Sobre la visibilidad

h1 Escrito el 23-11-2008 por Rafael Rodríguez

Contra naturaRaúl Portero, mi compañero de columna de los sábados, escribía hace un par de semanas un interesante artículo titulado: “C. y el armarizado�. Un tal C. le espetaba a Raúl que parecía que estuviese dentro del armario, y le daba una serie de razones como no pisar locales de ambiente, tratar de disimular la pluma, tener gustos musicales fuera de la norma rosa o no haberle oído nunca decir a nadie que era gay. Raúl, ante el ataque de C., sostiene que nadie tiene la obligación de ir diciendo a todo el mundo que es gay o lesbiana, porque la orientación sexual de cada persona pertenece al ámbito privado. Y da un paso más allá al afirmar que incluso las personas que están dentro del armario merecen nuestro respeto, porque cada uno tiene unos factores personales que le pueden llevar a tomar una decisión así.

Disfruté leyendo su artículo porque, a parte de compartir su punto de vista, hace tiempo me pasó algo parecido a lo que a él le ocurrió con el misterioso C. Un tal J.C. dijo, a mis espaldas, que yo no aceptaba mi homosexualidad y que actuaba como si estuviese dentro del armario. Como J.C., el pobre, era border line, nunca me interesé demasiado por conocer sus argumentos, pero me imagino que estarían a la altura intelectual de los de C. Después de todo lo que hemos pasado, ¿cómo puede aún haber gente que no respete el modo de vida de los demás?

Yo siempre he sostenido, y lo he hecho también en este foro, que el mejor antídoto contra la homofobia es la visibilidad, mostrarnos cada uno como modelo de normalidad en nuestro entorno, para que nuestros vecinos y conocidos nos pongan cara y se den cuenta de que somos tan respetables como ellos, porque la orientación sexual es tan irrelevante para juzgar a una persona como el color de la piel. Pero la visibilidad es una opción, no una obligación. Yo no creo que una persona que le incomode contar que es gay en el trabajo, por ejemplo, tenga la obligación moral de hacerlo para fomentar la visibilidad. Y quien dice en el trabajo dice a sus vecinos, conocidos e incluso amigos y familia. ¿Tantos siglos padeciendo la intolerancia y ahora vamos a ser intolerantes con nuestros semejantes? ¿Tenemos que tener todos vocación de activistas? Yo creo que no, y no sólo por los factores personales de cada persona, sino por el simple y puro derecho que tiene cada individuo a decidir lo que hace con su vida, sin necesidad de dar explicaciones a nadie, por supuesto respetando la libertad y los derechos de los demás.

Realmente es un ejercicio muy interesante leer los comentarios que se hacen en DM a las noticias y artículos. “C. y el armarizado� tuvo grandes adhesiones y grandes rechazos. Alguien lo critica diciendo que en el armario se está por miedo; y probablemente tiene razón, pero es que no todos somos igual de valientes, y con los que aún no han tenido el coraje de salir del armario, con los menos “valientes�, sería mejor tratar de empatizar y de entender sus motivos antes que usar el desdén, tal vez así podríamos ayudarles en el caso de que quisieran ser ayudados. Otra persona dice que si todos hubiésemos llevado nuestra orientación sexual al ámbito privado no habríamos alcanzado los derechos que hoy disfrutamos. Tiene razón, pero aquí también cabe la argumentación anterior: no todo el mundo tiene el mismo coraje. No exagero si digo que los primeros activistas del movimiento gay, los que se jugaban el pellejo en las manifestaciones de los años setenta, me parecen héroes. Pero es que no todos somos héroes.

Encontramos el paradigma de la visibilidad en un gesto tan cotidiano como ir de la mano con tu pareja por la calle. Los que lo hacen realizan una labor encomiable, porque acercan la normalidad de la homosexualidad a la gente, pero no debemos caer en la simpleza de llamar “armarizados� a los que no les apetece hacerlo.

Rafael Rodríguez.


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65 comentarios en “Sobre la visibilidad”

  1. Pero a lo mejor, lo que C. quiere sin saberlo, como quiere también un determinado tipo de gente, es que la homosexualidad se note, no tanto por un tema de visibilidad e igualdad, sino para tenernos controlados, para que nos quedemos con nuestro barrio, nuestros locales, pero estando perfectamente identificables para cuando salimos de ellos

    Esa es la madre del cordero, Rafael. Nadie obliga a Raúl a decir que es gay -y parece que perdió una oportunidad magnífica de hacer pedagogía no diciéndole a C. que lo era a pesar de la ausencia de tópicos- pero de ahí a afirmar que la visibilidad es en realidad una conspiración judeo masónica :) hetera, añado …


  2. Mas que armarizados yo los llamaria cobardes. Porque anda que no es bonito cuando cuando mi chico y yo nos cogemos de la mano por la calle.


  3. Bueno, pues yo vuelvo a mantener las mismas posturas que mantenía en aquel post de Raúl Portero, si acaso, me gustaría ir un poco más allá: Para mi, defender que “la orientación sexual de cada persona pertenece al ámbito privado”, es, lisa y llanamente, una posición homófoba. Un arma poderosísima que se emplea a diario contra los gays en todos los ámbitos.


  4. Bueno, pues volvemos a darle vueltas al tema del armario.

    Vamos a ver. Creo que hay que partir de una premisa en la que estamos (o deberíamos) estar todos de acuerdo, parece ser que Rafael también: el armario es negativo y la visibilidad positiva.

    Partiendo de esa premisa, es evidente que cada persona es consciente de sus circunstancias y de las razones por las que no quiere o no puede salir del armario, si permanece en él. Y en ese sentido es cierto que los demás no podemos ni debemos exigirle nada, salvo, quizás, en los casos de outing político, tema que se ha tocado también en DM y cuando menos, controvertido. Creo que en ese respeto a la persona que, por las razones que sea, permanece en el armario, estaríamos todos o casi todos de acuerdo.

    Pero da la impresión de que algunos queréis ir más lejos y poner a las personas que siguen en el armario en el mismo plano de igualdad que a los lgtb visibles. Lo siento, pero no. Toda persona que permanezca en el armario ha de ser consciente de que esa no es, por muchísimos motivos, la situación ideal de gais y lesbians. No se trata de ser activistas o no, de ser valientes o cobardes, sino de tener un mínimo de coherencia y no intentar escudarse en excusas del tipo “yo no tengo por qué llevar una etiqueta en la frente” (como si los demás la lleváramos), “me parece absurdo entrar en un bar y decir ‘Hola, soy gay, póngame un café’” (a mí también, y no lo hago), o el párrafo del texto de Raúl al que hace referencia Odysseus, que me pareció, sinceramente, una salida de pata de banco.

    Y por supuesto, se trata también de no ser falso. Si un gay está en el armario y no se le nota (que hay armarios de cristal, y esa es otra), quiere decirse que los demás piensan de él que es heterosexual, y muchos de los gais armarizados participan de ese juego sin ningún tipo de problema. Creo que una cosa es no ser valiente y otra muy distinta, ser hipócrita, que es a la larga a lo que conduce el armario.

    La gente que está en el armario no se da cuenta de que muchos de los que no lo estamos, estuvimos una vez en él, y sabemos de lo que hablamos.


  5. Creo que habría que distinguir dos planos de una misma realidad. No sólo es responsable de su visibilidad el gay o lesbiana en cuestión, sino también su entorno lo es.

    La lucha del movimiento les-gay se ha desarrollado basada en un discurso de “ejemplaridad” de quienes han querido, no sólo hacerse visibles, sino también, convertirse, de alguna manera, en modelos o referentes ante la sociedad y ante los demás les y gays que forman parte de la misma. Incluso, cabe decir que este esquema va a tener que ser permanente, salvadas las distancias, en el sentido de que siempre necesitaremos, todos los gays y las lesbianas, la recreación de un “mundo simbólico” que nos represente.

    Ha llegado el momento, sin embargo, de que sea el conjunto de la sociedad, con particular iniciativa y responsabilidad de los poderes públicos, el que se haga cargo de remover esos obstáculos (a veces casi imperceptibles, pero siempre eficaces) que dificultan la visibilidad de les y gays, que convierten en “heroicidad” el hecho de dar el paso, y mantenerlo, de ser totalmente visibles.

    Aún así, a un gay o a una lesbiana que no es totalmente visible no se le puede decir: “vale, no pasa nada, puedes permanecer así toda la vida, o, al menos, hasta que la sociedad que te rodea te lo ponga tan fácil, que casi te “empuje”…” No. No se puede afirmar que sea una situación aceptable, pues lo que significa es que no vive con plena libertad su vida, que vive con miedo.

    Su vida se ha amoldado a la desigualdad, a una situación que conlleva secuelas morales.


  6. Ex-Fer

    Por una vez estoy casi totalmente de acuerdo contigo, menos en lo del outing politico


  7. Estoy de acuerdo con Nazareno en que lo de que la orientación sexual de cada uno pertenece al ámbito privado es utilizado por muchos homófobos. Pero los homófobos añaden “así que no tienes que ir por ahí pregonándolo” y el autor del artículo simplemente dice que cada uno debería expresarlo cuando esté preparado.

    Yo en la ciudad si voy con mi novia de la mano, pero jamás se me ocurriría hacerlo en mi pueblo, que es bastante pequeño además, por la sencilla de razón de que sé cómo se las trae la gente de aquí y que van a comentar con maldad, y además de que soy bastante susceptible tampoco quiero que ese tipo de comentarios hagan daño a mis padres o a mis hermanas. Podéis llamarlo cobardía, pero es la mejor opción en mi caso.


  8. El miedo (y no otra cosa) al insulto, al chascarrillo homófobo, a la intolerancia, a la falta de respeto y a la discriminación (y en casos extremadamente graves la cárcel e incluso la muerte) es la única (y desde mi punto de vista totalmente justificada en algunas situaciones) razón por la que los homosexuales de éste y otros países permanecen dentro del armario. El sobado recurso que apela al ámbito estrictamente privado de la vida sentimental no es más que una hábil excusa para enmascarar la incapacidad (y que no se me entienda esto en sentido peyorativo, por favor) que muchos gays y lesbianas tienen a la hora de mostrase tal y como son en un entorno (supuestamente) cerrado a la diversidad sexual. Eso es así, no hay vuelta de hoja y quién diga lo contrario miente como un bellaco ¿Es cobardía? Puede ser. Efectivamente no todo el mundo tiene porque ser un valiente ¿Se les tendría que caer la cara de vergüenza? Quizás, pero cada uno hace con su vida lo que le da la gana ¿Es homofobia? En absoluto. O al menos no en todos los casos. La persona, tanto hetero como gay, que censura cualquier muestra pública de afecto homosexual por considerarla inapropiada o innecesaria sí es homófoba, de eso no hay duda. Pero los gays o las lesbianas que deciden relegar su afectividad a una esfera privada de sus vidas son personas que simplemente tienen miedo a las consecuencias (tanto reales como imaginarias) que les puede acarrear el decirlo abiertamente. Y si tienen miedo es porque alguien o algo les ha enseñado a tenerlo. Y de eso sí que no se les puede culpabilizar. Tal vez les estén siguiendo el juego a los homófobos (estos sí) que apelan a la invisibilidad homosexual (“cierren ya el armario�, ese eslogan que vociferaban hace unos años) como primer paso para que el colectivo se gane esa tolerancia (que no respeto) de tercera que pretenden vendernos si nos portamos bien, pero no creo que se les pueda achacar una homofobia interna en todos los casos (los habrá que sí, claro está) porque sus intenciones son muy distintas.

    Creo que es importante diferenciar entre estar dentro del armario porque de buena tinta sabes (o crees) que salir de él (a voz en grito o de manera más o menos discreta) proclamando tu homosexualidad te puede reportar no pocos disgustos y dolores de cabeza, a estar armarizado porque no se acepta ni digiere la homosexualidad (propia y ajena). Son dos cosas muy distintas que no deberían confundirse. Para empezar ambas situaciones son producto de la homofobia social (la homofobia interna siempre deriva de la externa, ese es un punto muy importante que no hay que olvidar), por lo que me parece muy poco solidario atacar a quién no quiere, no puede o no sabe cómo demostrar públicamente su afectividad, y flaco favor le hacen a las personas que deciden tomar ese camino (que bastante jodido es, dicho sea de paso) los comentarios críticos o incluso despectivos hacia sus decisiones (en el segundo caso completamente inconscientes y, hasta cierto punto, inevitables). Puedes aceptar plenamente tu homosexualidad pero no querer salir del armario en determinados contextos (entorno laboral, miembros de la familia, amigos, vecinos, etc) porque sabes que podría ser altamente perjudicial y nadie tiene derecho a rebatírtelo. Las circunstancias personales de cada uno son únicas e intransferibles. De nada sirven los comentarios ejemplarizantes (y pelín condescendientes) del que ha podido vivir su homosexualidad con mayor o menor libertad desde la adolescencia (o incluso antes) apoyado por el boom gay que eclosionó en el barrio de Chueca hace unos años a todas aquellas personas que no han podido saborear absolutamente nada de todo eso (no todos los homosexuales viven en grandes ciudades con barrios rosas y banderas del arco iris ondeando en las fachadas). Muchas veces se olvida que actualmente la realidad del colectivo gay es la cosa más dispar (e incluso esquizofrénica) que existe. Al lado de uno que te cuenta que conoció a su primer novio (plenamente aceptado por su familia y amigos) a los 15 años en un bar gay de la capital y que hasta el último pelele de su empresa sabe que es gay, te encuentras a otro que tuvo su primera relación a los 30, sin que nadie lo supiese, y que ha tenido que ocultar su orientación sexual a todo el mundo (familia, trabajo, amigos) por miedo a las represalias, con la enorme carga de autorepresión y culpabilidad que ello conlleva. También es verdad que en muchas ocasiones es mayor el miedo que tenemos a enfrentarnos a una realidad que creemos agresiva e irrespetuosa para con la diversidad sexual y afectiva que la verdadera hostilidad de la misma. Pero es muy complicado explicarle a determinadas personas, que han tenido que vivir lo que han tenido que vivir y que muy probablemente tengan unas circunstancias personales que en nada se parecen a las nuestras (para bien o para mal) la necesidad de manifestar públicamente su afectividad sin recurrir a medias verdades, mentiras sutilmente maquilladas o silencios que intentan ocultar lo que no se sabe decir. El odio homófobo, tan fuertemente arraigado en nuestra sociedad, construye muros que a veces es muy difícil saltar. Eso ocurría hace cincuenta años, hace treinta, hace diez y hace dos meses (el armario también acoge a gente muy joven, algunos con sobradas razones para estar ahí, por mucho Orgullo y matrimonio gay que exista en nuestro país). La visibilidad es importante, que duda cabe, pero lamentablemente no todo el mundo puede o sabe echar mano de ella. Y yo eso lo respeto aunque me entristezca (entre otras cosas porque la vida da mucha vueltas y nunca se sabe si tendré que volver a ocultar mi orientación sexual algún día).


  9. Bueno, Bright, he puesto un “quizás” y he dicho que es un tema controvertido porque yo mismo no lo tengo demasiado claro.

    Me alegro infinito de que estés de acuerdo conmigo.

    Un saludo.


  10. Curioso, porque yo no entendí el artículo de Raúl en el mismo sentido que tú, Rafael. Donde Raúl defendía la posibilidad de ser homosexual sin necesidad de adherirse a determinadas etiquetas, lo tuyo es una defensa del armario, la invisibilidad y el silencio en toda regla. Y personalmente es algo que no comparto en absoluto, lo siento. Me parece cobarde y me parece que con 35 o 40 años ya somos lo suficientemente mayorcitos como para no tener que andar pidiendo perdón.


  11. A mi lo que me jode de los multiples y variaditos armarios en los que nos meten o nos metemos, es lo fácil que nos resulta (yo primer) judgar a los demas, si está en el armario es por cobardía, si no se asemeja al estereotipo (creado por una sociedad mayoritaria heterosexual) del gay lesbiana es un descastao´que no se atreve a ser él/ella mismo/a, si es un gay con mas pluma que un edredón nórdico y ella una felpudista que parece conducir un camión con 12 ejes entonces son despreciados por la mayoría (esta sí, homosexual) que los ven como clichés de los que huir;
    coño no nos basta con los armarios ya existentes que tenemos que seguir haciendonos la pishina un lio….


  12. Charlie: me parece muy interesante tu comentario.


  13. Yo es que insisto en lo de la otra vez: la mayoría de las veces quienes nos meten en el armario son los demás. Yo no me oculto, voy con mi pareja a todas partes, es más que evidente que somos pareja, y sin embargo nadie, absolutamente nadie desde que llegué a este pueblo (y mira que me han hecho preguntas de todo tipo) se ha atrevido a formularme la pregunta que harían a cualquier chica treintañera recién llegada: “Y tú, ¿tienes noviO?”

    Sigo pensando que los que están en el armario son ellos, no yo.


  14. (evidentemente hablo de la gente del pueblo, los que no me conocen personalmente ni son mis amigos). No me preguntan porque tienen miedo de mi respuesta, eso lo tengo muy claro.


  15. Con respecto a lo escrito por Charlie:

    No es lo mismo el hecho de la orientación sexual que la expresión de la afectividad. Son cuestiones distintas.

    En democracia, en España, en realidad nadie tiene excusa válida de que le vaya a ocurrir nada “gordo” si se visibiliza. Lo que ocurre es que asimila la homofobia del entorno, desde la más tierna infancia, y no le ha hecho frente. Puede haber aceptado que él es gay, que ella es lesbiana, pero no ha asumido cuáles son sus consecuencias, cómo se vive conforme al hecho de serlo.

    La invisibilidad es un acto de auto-negación. Existen grados, tanto de invisibilidad como de auto-negación.


  16. Javier V. coincido contigo en tus dos primeros párrafos, pero en el último no lo tengo muy claro, a no ser que amplíes eso de los diferentes grados de invisibilidad y auto-negación.


  17. La visibilidad puede ser nula, parcial o total. La mayoría de les y gays están en un estado de visibilidad parcial, más amplia o más reducida según los casos. “Lo sabe mi familia, pero en mi trabajo no; lo saben mis amigos más cercanos, pero los demás, no; etc.”

    Respecto a la visibilidad hay que destacar que es un proceso permanente, debido a que se nos presupone heteros y allá donde vamos, cada persona (ya se hetero, ya sea les-gay) que nos conoce por primera vez, antes de abrir nosotros la boca, cree que somos heteros.

    La auto-negación puede ser total, parcial o nula.

    En la auto-negación total, la persona cree que es hetero y puede creerlo durante años, hasta que llega el día que empieza a dudar de qué ha sido en todo momento. El conflicto es enorme. Puede tratarse de una persona que entienda que haya gays o lesbianas “por el mundo”, pero no serlo él o ella. ¿Es homófob@? Desde luego, si, siendo en el fondo les o gay, no quiere serlo o no acepta serlo, es porque rechaza la realidad les-gay, a pesar de que, de boquilla, “no le importe que otros lo sean”.

    Esto nos sirve para aclarar dos cuestiones importantes: no se es gay o lesbiana porque se quiera serlo, ni por influencias externas, sino porque es una realidad profunda de la persona, que va más allá de la voluntad y del entorno; la homofobia no es imputable sólo a las palabras, sino también a los hechos: por muy bonitas que sean tus palabras, si te estás negando a ti mismo como homo, es que rechazas la realidad les-gay.

    La auto-negación parcial consiste en la acomodación a una sociedad desigualitaria, que sitúa a los heteros por encima de los homos, que considera la heterosexualidad como el estándar de lo normal, como lo central en la sociedad. Así, quien se reconoce a sí mismo como les o gay, pero, a la vez, no se ve como igual-igual a la persona hetero, sino como alguien con una circunstancia “inferiorizante”, entonces es que no se acepta plenamente, es que niega parcialmente la dignidad intrínseca de su propia realidad. Ello explica su invisibilidad parcial o ciertas conductas que asumen un rol social con tintes de marginalidad.


  18. Sí, vale, totalmente de acuerdo contigo. Y gracias por la explicación.


  19. en la ultima frase está la clave: confundir apetencia con lo que no es más que puro miedo.
    el miedo lo entiendo, la supuesta apetencia no. llámenos a las cosas por su nombre, para que todo sea más claro.


  20. Completamente de acuerdo con javi, y respecto a lo afirmado por Lady Eleanor, no toleremos de ninguna manera que se pretenda que “la orientación sexual de cada persona pertenece al ámbito privado”. Hay que decirle muy clarito a esa persona que esa afirmación constituye un manifiesto homófobo, y que además la frase está incompleta deliberadamente, puesto que se refiere única y exclusivamente a la orientación homosexual o bisexual, pretender lo mismo sobre la orientación sexual resultaría hilarante, como mínimo.


  21. Bueno chicos, estoy aqui leyendoros en vez de estudiar, pero es que no puedo evitarlo, soy un adicto a esta pagina. Parece que no tenga nada que ver con el tema, pero es que lo si lo tiene, porque para la gente que no vive en grandes urbes ni en barrios gays, como los llamo yo, algunos de esos estamos en el armario a nivel mas que parcial o total. Y leer paginas como esta nos ayuda a superar esa auto-negacion o tan solo poblar nuestra mente de ideas e historias de este mundo que nos sirven de referencia de lo que podria ser nuestra situacion. Si no existiera gente en situacion de visibilidad, años atras, cuando tenia 17 años,y sabia que era hora de asumir que era gay y no tenia a ningun otro a mi alrededor, me hubiera suicidado de la angustia. No lo hice porque la ley y la sociedad fue cambiando y yo con ella fui vislumbrando un poco lo que podria ser mi vida, a quien me podria parecer… y por eso vi un poco de luz al final de ese funesto tunel de angustias en el que me encontraba.

    Antes de eso, desde los cinco, supe que debia de ser lo que llamaban en africa “pede”, no solo porque me llamaran “fillegarcon” sino tambien porque mi primer sueño erotico fue con un chico. De pequeño la gente no se mete tanto contigo, pero cuando llegas a los 11-12 la cosa cambia y empiezas a entender. Desde ese momento, ya en España, desaparecio mi pluma, y llegue a olvidarme de que pudiera ser diferente, incluso me crei enamorado de algunas chicas… pero tarde o temprano la realidad emerge del subconsciente y no tienes nada que hacer ante ello.

    Pues bien, a veces me pregunto como habria sido mi vida de seguir en africa, obviamente tuve la suerte que amigos no tuvieron. Tenia un amigo tambien amanerado por el que a veces temo. Todo esto par decir que el armario es muy complejo y cada uno tiene una razon y una circunstancia diferente. Ese que dice que no entiende que hoy, en España, alguien este en el armario, le digo que le entiendo, pero no lo comparto.

    Hay familias y entornos, por ejemplo el del pueblo que cuentan por ahi, o por ejemplo como es mi caso en que poco a poco he ido saliendo del armario ante mis amigos, pero no puedo hacerlo ante mis padres. Corro el riesgo de perder toda la seguridad que me brindan, y no solo porque me vayan a aislar, sino que tambien entran en juego cosas como acabar mi carrera, perder los papeles, y entrar en situacion ilegal y ser objeto de ira por parte de toda una familia allende las fronteras. Ya me diras tu por que habria de hacerles saber algo cuyas consecuencias podrian arruinar mi vida. Obviamente, aquello de la privacidad es pura hipocresia, porque eso solo quiere que las parejas visibles en la calle sean las que encajan en el sistema.Uno no tienen porque ir pregonando que es gay, pero tampoco entrar en el juego de aceptar lo que presuponen. Desde que cumpli 19 años, decidi que aquello habia acabado, y si bien no parezco gay hasta que lo sabes y te fijas en los pequeños detalles de mi personalidad, cuando se da la situacion de asuncion, yo hago lo posible por aclarar las cosas y no juagr al juego de la ambiguedad. Y esas cosas se hacen con naturalidad, ” Pos, habla por ti, a mi las muejeres no me interesan en ese sentido, o pos yo me fije mas bien en lo bueno que estaba aquel tio” A mi personalmente me da mucha esperanza ver de vez en cuando a parejas yendo de la mano en ciudades como santander( solo he visto a una)o Bilbao( ahi si un poco mas). No es presumir ni provocar, es vivir la afectividad de forma abierta y normalizada. Me dan ganas de ir a decirles lo mucho que hacen por mi y por gente como yo. Entonces, estoy o no en el armario? Desde luego no soy ningun heroe y modelo a seguir, pero las circunstancias son las circunstancias: eso si, se que hasta que no salga del armario ante mi familia, sigo con un poco de esa auto-negacion. El hecho de que cuando me besan por la calle me siente incomodo es signo de ello, vamos, creo yo.


  22. No quisiera entrar en respuestas personales, pero si uno termina por aceptarse -es tremendo tener que hablar así- rotúndamente al 100% (y ello no es cosa de leer, entender y asumir “una frase”), si uno se considera el ser gay igual-igual a ser hetero, si uno lo siente así, la consecuencia irresistible es que no se puede permanecer en la invisibilidad, ni total, ni siquiera parcial.

    ¿Se pueden correr riesgos en el proceso de visibilización? No lo sé; lo que sí existe es miedo a perder o estropear situaciones muy valoradas. ¿Por qué? Pues porque otros, la familia, los compañeros, reaccionen mal… La cuestión es: ¿qué puedo hacer yo para evitar que reaccionen mal?. ¿Cómo preparar “el terreno” y cómo conseguir que me apoyen?

    Siempre pueden tenerse en cuenta muchas recomendaciones, pero, desde luego, creo que un hecho debe ser clave en todo momento: si yo he llegado a un alto grado de seguridad en mí mismo, de mi ser, entonces, con tranquilidad, se la transmitiré a aquellos a quienes he de comunicársela.

    Por eso entiendo que el problema de fondo no está nunca en el entorno, sino en la propia asunción del sentimiento genuino de dignidad y, muy importante, de radical igualdad.


  23. Leo todo lo que dices es mas que comprensible, todo perfectamente compartido por muchos … salvo lo de “…no parezco gay hasta que lo sabes” el problema es ese nuevo rol que asumimos de la bienpensante sociedad heterosexual en virtud del cual ser gay es de una determinada manera, y lo que es aun peor que algunos gays encuentren o poco maricones a los que no se adecuan a ese arquetipo impuesto (y por algunos asumido) o despreciables por ser como ese arquetipo, por qué permitimos, interiorizamos “sus” miedos expresados a traves de clichés? por qué no podemos expresar respeto (la tolerancia que se la metan por culo los que miran desde semejante atalaya vanidosa) hacia todas las formas de ser persona? gay lesb hetero bi trans casto mediopensionista… ca´uno es ca´uno


  24. A mí este artículo me parece que va en la línea del anterior, C. y el armarizado, y aunque supongo que decir que no aporta nada nuevo quizás no quede muy bien y me sienta un poco cruel al decirlo, porque es como minusvalorar el trabajo y dedicación de quien lo ha escrito,en realidad es lo que pienso.
    Parece un poco eso de sí, pero no…,la visibilidad está bien, hay que dar pasos para fomentarla, pero luego a alguien que no sea visible está mal llamarle armarizado, creo que eso es engañarse,las palabras significan lo que significan y alguien que está en el armario está armarizado, por mal que suene, y como muy bien dice Crasamet (suscribo punto por punto tu comentario de las 12:20) no se puede poner en un plano de igualdad dos realidades que son muy diferentes: el estar en el armario y el ser gay visible. Todo el mundo debería tener más que claro que el que un solo gay y lesbiana esté en el armario lo que demuestra es que la situación es anomala ¿quién oculta su heterosexualidad ?,lo demás es autoengañarse.
    La gente que está en el armario merece todo mi respeto, pero que no nos vendan la moto con lo del ámbito privado y todo eso.


  25. Intesesante:
    http://www.clarin.com/diario/2008/11/23/um/m-01808822.htm


  26. A ver… Orientación sexual no es lo mismo que “vida sexual” la vida sexual y como te lo mosntas o con quien en la cama no es asunto de nadie, pertenece a tu vida privada… Decir que la orientación sexual pertenece a la vida privada es caer en la trampa que la heteronormalidad nos ha tendido y hemos terminado haciéndo de esa mentira nuestro discurso, haciéndonos un flaco favor. No he visto nunca a una persona heterosexual decir, mi orientacion sexual pertenece a mi “vida privada” ni privarse de habler cuando le atrae un chico o chica dependiendo del sexo. No he visto nunca a una pareja ocultar relaciones, perros en común o churumbeles, menos presentar a sus parejas en algun evento social como su “compañer@ de piso ” o prim@ que viene del interior…

    A mi me parece muy bien que la gente se mantenga dentro de su armario y que se busque para ello las justificaciones qeu les parezcan más adecuadas pero por favor, no sigan tratando de convencer al resto que la razón está de su lado y no de los que mostramos y hablamos naturalmente de nuestra orientación sexual de la misma manera que lo hace cualqueir persona hetero. Y no vale la consabida fracesilla de “nadie se presenta diciendo ‘hola, soy fulan@ y soy hetero´” porque cuando te presentan a sus parejas, te hablan de las personas que les gustan, van por ahi mostrando su vida, eso es exactamente lo que están haciendo. Y decir que nuestra sexualidad pertenece a la vida privada o es hacer una justificacion de la homofobia internalizada o somos rematadamente tontos.


  27. Rafael: ¿¿¿???.
    Sigo sin comprender el motivo de este artículo como tampoco entendí en su momento dónde quería llegar Raúl.
    Si la base es que se debe dejar que cada uno viva como le de la gana: pues claro.
    Aunque también tengo claro que el outing es totalmente necesario en el caso de los gais que escondidos fomentan la homofobia. En especial de los que tienen alguna responsabilidad política.

    Del resto ya opiné ampliamente en el artículo de Raúl.


  28. Y halar de “desdén” no se trata de desdén. Quien quiera estar en el armario que lo esté… Lo que si es deleznable es el permanente intento por convencer al resto del personal de que la “orientación sexual es privada” y las autojustificaciones para el armario son perfectamente válidas… Pueden ser respetables, pero no son más qeu la misma trampa de siempre… Tengo muchos amigos y amigas dentro del armario a los que quiero, pero nunca han tratado de convencerme de que la razón la llevan ellos, por el contrario siempre admiten que el miedo no les deja ser totalmente visibles… Eso es respetabilisimo… lo demás es un cuento chino


  29. ¿Alguien conoce a algún hetero que oculte su heterosexualidad en el trabajo?

    No, verdad? Pues hagamos como ellos, seamos naturales.

    Tanto que critican el “gueto” y resulta que los armarizados son quienes más lo fomentan.

    Actuar con normalidad quiere decir que si lo normal en nuestra sociedad es no ocultar la orientación sexual a la familia, ni a los amigos o a los compañeros de trabajo pues entonces, los gays y lesbianas deberíamos hacer lo mismo si queremos que nos traten como iguales y no como “especiales”. Que un heterosexual oculte a sus parejas o su tendencia sexoafectiva en estos ámbitos que he dicho es considerado o bien falta de confianza o bien timidez patológica o bien ganas de hacerse el rarillo o el interesante.

    Es curioso que quien abomina del gueto y opta por tener un comoprtamiento “heterosexual” es la que más se aleja de los heterosexuales, los rehúye y les muestra una enorme falta de confianza no sólo escondiéndoles su vida sexoafectiva sino echándoles de ella.

    La única forma de convivir con los heterosexuales y que te valoren por lo que eres es hacerlo como gay o como lesbiana 100%. Mis amigos heteros hacen lo mismo: me muestran su sexoafectividad, me hablan de sus parejas, de sus familias, porque para ellos es ser importante que los demás (y por tanto también yo) les reconozca como lo que son en su plena identidad: si no fueran heterosexuales no serían ellos, del mismo modo que si no fueramos gays o lesbianas no seríamos nosotros.


  30. Aquí hay una cosa muy importante que debería ser tenida en cuenta: la inmensa mayoría de los homosexuales no se meten en el armario voluntariamente, les obliga a entrar una homofobia social y cultural que, aparte de abrirles la puerta de par en par, se encarga de mantenerlos bien calladitos e inmóviles en su interior. Es por eso por lo que me resultan inaceptables los comentarios que apremian a los gays y lesbianas armarizados a romper con su situación haciéndoles ver que el armario es, entre otras cosas, un síntoma de desconfianza o egoísmo hacia los heteros, que al contrario que los homosexuales sí se muestran ante el mundo tal y como son, sin cortapisas de ningún tipo (no te jode), cuando son ellos con sus insultos, sus bromas ofensivas y sus chistes sobre maricas los que provocan que la gente prefiera (mal)vivir entre bolas de naftalina.


  31. Charlie, ¿todos los heteros que conoces son garrulos cerveceros homófobos? Yo de estos también conozco pero:

    A)Por suerte, son una inmensa minoría. De hecho cada día son más “discriminados” por sus propios congéneres heterosexuales.

    B) La verdad, yo si veo a alguien así, intento alejarme de ese/esa tiparraco/a y hacerle el vacío antes de que me lo haga él/ella a mí. En casi todos los trabajos en que he estado ha habido gente homófoba y antisocial, pero eran todos una minoría y de hecho, estaban “discriminados” por la mayoría y los “elelemntos” homófobos presentaban claros síntomas de automarginación y antisocialidad.

    A ver, no nos engañemos. Existe aún la discriminación gacia gays y lesbianas. Pero precisamente porque con combatir las discriminaciones que por desgracia siguen existiendo ya tenemos suficiente trabajo, no nos pongamos más piedras en el camino en forma de supuestas discriminaciones o “autodiscriminaciones preventivas”.

    Un entorno te puede parecer a priori hostil, pero hasta que no haces la “prueba del algodón” (contarlo) nunca lo vas a saber.

    Mi experiencia personal y la de la gran mayoría de amigos gays y lesbianas que tengo es que, como diría una canción de Carlos Berlanga, ser prudente de más (armario) es tan malo como no serlo (decir “hola, me llamo x y soy gay” cuando no viene a cuento). Y en todos los sitios donde sales del armario, sobre todo cuanto más hostil sea el entorno, te encuentras 5 sinceras felicitaciones por tu valor por cada vacío o desprecio recibido, por cada relación que se debilita hay 5 que se fortalecen.

    Ahora, si queréis desconfiar patológicamente de los heterosexuales, de la raza humana, de los gays o de las personas rubias, de los zurdos, de los miopes… estáis en vuestro derecho. La realidad es que esto es España, no Arabia Saudí y aquí la homofobia es una actitud en recesión y con poco o nulo prestigio social en muchísimos ámbitos.

    En todo caso a mi lo que me da seguridad no saber que puedo ocultar mi orientación sexual sino saber que si me encuentro a un homófobo tengo una serie de armas (sociales, psicológicas, de discurso) para combatirle y, sobre todo, que la ley, mi pareja, mi familia, mis amigos y la gran mayoría de la sociedad están de mi parte y me servirán de apoyo.

    Yo estoy con lo que dice Mercedes, sólo entiendo y respeto los armarios por miedo o inseguridad, y comprendo que no todas las realidades son iguales.

    Ahora que eso de estar en el armario por libertad, mira no me expliquéis cuentos chinos. Hombre claro, por libertad también podría ocultar mi segundo apellido o podría ocultar el hecho de que tengo hermanos… pero vamos, parece un concepto un poco retorcidín y rebuscado de la libertad.


  32. Perdón quería decir:

    En todo caso a mi lo que me da seguridad no ES saber que puedo ocultar mi orientación sexual sino saber que si me encuentro a un homófobo tengo una serie de armas (sociales, psicológicas, de discurso) para combatirle y, sobre todo, que la ley, mi pareja, mi familia, mis amigos y la gran mayoría de la sociedad están de mi parte y me servirán de apoyo.


  33. En todo caso, enlazando lo que decís Charlie y rafa, lo cierto es que existe una responsabilidad social y política de necesaria erradicación de la homofobia, de tal manera que han de removerse esos obstáculos que dificultan a les y gays, y bi, dar los pasos consecuentes hacia su visibilidad total. Si su auto-percepción y su impresión del entorno les mantienen en la sensación de miedo o confusión invencible, es una circunstancia cuya causa es responsabilidad del conjunto de la sociedad. Los poderes públicos están llamados a intervenir decididamente, por la igualdad, para remover esos obstáculos que circundan a les y gays, y bi.


  34. El “armario” es un concepto periclitado por la sencilla razón de ya no existe más que en la imaginación de algunos, de dentro y de afuera. Hablar de la eventual homosexualidad de alguien, a estas alturas, tiene muy escaso interés. Es posible que en algunos círculos sea perjudicial que se conozca la homosexualidad de una persona pero, en otros, hasta te puede beneficiar.
    Actualmente, la naturalidad en la vida social es factor suficiente para seguir avanzando en la retirada de los prejuicios que nos afectan. Lo de estar “dentro o fuera del armario” será negativo o positivo socialmente según se esté, pues hay ejemplos para todos los gustos en ambos casos.


  35. El “armarioâ€? es un concepto periclitado por la sencilla razón de ya no existe más que en la imaginación de algunos, de dentro y de afuera … en los mundos de Yupi, Moncho …

    Por favor, mira tu entorno. Pero mira bién …


  36. Odiseo: en mi entorno todo el mundo sabe de mí sobre ese particular desde hace tiempo, estoy seguro; tanto aquellos (pocos) con quienes he hablado que aquellos (muchos) a los que no he hablado. Sin embargo, nadie le da la menor importancia porque yo tampoco se la doy. Eso es todo.


  37. Unas ideas rápidas:

    P: ¿Tenemos que tener todos vocación de activistas? R: No, pero eso no significa que ser activista sea criticable.

    P: Después de siglos de persecución, ¿ahora resulta que no vamos a ser tolerantes con nuestros semejantes? R: Si hablamos de armario, los semejantes de quien está dentro del armario son unos, y los semejantes de quien está fuera del armario son otros.

    P: ¿Hay que ser tolerante con la gente? R: Si por tolerante se entiende no perseguir, no acosar, no insultar, incluso no sacar del armario por la fuerza, estoy de acuerdo.

    Si por tolerante se entiende alabarles el gusto, no estoy de acuerdo: su decisión está perfectamente sometida a la crítica de los demás.

    P: O sea, ¿qué ser tolerante con alguien no impide que se le pueda criticar? R: Así es. Y la misma tolerancia habrá de tener el criticado (no perseguir, no insultar, no acosar) con quienes lo critican; pero del mismo modo podrá replicar a su crítica.

    P: Los motivos que generalmente utilizan quienes permanecen en el armario para justificar su permanencia, ¿te parecen criticables? R: Puede haber situaciones que exijan el secreto para que no te echen de casa o no de echen del trabajo (primum vivere), pero salvando esos casos extremos, no me parece que los motivos sean aceptables en general.

    P: O sea, que quienes están en el armario son unos seres despreciables. R: Yo no he dicho eso, sino justo lo contrario. Una cosa es no hacer el bien; y otra, hacer el mal. Y una cosa es no hacer el bien; y otra, denigrar a quienes sí lo hacen o no reconocer sus méritos.


  38. La verdad es que me resulta difícil expresar mi opinión de una manera tajante y creo que no soy quien para juzgar el comportamiento de los que deciden permanecer en el armario. Pero una vez mostrado mi respeto, debo mostrar mi desconfianza hacia esa actitud, porque a la larga es negativa. Hoy en día soy un hombre de 37 años, feliz y con una vida afectiva, social y familiar bastante aceptable, y esto se debe en gran parte a una serie de decisiones que tomé entre las cuales se encuentra la de salir del armario a la ‘tierna’ edad de diecisiete añitos. Y por muchos problemas que pudiera crearme, desde aquel día nunca tuve que mentir a nadie que me importara acerca de mi sexualidad. Los sábados por la noche, mis amigos y yo recorríamos los bares de ambiente –entonces los denostábamos sin darnos cuenta de que los bares heteros tenían las mismas miserias, las mismas flaquezas- y nos conjurábamos contra el disimulo dejándolo fuera. Así que ese ‘ghetto’ que es ‘el ambiente’ y que muchos critican nos permitió salvar nuestra integridad como personas. Soy de la opinión de que la mentira continuada acaba degradando a la persona ante si misma, sobre todo y más que nada cuando existe la opción de no mentir. Todos tenemos un límite y un grado de mezquindad que, simplemente, no somos capaces de asumir. Pasado este punto acabamos convirtiéndonos en malas personas. Pues bien, a muchas personas tomarse una copa en un lugar de ambiente les permitió y les sigue permitiendo ser ellos mismos. Para muchos de nosotros fue y sigue siendo la mejor vía para la construcción de una vida íntegra y plenamente conforme a nuestra personalidad. Por eso creo que la visibilidad es la única opción, por eso debemos animar a los que están armarizados a salir. Si no lo hacen, están en su derecho, pero me parece un error que, a la larga, se acaba pagando.


  39. Como dice Crasamet la visibilidad es positiva y el armario es negativo (para homos y heteros, que hay muchos tipos de armario). Yo he estado en el armario y, en algunas ocasiones me he tenido que meter provisionalmente. El culpable no han sido los demás, ni me he justificado diciendo que los heteros no lo cuentan, el culpable he sido yo, obligado por las circunstancias. Pensar que la culpa es de los demás es infantil pero tranquilizador, ser responsable de tus propios actos es más difícil pero te ayuda a madurar.

    Hay que respetar a la gente que, por las circunstancias que sean se meten en un armario. El problema es que… cuesta tanto respetar a la gente que está dentro, al menos los que yo he conocido la asignatura del respeto a los demás, a los que no estamos dentro, la llevaban muy mal.

    He oído de ellos insultos a los que no están en el armario: los “visibles” hacen alarde de su sexualidad, no como los heteros que se quedan calladitos y ni hacen poesías de amor, ni películas, ni novelas, ni publicidad. Insultan al ambiente gay porque creen que es un ghetto. Normal, ellos jamás llevan a sus amigos heteros al ambiente (no saben lo suyo) así que ¡claro que tienen esa visión! es lo que buscan. Y lo que es peor critican que tu vayas sin miedo, con naturalidad y con toda clase de amigos. Tienen una doble vida: hetero de día gay de noche, como la Cenicienta pero al revés. El que yo demuestre que es posible vivir sin ocultarse es algo que les recuerda su cobardía y que les crispa.


  40. zarevitz: ser “activista” puede ser elogiable o criticable como todo; depende de qué tipo de actividad desarrolla el activista para lograr sus fines y de dónde proceden los recursos que utiliza. No veo por qué se deba asignar, de entrada, un plus positivo al activista y otro negativo al no activista.
    Tenemos ejemplos de “activistas” gays que generan homofobia por un tubo (el periodista de la telebasura Jorge Javier Vázquez, en el “Tomate” y enseñando, borracho, el culo a la prensa en una mani del “Orgullo”).
    Luego hay también personas “no activistas” que despiertan elogios hacia los homosexuales por su comportamiento profesional e intelectual (Antonio Gala, quien todo el mundo sabe que es homosexual pero que no lo ha expresado jamás abiertamente).


  41. Moncho: creo que los no activistas no tienen un negativo, pero los activistas sí merecen un positivo. Naturalmente estoy generalizando y en esto, como en cualquier otro “activismo”, hay gente que acierta y se equivoca (el infierno está empedrado de buenas intenciones) y hay gente incluso que comete crímenes para liberar su causa. Pero sin entrar a particularizar en cada persona concreta, con carácter general sí me parece que los activistas merecen elogio.

    ¿Antonio Gala está fuera del armario o dentro de una vitrina? Lo pregunto en serio, porque no conozco su trayectoria. Ni siquiera sabría decir, a ciencia cierta y dejando de lado los rumores, si es bisexual, homosexual o qué. Como ejemplo o referente gay, no me inspira nada.


  42. Leyendo a Moncho: si eres discreto y “lo tuyo” se sospecha entonces te “toleran” si eres valiente y miras a los homófobos a los ojos entonces estos se crispan y no te “toleran”; me he acordado de estas declaraciones del diputado del PP Michavila.

    El Mundo - blogs

    Leedla y releedla porque tiene miga.


  43. Gracias, Dr.Turbio.

    Dice Michavila…

    Es innegable que a los gays les ha venido de perlas, porque cuando comenzaron las manifestaciones del Orgullo Gay, hace cuatro o cinco años, ni uno de los participantes hubiera apostado por una ley express como ésta.

    Qué grande. La entrevista es de 2005.


  44. turbio: debes estar rodeado de homófobos en tu vida personal; no es mi caso.
    Las personas que me rodean (trabajo, familia y amigos) conocen mis preferencias en la materia (unos, los menos, porque he tenido a bien decírselo; otros, los más, porque no lo oculto aunque tampoco lo exhiba). Sucede, simplemente, que a ese particular no le damos, en mi entorno, la menor importancia. Eso sí, la discreción me parece una actitud muy recomendable en términos generales pues está vinculada al respeto (a uno mismo y a los demás).


  45. Te creo, Moncho, estoy convencido de que eres discreto y gracias a eso tus amigos te toleran.

    En mi círculo, si alguien me dijese que me tolera nunca sería mi amigo.


  46. ¿ En qué consiste el exhibir una orientación sexual? ¿ qué significa el ser discreto? ¿ que significa no darle la menor importancia?
    Supongo que para entenderlo hay que ser un gay de los que votan al PP.


  47. Moncho, enhorabuena, tú has superado el armario. Pero eso no significa que esté periclitado …


  48. Sería tremendamente interesante que Moncho nos relatara con más detalle cómo se lleva eso de ser gay en determinados entornos y cómo lo perciben y consideran, además de qué discurso desarrolla el propio Moncho…

    También sería muy esclarecedor conocer cuáles son sus relaciones políticas al respecto.


  49. turbio/survivor:
    La discreción suele ser fecunda y es de agradecer siempre, con independencia de la orientación sexual de la persona; la indiscreción siempre es molesta y casi siempre contraproducente, proceda de quien proceda.
    Confundir la discreción con ocultamiento y la indiscreción con valentía es un recurso giliprogre y, por lo tanto, sin recorrido.
    A ver si os va entrando en la cabeza que hay cosas, como la discreción, que no tienen sexo.


  50. Odiseo: gracias por tu enhorabuena. Ya verás cómo tú también lo consigues, que tonto no eres.

    Javier V.: te ilustraré en tus inquietudes siempre que me precises a qué te refieres con lo de “determinados entornos”.


  51. “En mi círculo, si alguien me dijese que me tolera nunca sería mi amigo”. Dr.Turbio.

    ¿Me permites, buen amigo, poner esta genialidad como cabecera de todo lo que haga?.

    Simplemente genial. La mejor manera de responder a los vanos intentos de justificar lo injustificable por parte de los trolls homófobos habituales.

    Y sin duda alguna la frase más lúcida que se ha escrito en Dos Manzanas en sus tres años y pico de historia.

    Ningún gai debería olvidarla nunca.
    Lamentablemente algunos por lo visto prefieren “ser tolerados” “discretamente”…

    Sublime frase, Turbio. Felicidades agradecidas.


  52. Muy bueno turbio y por supuesto… Totalmente de acuerdo y voy más allá, es que quien presuma de tolerarte es integralmente imbécil además de hipócrita. A mi la verdad que me toleren me importa un pimiento, lo que si no acepto es que no se respete mi derecho a vivir como se me de la gana. Yo respeto profundamente a todo el que quiera seguir en el armario, pero de ahí a aceptar que vengan a voltear las tornas colocando el armario de lado de “la razón” y mostrando como equivocados/as a quienes no queremos vivir la vida como una selección exquisita de mentiras adecuada a cada espacio y compañía, pues por eso no paso… Y que me llamen “indiscreta”… A mucha honra.


  53. Suscribo totalmente la opinión de Lobo, es una frase muy buena y para enmarcar, pero también te digo que puede llevar a la extrema suceptibilidad. No todos están acostumbrados a tener personas abiertamente gays en su entorno, y las reacciones suelen evolucionar, la mente no se abre de repente. Se puede pasar del odio al respeto, luego a la tolerancia, y por fin a la igualdad. Porque, admitámoslo, la palabra tolerancia tiene un subfondo negativo, porque sólo tenemos lo que creemos que es negativo, y por lo tanto, parte de la concepción desigual de LGBT y heteros. Las palabras que a veces usamos nosotros mismos tienen toda una imagen mental a analizar con profundidad. Buena frase.


  54. El “armario”, de puro transparente, ya no existe o, al menos, es como si no existiera. También es posible que haya mutado, que ahora sea “lo políticamente correcto” (incluyendo el arquetipo de gay al uso), otra cárcel donde están buena parte de los que se pasan todo el día diciendo que han salido del “armario” y, por lo visto, pidiendo a zerolo una paga mensual por eso.


  55. Aqui el unico que cobra de Zerolo pareciera ser el que no puede dejar d nombrarle cada 6 comentarios para ganarle simpatías… Porque cada vez que le mencionas, Zerolo gana adeptos… A ver monchis ¿Cuanto te paga Zerolo por el marketing de guerrilla?.


  56. Ummm de hecho, es una decision, cada vez que te mencione agregaré, el asalariado de Zerolo… Agur monchis, asalariado de Zerolo… Suena bien… :-D


  57. Evidentemente, merceditas, tú eres una de las cobrantes(no sé si en euros o en especie), ya ves cómo has saltado, cual rata, ante la sugerencia.
    Si no, ¿de qué ibas a vivir tú en España, salida por piernas de Venezuela, tú sabrás por qué, y luego expulsada de Madrid, tú sabrás también por qué, hasta ser recluida en Jerez para lamerle lo que haga falta a Chaves-PSOE-FELGT, vía Zerolo?
    Tú vas de Chávez a Chaves y acabarás tocada de la cabecha, pobrecita. Recuerda que te has hecho “bollerapor ideología” (son tus palabras); es decir, que estás dispuesta a todo para no volver a la selva…


  58. Me vais a poner colorado.

    Por cierto quien quiera pedir discreción que empiece por estos

    Indiscretos


  59. Uff… como está este… Zerolo este mes le ha dado bonificacion extra :-D . Insulta más gañán, pero no te pases no queiro que se sepa que yo tambien te pago para hacerme “popular”… ejem… Socialmente hablando, claro está… No te esfuerces tanto que yo si que no puedo pagarte onificación extra, nos ajustamos a lo pactado y listo… :-D


  60. Rafa: completamente en desacuerdo con tu percepción de la homofobia social y la “apertura mental” de la gran mayoría de los heteros. Pero completamente. Y no te imaginas la cantidad de pruebas del algodón que he hecho yo a lo largo de todos estos años.

    Javier V: completamente de acuerdo con tu comentario de las 23:32. Lo suscribo de cabo a rabo.


  61. Qué pena, qué espectáculo bochornoso. Desde luego, cualquier facha que haya tenido la tentación de entrar aquí para dejar comentarios negativos, se ha frotado las manos al ver cómo las gastamos los gays entre nosotros. Vamos, que no necesitan a Rouco para despellejarnos, que para eso ya nos bastamos nosotros solitos. Al fin y al cabo españolitos somos, y a cainitas no nos gana nadie, siempre obsesionados con machacar al que piensa diferente. Todo muy bien expresado y fundamentado, eso sí, pero no dejo de pensar cuánto conseguiríamos si concentráramos toda esa mala leche en luchar por nuestros derechos y libertades, dejando a un lado nuestros egos. Qué pena, qué pena más grande. Si alguien que está dentro del armario ha entrado aquí para encontrar ayuda, estoy seguro de que habrá salido corriendo. Pero claro, parece ser que no estamos aquí para ayudar a los débiles. Este es un sitio para supergays, para modelos de comportamiento gay. El que no lo sea, que busque ayuda en otro sitio. Qué lástima, de verdad. Ahora ya podéis despellejarme,que ya me marcho. No esperéis que os responda.


  62. Pero quien se mete con la gente dentro del armario?… Las respuestas aqui han ido con aquellos, que estando armarizados se permiten apostolar defendiendo su forma de vida como la más correcta y dejando ver que aquellos que son visibles, solo son, utilicemos el adjetivo más neutro “indiscretos”. Quien sienta que necesita ayuda por estar en el armario puede buscarla aqui cuando quiera, aunque el lugar más adecuado deberia ser una asociacion. Ahora lo que no es de recibo es que vengan a decirnos que lo que está bien es el armario y todo lo demás, cosas de exhibicionistas…


  63. Joer nosolopienso, si tenemos más modelos de armarios que todas las sucursales de IKEA.


  64. merceditas, autodefinida como “bollera por ideología” (esto es, que no se sabe qué es pero que vive del cuento de hacer ideología barata en España utilizando a las lesbianas) está dentro del armario del estalinismo, el peor de todos. Allí se reconcome en el rencor por haber tenido que salir por piernas de Venezuela, primero, y de Madrid después, hasta recalar en Jerez. Va de Chávez a Chaves para acabar fatal de la chaveta.
    (recuerdos de mis partes a elonora jijiji).


  65. Ah pero eso no era antes con el AVE??? ya desvarias… Que no moncho que no te puedo dar una prima por el marketing, ajustémonos a lo pactado… Los beneficios extra que te los de Zerolo que a el lo nombras cada 5 comentarios… YA hasta le has generado un club de fans.











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