotros negáramos nuestro ser y que nos creyéramos que sólo se puede ser heterosexual en esta vida.


  7. En la noticia sobre Tita Cervera se habla de embriones sobrantes de otros procesos. Es decir, en ese supuesto, ni la gestante ni los receptores son padres biológicos del niño. Los receptores tendrán que adoptar el niño; mejor dicho, tendrán que adoptarlo incluso antes de iniciar el proceso, en expectativa de niño, porque no puede ser que luego que echen atrás. O sea, estamos creando un niño para la adopción.

    Odysseus: si lo hacen las parejas heterosexuales, supongo que es porque ellos no pueden engendrar hijos por sí mismos y no quieren adoptar un niño ya existente (y mayorcito), sino uno recién nacido. Recurren a este sistema para que no tener que pasar los procedimientos de adopción y que te den un niño ya crecidito, sin padres biológicos tampoco (o quizá sí) y generalmente de otro país (con las incertidumbres administrativas que esto conlleva). En la medida que las personas homosexuales tienen más problemas en los procedimientos de esos países, tienen que recurrir a la adopción nacional, y como no hay tantos niños adoptables en España, tienen que generar un niño adoptable para ellos.

    Javier: si uno de vosotros pone el espermatozoide, él será el padre biológico. Creo que con la ley actual se le reconocería como padre. En cuanto al otro cónyuge, primero habrá que preguntarle si quiere o no ser considerado legalmente padre del niño, pero si quiere y el padre biológico consiente, el procedimiento debería ser más sencillo y rápido que el de una adopción. Otra cosa es que, como pasa probablemente con el matrimonio de la noticia, ninguno de los dos sea el padre biológico y por eso ninguno de ellos le ha podido “transmitir” la nacionalidad.

    En cuanto a la gestante en esos casos, tendrá que renunciar a cualquier derecho que pueda tener sobre el niño, lo mismo que tendrá que haber hecho la donante del óvulo.

    En el fondo, lo que vemos es que hay gente que no está contenta con la adopción corriente que conocemos, y prefiere recurrir a métodos alternativos. El vigente sistema de control administrativo, para evitar el “odioso tráfico de niños” (como dice la ley) en el caso de dar niños en adopción, lo estamos sustituyendo por un sistema en el que se dan en adopción los embriones y, en este caso, sin control administrativo de ningún tipo.

    Por eso, en estos momentos mis dudas son dos:

    1. ¿Es moralmente admisible que una persona que quiere un hijo adoptivo —es decir: no biológico suyo, ni de su pareja—, en lugar de adoptar a un niño que ya existe y necesita una familia, recurra a generar un niño adoptable nuevo?

    Reconozco que la misma cuestión se podría plantear con las parejas que prefieren generar su propio hijo biológico en lugar de adoptar uno ya existente (se les puede preguntar: ¿por qué traéis un niño a este mundo con todos los que ya hay viviendo en él que no tienen familia?), lo mismo que se puede plantear esta cuestión con las mujeres que, queriendo tener un hijo, reciben y gestan un embrión procedente de otra pareja. Quizá el juicio moral concluya con el mismo reproche, no lo sé, pero aquí veo que puede haber más factores en juego, pues puede pensarse, al menos en los esquemas que manejamos en nuestra sociedad, que no puede negarse a nadie que quiera tener un hijo biológico propio o, en el caso de las mujeres, que quiera gestar su propio hijo.

    2. ¿Es políticamente acertado distinguir los requisitos y procedimientos de adopción entre los casos de adopción de niños ya nacidos y la adopción de embriones por nacer?

    Establecer estándares y procedimientos diferentes (más elevados en el caso de las adopciones de niños) podría distorsionar el “mercado” general de las adopciones, pues, para evitar contratiempos, la gente tendería a optar por la adopción del embrión, lo que dejaría sin adopción a más niños vivos y reales (sé que es discutible, pero estoy asumiendo que un niño tiene más derecho a una familia que los que pueda tener —si es que tiene alguno— un embrión).

    También altera el “mercado” de las adopciones el que, para denegarte una adopción, no se apliquen los mismos requisitos que para quitarte a un hijo biológico. Hay a gente que, si quisiese adoptar, no le daría un hijo, pero los biológicos que tiene no se los quitan. Junto con la realidad social que hace que la gente prefiera engendrar sus propios hijos, esto pone una barrera artificial a las adopciones. Sin embargo, parece que la mayoría de la gente está de acuerdo en que las adopciones estén fuertemente intervenidas; mi intención no es atacar este punto (quizá en otro momento) ni cuestionar lo del “odioso tráfico de niños” que llevó a impedir la adopción privada, sino que tenemos que ser conscientes que, establecer requisitos y procedimientos distintos en el “mercado” de las adopciones de niños (fuertemente intervenido) y en el de las adopciones de embriones (según entiendo que se pretende, sin apenas intevención administrativa, básicamente dejado a la libre voluntad de las partes), puede provocar nuevas distorsiones en perjuicio de los niños que esperan adopción.


  8. Hay un aspecto que no habéis comentado y que me resulta muy negativo en esta historia.

    Una mujer de clase alta ¿admitiría gestar un hijo durante nueve meses para otro? ¿pasar las molestias del embarazo y luego un parto para no ver más a ese niño?

    En mi opinión no, solamente mujeres de clase baja admitirían pasar por todo esto por dinero.











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