El cine de Lucrecia Martel

h1 Escrito el 30-01-2009 por elputojacktwist

Desayuno en Urano

La decisión, muy acertada, de incluir las películas de la directora argentina (salteña, concretamente) en festivales LGTB nos anima a hablar sobre Lucrecia Martel, no sólo por la trama lésbica de sus cintas – que no es central – sino por su calidad. Lucrecia Martel (Salta, 1966), debutó y triunfó con “La ciénaga” y captó la atención de Almodóvar, que le produjo su segundo largometraje (“La niña santa”). Su tercer trabajo “La mujer sin cabeza”, ha sido estrenado en España a finales del año pasado con el título de “La mujer rubia” (glups).

Nos gusta de Martel su manera de contar sin contar, de sugerir, de girar sobre lo mismo hasta agobiar, sus silencios, su temática (la religión, el tabú, el racismo, el clasismo, la decadencia, el conflicto generacional, la hipocresía) y la capacidad para acertar de pleno con los castings, que son más numerosos que los de Gran Hermano.

La ciénaga

La ciénaga (2001)

Una atmósfera opresiva, no sólo por el clima, de un agobiante calor nublado, sino por el espacio en el que trascurre la mayor parte de la acción: una finca de veraneo en decadencia de una familia bien venida a menos, a la que acude la familia extensa y los amigos para pasar algunos días alrededor de una piscina putrefacta que conoció tiempos mejores, como la familia dueña de la finca.

Todo gira en torno a la matrona (la magnífica Graciela Borges) que se pasa toda la película borracha y gritando, tan putrefacta ella como la piscina, encamada en sábanas perpetuamente arrugadas y rodeada siempre de gente, obsesionada con el robo de toallas por parte de la criada (“esa china carnavalera”). Pero la famosa china, no le roba las toallas, sino las primeras experiencias sexuales de una de sus hijas (y no las primeras de su guapísimo hijo mayor, que se pasa media película en calzoncillos).

En la televisión, constantemente dan la noticia de la aparición de la Virgen en un depósito de agua sobre un tejado. La tragedia se palpa desde el principio, y en este caso es el más inocente el que paga el pato. Oso de Plata a la mejor Opera Prima en Berlín.

4 estrellas

_______________________________

La niña santa

La niña santa (2004)

“La niña santa” es quizá el reverso de “La ciénaga”: ahora los inocentes son los adultos, y las niñas las depravadas. De nuevo un ambiente opresivo: un hotel-balneario en el que se celebra un congreso de medicina. Y esos espacios semipúblicos como en “La ciénaga” en los que nunca está uno libre de ser interrumpido por alguien, en los que no hay sitio para el secreto. El homoerotismo femenino está de nuevo presente en toda la cinta. Amalia y Josefina desean ser llamadas por Dios, y se agarran a lo que sea (literalmente) para conseguir la esperada señal.

Imagino el deleite - y quizá la mano - de Pedro Almodóvar en la escena de baile (nada más y nada menos que “Cara de Gitana” de Daniel Magal) o en la obsesión de la estupenda Mercedes Morán, que interpreta a la madre de Amalia, por los ruidos en su oído.

A destacar el trabajo de Carlos Belloso, cuya sola presencia es capaz de sugerir un oscuro mundo de deseos ocultos, y la mirada turbia de la adolescente, interpretada por María Alché.

3 estrellas

Otras películas en Desayuno en Urano

elputojacktwist@yahoo.es


del.icio.us Guarda esta noticia en del.icio.us

2 comentarios en “El cine de Lucrecia Martel”

  1. “La niña santa” es una maravilla, con ese lesbianismo sofocado y ese ambiente hipócrita y vetusto. Lastima que aqui se estrenen de refilón. ¿Cuando veremos su último trabajo “La mujer sin cabeza” o “La mujer rubia”?


  2. Bueno, me temo que “La mujer rubia” ya se ha estrenado y desaparecido casi a la vez :(











Escribe tu comentario

Dosmanzanas quiere darte las gracias por dejar tu comentario en esta entrada, pero debe recordarte que la educación es la base fundamental para poder participar en nuestra página. No podremos admitir los comentarios fuera de tono, con insultos o incitación a la violencia. Dosmanzanas se reserva el derecho de borrar el comentario poniéndose en contacto con el autor del mismo para comunicarle los motivos.

You must be logged in to post a comment.