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Dos Manzanas entrevista a un grupo de denuncia de la homofobia en Facebook

h1 Saturday, January 31st, 2009

STOP HomofobiaTras conocer la existencia de este grupo en Facebook, nos pusimos en contacto con V√≠ctor, uno de sus responsables, para dar a conocer la labor que realizan. Un apoyo por cierto que, seg√ļn me cuentan, no han recibido de otras publicaciones dirigidas a la comunidad LGTB.

¬ŅC√≥mo surge la idea de crear este grupo?
Una noche en que mi grupo de amigos √≠bamos de retirada despu√©s de una velada de fiesta, nos encontramos a un individuo que nos insultaba e intentaba agredirnos, algo que en mis treinta y nueve a√Īos nunca me hab√≠a pasado, profiriendo insultos tales como ‚Äújulapa‚ÄĚ. D√≠as despu√©s, en casa frente al facebook, me surgi√≥ la duda: ¬ŅC√≥mo enfrenta este foro de amistad el respeto a la diferencia? ¬ŅSe respetan los derechos LGTB? Buce√© entre los diversos grupos y me sorprendi√≥ la gran cantidad de ellos que abanderaban la homofobia como caracter√≠stica m√°s definitoria.

¬ŅCu√°ntos miembros tiene el grupo y cu√°ntos particip√°is activamente en su desarrollo?
El grupo actualmente roza ya los siete mil miembros, activamente participamos unos veinte miembros, entre los que se encuentran toda la familia Fuertes m√°s simpatizantes.

¬ŅOs sent√≠s respaldados por la comunidad Facebook? ¬ŅRecib√≠s mensajes de apoyo de otros grupos?
Si con la comunidad te refieres a los internautas que lo componen, te diría que sí, que nos respaldan y apoyan nuestra iniciativa, no podemos decir lo mismo de los administradores del foro, que muchas veces tiene un comportamiento desconcertante ya que acaba inhabilitando las cuentas de aquellos más reivindicativos y participativos. Sí, recibimos bastantes mensajes de apoyo, muchos colectivos colaboran en la difusión del nuestro y nosotros con ellos.

¬ŅCu√°nto tarda Facebook en eliminar los grupos una vez denunciados y cu√°ntos hab√©is conseguido cerrar?
Facebook tarda muchísimo tiempo en tomar en consideración nuestras denuncias, de hecho en los cuatro meses que lleva en activo nuestro grupo apenas han eliminado seis grupos homofobos, cuando nosotros por nuestros propios medios hemos eliminado ya cuarenta y cinco.

Una de vuestras formas de actuar es entrar en el grupo hom√≥fobo y dejarles mensajes. ¬ŅAlguna vez hab√©is conseguido una respuesta positiva de alg√ļn miembro o miembros del grupo?
No, sólo hemos recibido insultos, amenazas, expulsiones del mismo, el borrado sistematico de nuestras opiniones…

¬ŅPuedes darnos un perfil b√°sico de los miembros de estos grupos: edad, nivel educativo, religi√≥n, √°rea geogr√°fica?
Lo cierto es que no hay un perfil definido, aunque es significativa la cantidad de adolescentes iberoamericanos.

¬ŅOs hab√©is encontrado con alg√ļn grupo violento o con posibilidad de llegar a serlo?
Si, hemos detectado bastantes grupos peligrosos, de hecho hemos cursado denuncias ante las autoridades pertinentes.

¬ŅTen√©is conocimiento de que las autoridades investiguen a estos grupos, como se hace, por ejemplo, con los grupos que ensalzan la anorexia?
Desconocemos si existe alguna vigilancia establecida sobre este tipo de grupos por parte de las autoridades.

Hemos o√≠do que est√° previsto llegar m√°s all√° y presentar una denuncia colectiva a la Polic√≠a espa√Īola ¬Ņes cierto?
Por parte de algunos miembros sí se organizó una protesta-denuncia de cara a llevar ante la justicia estos grupos, pero no ha partido de nosotros.

¬ŅAlguna cosa m√°s que quer√°is compartir con la gente de Dos Manzanas?
Nos gustaría compartir con vosotros la sorpresa que nos produce el comprobar que entre gente tan joven como las que frecuenta el facebook exista un sentimiento tan grande de odio e intolerancia basado en la ignorancia, la desinformación y los más burdos y falsos tópicos sobre los grupos LGTB.

Tambi√©n nos gustar√≠a resaltar que el grupo ‚ÄúDenunciemos los grupos hom√≥fobos del facebook‚ÄĚ es plataforma para la denuncia de toda clase de intolerancia y que gracias a esto, entre nuestras filas, contamos con gran cantidad de participantes que colaboran s√≥lo por luchar contra cualquier tipo de discriminaci√≥n.

Molestos derechos fundamentales

h1 Wednesday, January 28th, 2009

qlrne

En la semana que nos ha precedido hemos asistido a una nueva carga de la Iglesia y los sectores m√°s reaccionarios contra derechos fundamentales recogidos en las Constituciones de la mayor parte de los estados democr√°ticos.

La semana pasada el gobierno de Italia anunci√≥ que est√° preparando un decreto para prohibir manifestaciones ante espacios religiosos. La medida se suscit√≥ como reacci√≥n a las protestas por parte de algunos sectores pol√≠ticos y cat√≥licos despu√©s de que durante marchas organizadas contra los bombardeos de Israel sobre la franja de Gaza, manifestantes musulmanes se detuvieran a rezar ante las catedrales de Mil√°n y Bolonia. As√≠ que me pregunto d√≥nde va a ser posible manifestarse en Italia, porque con la cantidad de iglesias por kil√≥metro cuadrado que tiene ese pa√≠s, como no se vayan al campo. Me pregunto si no ser√° una estratagema de Berlusconi para dificultar las manifestaciones de cualquier tipo (de hecho la medida prohibir√° las manifestaciones de en el centro hist√≥rico de algunas ciudades ‘para evitar problemas a los ciudadanos’).

Ahora sale Rouco Varela (pod√©is leer la noticia publicada ayer en El pa√≠s) y pide a las autoridades que impongan la libertad de expresi√≥n ‚Äėtutelada‚Äô e impidan la proliferaci√≥n de mensajes que ‚Äėataquen‚Äô el derecho de los ciudadanos a no ser ‚Äėmenospreciados‚Äô y ‚Äėmancillados‚Äô en sus convicciones de fe. Adem√°s, ha elogiado a las autoridades municipales de Roma, Mil√°n y Zaragoza (por cierto que a√ļn no salgo de mi asombro con lo de Zaragoza, definitivamente Espa√Īa parece que sigue los pasos de Italia o Rusia, ante la mirada impasible del gobierno socialista) por saber tutelar como es debido (como Dios manda) la libertad de expresi√≥n en cuanto pueda condicionar el derecho a la libertad religiosa. Una frase que llama la atenci√≥n es la negativa de Rouco a que se utilicen los medios p√ļblicos para cuestionar dogmas religiosos. Siguiendo este razonamiento, es bastante probable que el siguiente movimiento sea pedir que se quemen los libros sobre ate√≠smo depositados en bibliotecas p√ļblicas, so pretexto de que alg√ļn alma c√°ndida, de esas que vociferan incendiarias consignas hom√≥fobas en las m√ļltiples y episcopales ‚Äėmanis‚Äô, pudiera verse herida al encontrar uno de dichos ‚Äėpanfletos‚Äô en estos tiempos de grave persecuci√≥n religiosa.

Lo que m√°s les molesta, en relaci√≥n con el bus ateo (a quien dedic√≥ Rafael Rodr√≠guez su columna del pasado s√°bado) es que supone un salto cualitativo en el frente de la defensa de los derechos humanos, al menos en Europa. Por primera vez, personas agrupadas en torno a una idea progresista se est√°n ‚Äėrascando los bolsillos‚Äô para defender dicha idea. Muy al estilo del movimiento LGTB en EEUU. Al contrario que en Espa√Īa donde el movimiento por el reconocimiento de la igualdad en materia de orientaci√≥n sexual depende en gran parte de las ayudas institucionales. Y no es que vengan mal estas ayudas, porque en un pa√≠s donde las leyes en materia LGTB van bastante por delante de la mentalidad de muchos, toda ayuda es poca, pero si queremos conseguir acciones cien por cien independientes y despojadas del halo de politizaci√≥n que muchos quieren ver en ellas seg√ļn vengan de asociaciones de uno u otro color, tenemos que mojarnos tod@s.

En este sentido, siempre he pensado que faltan colegios privados laicos. Los p√ļblicos, con todo mi respeto a la educaci√≥n p√ļblica en este pa√≠s, no garantizan hoy por hoy una educaci√≥n laica para todos los ni√Ī@s y j√≥venes. Como p√ļblicos que son, el acceso del profesorado a los mismos viene siendo a trav√©s de oposiciones como la que en su d√≠a aprob√≥ el juez Calamita, as√≠ que, lo siento mucho, pero de tener un hijo, no me sentir√≠a tranquilo en absoluto envi√°ndolo a un colegio p√ļblico. Para colmo, la ley me obliga a escolarizar a mi hijo y no puedo decidir educarle en casa. Si as√≠ decidiera hacerlo, seguro que me quitaban al ni√Īo, y mucho m√°s siendo gay. Es m√°s, en caso de alguna actitud hom√≥foba hacia el cr√≠o, existe la posibilidad de que el caso lo llevara un juez o fiscal de la misma cala√Īa que Calamita. El problema es que la gran mayor√≠a de colegios e instituciones educativas privadas en Espa√Īa son cat√≥licas. La derecha y la Iglesia s√≠ que siempre han tenido claro la importancia de la educaci√≥n en el mantenimiento de sus dogmas y prejuicios, y siempre se han dejado los cuartos en el mantenimiento de sus instituciones educativas, igual que ahora protegen a Calamita, rasc√°ndose el bolsillo una vez m√°s para que a esta prenda de ser humano no le falte ‚Äėde n√°‚Äô.

En fin, s√© que la gente de izquierda tradicionalmente hemos sido menos pudientes, pero insisto en que tenemos que empezar a liderar acciones como la del autob√ļs ateo para defender nuestros derechos con toda la fuerza y en todos los frentes posibles.

Ra√ļl Madrid.

Videojuegos en seis colores

h1 Saturday, January 24th, 2009

Una carta en dosmanzanas

Los videojuegos han dejado de ser maquinitas de matar marcianos o de apilar una pieza tras otra. Ahora son un pilar central de la industria del entretenimiento, que se enriquece con el tiempo. Los juegos tienen ahora una obligada trama que muchas veces roza lo cinematogr√°fico, con personajes y situaciones de lo m√°s variopinto. Como es natural, desde hace unos a√Īos se observa un incremento de elementos LGTB en los videojuegos de consumo general.

Puede decirse que los pioneros fueron los Sims, el simulador social en el que podemos crear y manejar la vida de personas virtuales. En la primera entrega el amor homosexual era posible, pero mientras que los heterosexuales pod√≠an casarse con ceremonia y vestido, los gays y lesbianas s√≥lo pod√≠an mudarse. En la segunda parte esto se desarrolla: si bien los homosexuales no pueden casarse, s√≠ pueden unirse en pareja de hecho, teniendo una ceremonia con trajes y m√ļsica nupcial.

El juego sigue una l√≥gica interna de sexualidad que no aparece especificada en ning√ļn sitio, ni en el manual, pero que puede descubrirse por medio de un parche hecho por aficionados, que permite ver el nivel de atracci√≥n que tiene un sim por ambos sexos, dependiendo de con qui√©n le hayamos juntado antes y reaccionando en consecuencia. Los sims homosexuales tienen deseos homosexuales, lo cual me sorprendi√≥ mucho al descubrirlo. Bien por Will Wright y los suyos.

Aunque no se√°is jugadores habituales, es probable que os hay√°is hecho eco de las casi recientes quejas acerca del juego Bully, de la compa√Ī√≠a Rockstar, en la que el protagonista pod√≠a besarse tanto con chicos como con chicas, con el objetivo de conseguir vida extra. Jimmy Hopkins no puede besarse con todos los chicos (aunque s√≠ con todas las chicas), pero hay al menos cuatro chicos gays y uno bisexual con los que compartir fluidos. En la trama principal Jimmy no muestra inter√©s por su mismo sexo, pero es algo de agradecer que el jugador pueda decidir la sexualidad del personaje cuando puede manejarlo. Las Asociaciones Sin Nada Mejor Que Hacer decidieron quejarse por semejante atrevimiento. Rockstar, con su humor habitual, cre√≥ en la reedici√≥n del t√≠tulo un logro llamado “Sobre el arco iris”, consistente en besar a veinte bigardos. Algo que me extra√Ī√≥ e hizo re√≠r es que, caminando por la ciudad, puedes encontrarte parejas cogidas de la mano… Y m√°s de una vez son dos mujeres.

Continuando en la l√≠nea de Rockstar, en el Grand Theft Auto IV hay un personaje secundario llamado Bernie, antiguo compa√Īero del protagonista, que abandon√≥ Europa del Este para vivir el Sue√Īo Americano como quer√≠a. Bernie es el t√≠pico gay al que le falta una boa de plumas, cosa que puede desagradar a aquellos que pretendan una imagen “normalizada”. Al bueno de Bernie le ayudamos en varias ocasiones: salv√°ndole de una agresi√≥n hom√≥foba y liquidando a los que le hacen chantaje a su amante, un pol√≠tico republicano hom√≥fobo. El mismo Niko, el protagonista, dice durante el juego que a √©l le da igual qui√©n sea qu√©, pero que el amante de Bernie tendr√≠a que haberse parado a pensar qu√© era antes de “defender la moral y la familia”. Rockstar hace en general una cr√≠tica sangrante a la derecha americana, con una emisora de radio que parodia a la Fox News y un peri√≥dico virtual, ambos escaparate de la m√°s rancia homofobia en clave de humor negro.

Mass Effect, una space ópera, es uno de los mejores títulos aparecidos en 2007 y uno de mis juegos favoritos. Es más serio que los anteriores, casi cinematográfico en su narrativa y con una trama absorbente y apasionante. Podemos elegir, entre otras cosas, el sexo de nuestro personaje. En la subtrama romántica, si somos una chica, tendremos que escoger entre el teniente Kaidan o la alienígena Liara. La subtrama culmina en cualquier caso con una escena de sexo más o menos explícita.

Se debe aclarar que la especie de Liara, las asari, son todas mujeres, o mejor dicho, carecen de sexo. Se reproducen mediante una forma especial de partog√©nesis en las que pueden tomar material gen√©tico de un compa√Īero de cualquier especie y sexo. Esto puede servirle al estudio Bioware para lavarse las manos dado que no es sexo l√©sbico en el sentido estricto, pero no nos enga√Īemos: Liara es una chica azul y la comandante Shepard una mujer. Adem√°s, existe la posibilidad de tener otra escena de sexo, aunque m√°s light, con otra asari. Y a lo largo del juego podemos encontrar de fondo parejas de asaris o asaris/humanas en actitud rom√°ntica.

Rule of Rose, de Punchline, es una escalofriante pero muy hermosa historia que transcurre en un orfanato de los a√Īos treinta. Desde el v√≠deo inicial somos testigos de actitudes l√©sbicas. Chicas enamoradas de chicas, cartas de amor, celos y venganzas son el hilo general del juego. Recibi√≥ duras cr√≠ticas y fue cancelado en Reino Unido debido a que trata temas tan espinosos como la violencia y la crueldad entre ni√Īos, el abuso a menores y… el lesbianismo. Gracias, supongo. No es un juego para ni√Īos, desde luego. Se trata de un juego muy adulto, precioso y terror√≠fico al mismo tiempo.

Fallout 3, desarrollado por Bethesda, contiene algunos gui√Īos l√©sbicos. Podemos ser hombre o mujer, nuevamente, pero en cualquier caso tenemos la opci√≥n de mostrar cierto enamoramiento hacia nuestra amiga de la infancia, Amata, que no es correspondido. En un pueblo nos encontramos a dos amistosas necr√≥fagas, Greta y Carol, que viven y duermen juntas. Carol cuenta que cuando encontr√≥ a Greta sinti√≥ que por fin su vida estaba completa, y Greta nos advierte que ni se nos ocurra intentar nada con su chica. En Oblivion, tambi√©n de Bethesda, he encontrado a un par de elfas compartiendo una cama de matrimonio, pero ning√ļn otro indicio de homosexualidad.

De la mano de Lionhead Studios llega la saga de Fable. En el primer juego s√≥lo se pod√≠a manejar a un personaje masculino, pero ten√≠amos libertad para casarnos tantas veces como quisi√©ramos con hombres y mujeres, y adem√°s tener sexo con ellos (en una c√≥mica escena en negro donde se escuchan los gemidos y palabras rom√°nticas del esposo o esposa). Nuestro personaje aparec√≠a descrito en el men√ļ como hetero, bi u homosexual, dependiendo de sus parejas. En el Fable 2 esta posibilidad se ampl√≠a mucho m√°s. Los habitantes de los pueblos tienen sexualidades diferentes y responden en consecuencia a las acciones del jugador. Podemos casarnos varias veces con quien queramos (m√°s bien, con quien nos quiera), travestirnos (es posible que un personaje masculino lleve vestido o que un personaje femenino se ponga barba) e incluso cambiar de sexo con una poci√≥n.

Existe una misión secundaria en la que un padre te pide que le busques novia a su melancólico hijo. Cuando hablas con el hijo, éste te confiesa que en realidad busca un novio. Dependiendo de la moralidad del personaje, podemos llevarle una chica o un chico. Si elegimos una chica, ganamos maldad. Si elegimos un chico no sólo ganamos bondad, sino que además asistimos a la salida del armario del joven y de la comprensión del padre, que lamenta no haberse dado cuenta antes.

Concluyendo: los videojuegos son un medio de expresión que cobra fuerza y que tiene millones de jugadores en todo el mundo. Estando dirigidos en su mayor parte a jóvenes, es de agradecer que se traten estos temas de manera natural y positiva. Puede que nunca hayáis tenido curiosidad por ellos, pero están ahí y son una fuente de referencia más. Y teniendo en cuenta el modo en que avanza el mundo, es una fuente muy importante.

Sal

Nota de dosmanzanas. Los enlaces que encontramos en la carta son sugerencia del mismo autor de la carta y nos llevan a escenas y vídeos de los diferentes juegos.

El refugio

h1 Saturday, January 24th, 2009

Las f√°bulas del loro y la ardilla

El Jefe Supremo de los loros y las ardillas se lamentaba en su cubículo, sin saber cómo resolver la situación creada y arrepintiéndose de haberse dejado intimidar una vez más.

Todo empez√≥ un a√Īo antes, cuando se supo que un enorme drag√≥n que hab√≠a estado atacando tierras lejanas se dirig√≠a ahora hacia ellos. Su poder destructor era enorme, ya que el fuego que expulsaba por sus fauces no s√≥lo arrasaba todo lo que tocaba, sino que adem√°s envenenaba el aire durante meses.
Fue entonces cuando se decidió construir un refugio donde un grupo de loros y ardillas pudiera esconderse y sobrevivir hasta que el veneno hubiera desaparecido del aire y la tierra fuera habitable de nuevo.

Como un refugio que pudiera albergar a todos los loros y ardillas era imposible, hubo que hacer una selección, bastante complicada y no exenta de dilemas éticos y polémicas. Incluso se discutió si el Jefe Supremo debía entrar, ya que no había sido elegido por todos los loros y ardillas, al ser su puesto hereditario. Pero el Gran Brujo, un loro altivo y con gran influencia, finalmente consiguió hacerle un hueco, asegurándose con esto otro para él.

Uno de los que quedaron fuera fue el científico más importante de la comunidad, postulado por muchos para encabezar la nueva sociedad de los loros y las ardillas, en el momento en que se pudiera salir. Lamentablemente, el jefe de los Brujos, apoyado entre otros por la esposa del Jefe Supremo y alguna escritora de panfletos, pusieron el grito en el cielo porque de todos era conocido que al científico, una ardilla peluda y de rabo largo, le gustaba retozar con loros, algo muy mal visto por el Jefe Supremo y todos los suyos. Adujeron que como le gustaban los loros no podría engendrar otras ardillas, y otras sandeces como que le gustaba ir en carroza.

Finalmente lleg√≥ el d√≠a en que los elegidos entraron en el refugio. Desde entonces hab√≠a habido problemas, muchos de ellos provocados por el Gran Brujo y su man√≠a de meterse en las vidas de los dem√°s, adem√°s de otras ‚Äėcosillas‚Äô como su afici√≥n desmedida por rodearse de algunas de las j√≥venes hembras de loro que hab√≠an entrado en el refugio, lo cual hab√≠a producido altercados con sus padres y madres. No obstante, el Jefe Supremo se las hab√≠a arreglado para solucionar ‚Äďm√°s bien ocultar- estos problemas. Lo que ahora se les ven√≠a encima s√≠ era algo gordo y no sab√≠a c√≥mo actuar.

Resulta que el Gran Brujo decidi√≥ celebrar que le hab√≠an elegido para entrar en el refugio pasando la √ļltima noche en un local nocturno. All√≠ hab√≠a contra√≠do una peligrosa enfermedad en cuya cura trabajaba el cient√≠fico que fue rechazado por declararse abiertamente atra√≠do hacia otros loros. Lo peor es que, al preguntarle si era posible que alguna de las j√≥venes hembras de loro con las que hab√≠a sido visto dentro del refugio estuviera contagiada, se neg√≥ a responder y se fue escandalizado, cerrando el cub√≠culo de un portazo y dejando al Jefe Supremo en un mar de dudas.

Se acord√≥ entonces de que, antes de encerrarse en el refugio, le informaron de que se estaba construyendo un refugio alternativo en un barrio famoso por su diversidad. Si el cient√≠fico estaba all√≠, a lo mejor ten√≠a la cura para el Jefe Supremo y otros loros y ardillas contagiadas dentro del refugio. Pero era imposible saberlo sin abandonar el refugio. ¬ŅY si el aire todav√≠a estaba envenenado?

Estaba pregunt√°ndose si habr√≠a alguien dentro del refugio que se ofreciera a salir ‚Äďno √©l, por supuesto, √©l era demasiado importante- para intentar buscar al cient√≠fico, cuando un ruido llam√≥ su atenci√≥n. ¬ŅQu√© era eso? Al principio no lo identific√≥, hasta que estuvo claro que era m√ļsica ‚Äďllevaba tanto tiempo sin o√≠rla-. Y ven√≠a del exterior. Se asom√≥ por una rendija y consigui√≥ ver lo que estaba pasando. Eran la gente del otro refugio, que hab√≠an organizado un desfile para celebrar el fin del encierro, porque el aire ya no estaba contaminado.

Al final la gente de ambos refugios acabó bailando hasta el amanecer sin que el Gran Brujo pudiera impedirlo, puesto que, antes de administrarle las hierbas que necesitaba para su curación, el científico le obligó a firmar un pergamino en el que se comprometía a no meterse nunca más en la vida ni en las decisiones de los loros y las ardillas.

Y volvieron a vivir todos felices.

Ra√ļl Madrid.

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Esta f√°bula formar√° parte del libro que estamos preparando con “Las f√°bulas del loro y la ardilla”. ¬ŅQuieres que tu f√°bula forme parte del libro? Env√≠anos tu f√°bula, ¬Ņa que est√°s esperando?

El loro feroz

h1 Thursday, January 22nd, 2009

Uno de nuestros lectores nos ha hecho llegar su visi√≥n personal de Fernando Ferr√≠n Calamita, el juez que obstaculiz√≥ la adopci√≥n de una ni√Īa por la pareja de su madre biol√≥gica por el mero hecho de tratarse de una pareja de lesbianas. Hallado culpable de un delito de retardo malicioso en la administraci√≥n de Justicia con el agravante de desprecio a la orientaci√≥n sexual y condenado a 2 a√Īos, 3 meses y un d√≠a de inhabilitaci√≥n, Calamita continuar√° percibiendo, seg√ļn el mismo ha revelado, 1.700 euros mensuales del Estado y valora dar clases o escribir un libro. A√ļn as√≠, Calamita se lamenta de su suerte, descalifica al tribunal que lo conden√≥ y dice sentirse perseguido por ser cat√≥lico.

El loro feroz

En defensa del pueblo palestino y contra el genocidio de Israel

h1 Wednesday, January 21st, 2009

Nota de prensa

ATAATA (Asociación de Transexuales de Andalucía) es una asociación cuya finalidad fundamental es la defensa y apoyo de los hombres y mujeres transexuales, sobre todo teniendo en cuenta de la discriminación que sufre el colectivo transexual.

Como colectivo marginado, nos sentimos solidarios no sólo con quienes sufren una discriminación por razón de género, sino ampliamente nos posicionamos ante cualquier hecho discriminatorio, sea del tipo que sea.

Es por esto que queremos dejar bien patente que nuestra asociación se siente solidaria con el pueblo de Palestina, por el brutal genocidio que desde décadas sufre por parte de Israel, que ha provocado recientemente ya más de 1000 muertos, la mayoría de población civil.

Dicho esto tambi√©n queremos dejar muy claro que ATA est√° en total desacuerdo con el comunicado y la manifestaci√≥n: ‚ÄúEn defensa de Israel: contra la mentira y contra el terrorismo de Ham√°s‚ÄĚ que ha realizado COLEGAS.

No vamos a entrar ahora, en el hecho injusto de cómo Israel se ha formado como estado, a costa del sufrimiento que ha provocado a Palestina.

Ni siquiera entraremos a analizar como esta situación terrible es fruto del apoyo hacia Israel de EE.UU y de sus aliados occidentales.

Tampoco abordaremos como el integrismo islámico ha sido fomentado por esta situación de injusticia que sufre el pueblo palestino.

Dicho esto diremos que, para ATA, las mentiras, la manipulación interesada y la doble vara de medir la tienen quienes apoyan las políticas sionistas y el terrorismo del estado de Israel.

Equiparar, como lo hace COLEGAS, las 13 muertes del ejercito invasor con las de m√°s de 1000 muertes de civiles palestinos, no tiene calificativo moral de quienes interesadamente quiere meter en el mismo saco a los dos bandos.

El origen de la situación no es HAMAS, como se dice en el comunicado de COLEGAS, más bien esta organización es fruto del conflicto y no la causa del mismo. Tenemos muy claro que la causa de todo la tiene las agresiones de Israel hacia el pueblo palestino.

As√≠ mismo COLEGAS se atribuye la representatividad de todo el colectivo al afirmar que: ‚Äúlos gays, lesbianas, bisexuales y transexuales como minor√≠a siempre perseguida podemos establecer claramente la diferencia entre ambas partes‚ÄĚ.

Evidentemente, ATA y creemos que la mayoría de la FELGTB opina en una línea opuesta.

También COLEGAS aduce como justificación de la situación creada, que Israel como país democrático, tiene mayor credibilidad que todos los países de la zona.

No se puede justificar que Israel, aunque estado democrático, cometa sistemáticamente crímenes contra la humanidad.

Se dice desde COLEGAS que resulta paradójico haber visto muchas feministas, muchos gays y lesbianas en manifestaciones de apoyo a Palestina (Por cierto se olvida COLEGAS que también much@s transexuales participamos en dichas manifestaciones).

Y todo ello teniendo en cuenta que Ham√°s apoya y fomenta el modelo de ley isl√°mica (Shar√≠a) de pa√≠ses como Ir√°n, Sud√°n, Arabia Saud√≠ y otros, donde somos condenados a muerte por nuestra orientaci√≥n sexual, y donde las mujeres no tienen derechos, se lapidan a las ad√ļlteras y son condenadas al burka y al hogar.

Desde ATA diferenciamos claramente al pueblo palestino, como colectivo masacrado, de una porción radical del mundo islámico, que claramente se ha visto favorecido por todo el conflicto del oriente próximo provocado por Israel.

Es cierto que el integrismo islámico, como cualquier fundamentalismo religioso provoca la persecución y hasta la muerte de personas por su orientación sexual.

Situación que siempre rechazaremos y que denunciaremos. Pero tenemos muy claro que el pueblo palestino, iraquí o saudita está por encima de organizaciones como Hamás, Al Qaeda… que no los representa.

Sin embargo, quizás el mundo islámico, sin el cáncer del oriente próximo, podría evolucionar hacia sociedades más democráticas y abiertas, que con el paso del tiempo diera lugar a la equiparación de derechos de todos los sectores marginados por cuestión de género u orientación sexual.

Recordemos la situaci√≥n de nuestro colectivo de LGBT durante el nacionalcatolicismo en la Espa√Īa franquista y la que tenemos ahora en una situaci√≥n democr√°tica, libre del yugo integrista cat√≥lico.

En definitiva, no mezclemos churras con merinas, la defensa de LGTB en los países musulmanes no nos hace olvidar la solidaridad que les debemos a todos los palestinos, que han sufrido y sufren el ataque continuo del sionismo israelita.

20 de Enero 2009

Asociación de Transexuales de Andalucía (ATA)

Cristóbal, el padre desnaturalizado

h1 Tuesday, January 20th, 2009

qlrne

Crist√≥bal naci√≥ en 1938 en Espa√Īa. Supongo que eso igual ya le marc√≥. Dicen que los beb√©s lo captan todo cuando est√°n en el vientre de su madre, as√≠ que un pa√≠s sumido en una guerra civil supongo que no era el mejor escenario para nacer. A√ļn as√≠ naci√≥, el cuarto de un n√ļmero de hermanos que no siempre fue el mismo. Unos llegaban y otros se iban, y al final quedaron seis. Como eran tantos hermanos y hab√≠a escasez, pasaba mucho tiempo en casa de sus abuelos paternos, pero a su abuela muere tr√°gicamente en un incendio. En su casa hay problemas y sus padres discuten mucho. Casi ni le prestan atenci√≥n aunque su madre, que tiene hijos m√°s peque√Īos de los que ocuparse, de vez en cuando le da un beso y un abrazo que a √©l le saben a gloria. El colegio se convierte entonces en su refugio. Le encanta, porque es muy inteligente y aplicado y siempre recibe elogios de sus profesores. All√≠ le cuentan que los ingleses son malos porque nos hund√≠an los barcos, que los franceses son malos porque nos invadieron cuando Napole√≥n, y que los portugueses son malos porque antes eran de Espa√Īa, pero luego ya no quisieron ser m√°s de Espa√Īa. Los rojos por supuesto tambi√©n son malos, porque mataban a los buenos en la guerra. Y los moros porque estuvieron mucho tiempo en Granada. Y los jud√≠os porque mataron a Jes√ļs. Es bueno, el chico, y aplicado. Los curas le ofrecen entrar en el seminario para seguir estudiando, pero ni el chico tiene vocaci√≥n ni en su casa pueden permit√≠rselo. As√≠ que se pone a trabajar, con quince a√Īos, de tendero.

Pero en todos los cuentos hay algo de magia, y en este tambi√©n. Un d√≠a se cruza por la calle con Mar√≠a, la ni√Īa m√°s guapa y m√°s alegre del barrio, y sabe que un d√≠a se casar√° con ella. Con ella y si no con nadie. Ella es muy jovencita y le gusta mucho re√≠rse con sus amigas, y √©l es larguirucho y triste ‚Äďhace poco que ha muerto su madre-. Sus t√≠as ricas del pueblo tienen pensado algo mejor para ella, pero a ella le ha gustado el tendero, as√≠ que cuando va por la calle se pega al bordillo, para que √©l pueda arrimarse. Es un triste, pero ella le hace sonre√≠r. Y se hacen novios. Algunos a√Īos despu√©s se casan, y tienen dos hijos que les llenan de felicidad. Encuentra un trabajo mucho mejor en otra ciudad y as√≠ van consiguiendo juntos ‚Äďella trabaja en casa- las cosas con las que so√Īaban de novios.

Pero muere el dictador y una especie de incertidumbre hace mella en √©l. A lo mejor porque a trav√©s del vientre de su madre pudo intuir el miedo que hab√≠a en las caras de la gente, y ahora lo est√° reviviendo. Y cree que puede perder la felicidad que ahora disfruta. Seguramente pudo haber reaccionado de otra forma, pero siente miedo, y el miedo despierta en √©l aquel odio inculcado en el colegio, espacio de su felicidad infantil. Desde entonces vive odiando y despreciando todos los cambios y las libertades, y a quienes procuraron ganarlas para nosotros. Cada vez tiene menos amigos, se centra en Mar√≠a y en sus hijos, a los que lleva al mismo colegio donde √©l estudi√≥. Pero uno de ellos es distinto, siempre est√° pegado a su madre o leyendo libros. Y empieza a temerse lo peor. Intenta sin √©xito aficionar a su hijo a alg√ļn deporte. Pero a√ļn es pronto para confirmar sus sospechas, as√≠ que procura no pensar y se centra en su hijo mayor, un chico guapo y deportista al que nunca le faltan las chicas. Un d√≠a se confirman sus peores sospechas: su hijo peque√Īo es homosexual. Su odio hacia todo y hacia todos se incrementa, parece que ya no se soporte a s√≠ mismo. Es probable que piense que con otra educaci√≥n, en un pa√≠s diferente con m√°s respeto y m√°s mano dura, esto no habr√≠a pasado. Necesita un remanso donde refugiarse, como el colegio cuando era peque√Īo. Y lo encuentra en la radio, en la emisora donde todo el mundo piensa como √©l. Vuelve a ser el alumno aventajado, y asimila a la perfecci√≥n los negros argumentos que d√≠a a d√≠a van soltando por las ondas. A medida que el odio se va apoderando de todos los resquicios de su ser, se va entristeciendo, se va oscureciendo, hasta perder totalmente la capacidad de ser feliz. Han pasado veinte a√Īos desde lo de su hijo, que ahora quiere casarse, porque por fin la ley se lo permite. Su primera reacci√≥n es de miedo. Dice que ser√≠a imprudente estar en una lista, por si alguna vez cambian las cosas. Despu√©s intenta convencer a su hijo para que no lo haga, con razones que ha escuchado decir a alguien desde el p√ļlpito de esa cadena que escucha diariamente. Al final su hijo se casa igualmente. Ese d√≠a se le ve sonre√≠r, y su hijo quiere creer que la sonrisa es sincera. A√ļn as√≠, unos meses despu√©s, Crist√≥bal vuelve a votar a los que votaron en contra de que su hijo pudiera casarse. Vive en una contradicci√≥n. Tiene miedo de que cambien las cosas y algo malo le ocurra a su hijo, pero est√° con los que no dudar√≠an en ser sus carceleros.

El vagon de la felicidad

h1 Thursday, January 15th, 2009

6 grados de separación

Algunas veces me sorprendo enunciando frases que le o√≠a a mi padre a mi edad, y considerando que yo no soy padre a mi vez, es algo para alarmarse. Me maravillo yo tambi√©n, con la parte de felicidad y de preocupaci√≥n que tiene ese verbo, de la facilidad con que la juventud de hoy se desenvuelve en un mundo cada vez m√°s precoz de experiencias, de tiendas, de consumo y sobre todo, no ya de descaro sino de verdadera falta de educaci√≥n frente al pr√≥jimo. Quiz√° es la otra cara de la osad√≠a, de la inteligencia que ha sido cultivada con conocimientos que han salido del cauce escolar y familiar, y que hace piruetas que nos maravillan -es decir que nos ilusionan y nos horrorizan a partes iguales y, a veces, al mismo tiempo- . He de hacer un esfuerzo de di√°logo cada vez que veo a alguien con una actitud irrespetuosa, y a medida que avanza mi edad me voy desplazando m√°s hacia el centro de la diana. Cuando me llaman de usted siento como si me creciera una cana, y no es tanto las arrugas en el cerco de los ojos como la sensaci√≥n de que un p√ļber se dirige a mi as√≠ porque sabe que me sit√ļo en un pais quince a√Īos m√°s lejos.

Sin embargo, los tiempos, como las ciencias, adelantan que es una barbaridad. Cuando a una parienta lejana le preguntan sobre un tio bisabuelo m√≠o que era homosexual, ella declara, casi en tono de protesta, no saber nada; mi abuela dice lo mismo del que era hermano de su suegra. S√≥lo recientemente le pregunt√© a mi padre si a su tio abuelo se le notaba o no se le notaba. Mi padre me dice que, en realidad, Guillermo era un poco tierno y hablando y hablando me entero de que hace muchos a√Īos, en la ciudad en la que vivo, a finales de los cincuenta, un grupo de hombres fue sorprendido de noche dentro de un vag√≥n de mercancias aparcado en la estaci√≥n del tren. El esc√°ndalo protagonizado por quienes estaban ah√≠ dentro haciendo no hace falta mucha imaginaci√≥n para saber que manch√≥ algunas reputaciones gravemente e hizo que otras se hundieron sin remisi√≥n, y distintas listas figuraron durante un tiempo por los corrillos. Despu√©s todo se tap√≥ con un complice silencio, lo que hace pensar que quienes estaban dentro del vagon eran, en realidad, una larga lista de prohombres, o de sus v√°stagos m√°s d√≠scolos.

En La biblioteca de la piscina de Allan Hollinghurst, el personaje principal se da cuenta, al final de la novela, que existe un ángulo ciego en nuestra perspectiva histórica, algo, en el caso del personaje la permisividad sexual de la Inglaterra pre-SIDA, que damos por garantizado, por hecho. Ese ángulo ciego que nos hace saltarnos el eslabón importante -el inmediatamente anterior- cuando eso que damos por hecho no existía. Un tal Fray Berrnardo nos ha abierto ese ángulo ciego en el reciente artículo. Vivimos en la alta velocidad de la igualdad. Es cierto que todavía no para en algunas estaciones y lo habrá de hacer necesariamente: la transexual, el ejemplo más sangrante, pero estamos poniendo las traviesas y los railes. Es más, no debemos dejar de ponerlas, ni de cuidar la red, buscando donde falla o donde puede fallar.

Ese vagon descarrilado de escándalo, en una estación en la noche, con una puerta que de pronto se abrió y lo enfocó una linterna de la policia, fué llamado, con bastante retranca el vagón de la felicidad. Pero es uno abandonado, frágil y vulnerable al que hemos de tratar no volver. Por más que nos quieran encerrar en él y dejarnos en una via muerta.

Enrique Olcina

Del viejo bar de ambiente y de cómo nos fuimos separando

h1 Tuesday, January 13th, 2009

qlrne

Debo reconocer que tiendo a revisitar el pasado, para mirar lo que pasó entonces con otros ojos, y al hacerlo, suelo entrar en ese estado en el que te sumes cuando contemplas un pasado a veces triste desde otro estado más plácido. Por eso igual no soy objetivo, por eso a mi visión de aquellas primeras salidas mías al ambiente igual le falta un poco de enfoque, pero me vais a permitir esta licencia.

Estar fuera del armario era muy diferente hace veinte a√Īos. De hecho la expresi√≥n ‚Äėsalir del armario‚Äô probablemente no se ajusta a la realidad de las personas que llen√°bamos los locales de ambiente a principios de los noventa, ya que el proceso desde que un chico o una chica aceptaba que su orientaci√≥n sexual era diferente hasta que alcanzaba un grado de visibilidad que le permitiera vivir su afectividad (y su realidad) de una forma satisfactoria era mucho m√°s largo que ahora (en t√©rminos generales, ya que siempre hay excepciones), de tal manera que aunque ibas ganando espacios de libertad, el lugar al que acced√≠as al abrir la puerta en realidad era s√≥lo un poco m√°s amplio que el propio armario, y as√≠ sucesivamente.

Uno de esos espacios contiguos al armario era el bar de ambiente. El de toda la vida. Ese tipo de bar del que, en ciudades de tama√Īo medio, s√≥lo hab√≠a uno, decorado con el eclecticismo propio de una √©poca en la que conviv√≠an la copla, el pop, los aires de la movida madrile√Īa y el acid-house. La fauna que habitaba el ‚Äėpub‚Äô de ambiente era tambi√©n de lo m√°s variopinta, y en √©l se mezclaba el folcl√≥rico y el ni√Īo de pap√°, el izquierdoso m√°s o menos bolchevique y el pintor o el poeta, el mariquita retornado de la emigraci√≥n o el exilio y el siniestro o el punk. Todos diferentes, todos con alg√ļn recelo hacia el de al lado, todos con algo que echarse en cara, pero obligados a encontrarse en el mismo punto: el bar de ambiente, al que nunca nos cans√°bamos de criticar.

Que si hay mucha envidia, que si todo el mundo va a lo mismo. Es curioso, pero cada vez que vuelvo a ‚Äėvisitar‚Äô aquellos primeros a√Īos m√≠os fuera del armario, descubro con nostalgia que no era tan malo aquel sitio. All√≠ coincid√≠amos todos, cada uno de nuestro padre y nuestra madre, y all√≠ acab√© yo, con diecisiete a√Īos. Entonces s√≥lo me interesaba ligar, pero en los largos periodos entre ligue y ligue conoc√≠ a gente muy interesante. Personas de otros √°mbitos, culturales o sociales, y tambi√©n personas mayores que yo. Al principio esa persona mayor s√≥lo era ‚Äėel abuelo‚Äô que quer√≠a ligar conmigo (joder, ahora yo ser√≠a un abuelo), pero con el tiempo y despu√©s de hacernos amigos, esa y otras personas me fueron ense√Īando muchas cosas que yo no hab√≠a vivido, hasta que poco a poco las hice m√≠as, y aprend√≠ a reconocer una parte de m√≠ cuando los miraba a ellos. Cada vez me convenzo m√°s de que el bar de ambiente, al que todos est√°bamos ‚Äėcondenados‚Äô, fue un elemento importante en esta complicidad (o s√≠ndrome de Estocolmo) que llegaba a establecerse entre personas que no ten√≠an en com√ļn m√°s que la orientaci√≥n sexual.

Tal vez hab√≠a m√°s cosas que nos manten√≠an unidos. Puede que comparti√©ramos m√°s referencias culturales, tal vez el abismo entre la modernidad y lo antiguo no era tan grande. Almod√≥var, s√≠mbolo de la modernidad de aquellos a√Īos, lo mismo cantaba rock que ‚Äėla Bien Pag√°‚Äô, y cuando finalmente se produjo la ruptura generacional, quiz√° fuera √©l uno de los que m√°s gr√°ficamente lo ha sabido reflejar, en la famosa frase de la Agrado en ‚ÄėTodo sobre mi madre‚Äô: ‚Äė¬ŅD√≥nde se ha visto una mujer calva?‚Äô. Pero a finales de los 80 y principios de los 90 no hab√≠a mujeres calvas. La cultura de masas era com√ļn a una gran mayor√≠a de personas (gays y heteros), y los gays y lesbianas que habit√°bamos los bares de ambiente no √©ramos ajenos a esa ‚Äėmasa‚Äô de personas que solamente ten√≠an dos canales de televisi√≥n. Y aunque parezca una frivolidad, eso une mucho. Eurovisi√≥n, Martes y Trece, la teta de Sabrina, los primeros culebrones‚Ķ En cuanto a cine o literatura estrictamente gay, hab√≠a tan poco que lo poco que hab√≠a se convert√≠a casi inmediatamente en nexo de uni√≥n entre personas muy diferentes, como pasara con el bar de ambiente. As√≠, era perfectamente posible que dos homosexuales enormemente distantes en extracci√≥n social, edad y formaci√≥n, se supieran de memoria alguno de los di√°logos de ‚ÄėTrilog√≠a en Nueva York‚Äô, por poner un ejemplo. Con el paso de los a√Īos fuimos ganando en libertad. Esta libertad, unida a factores puramente econ√≥micos propici√≥ la proliferaci√≥n de un gran n√ļmero de obras culturales destinadas al p√ļblico LGTB, hasta tal punto que hoy d√≠a resulta imposible estar completamente al d√≠a en estas cuestiones. Los medios de comunicaci√≥n de masas, ni que decir tiene, tambi√©n cambiaron y se multiplicaron, con la aparici√≥n de las cadenas privadas primero, y de internet despu√©s, por marcar solamente dos hitos.

Verdaderamente las cosas han cambiado mucho desde que yo sal√≠ al ambiente por primera vez hace veinte a√Īos. Puede que la diversificaci√≥n del ocio y la cultura haya hecho que tengamos menos referencias comunes, y puede que la falta de estabilidad laboral o las exigencias de una sociedad que glorifica los aspectos m√°s arrolladores del individualismo, haci√©ndonos creer que la superaci√≥n personal pasa por ser (o parecer) mejor que el otro, hayan ampliado la distancia que nos separa del que tenemos enfrente, pero me niego a aceptar que, como sugieren algunas voces, por ser diferentes, seamos totalmente ajenos los unos a los otros. De hecho, ¬Ņno pens√°is que las enormes diferencias y el individualismo que aparentemente nos separan en realidad s√≥lo hacen m√°s enriquecedor el proceso que nos lleva a vernos reflejados en los otros? Es m√°s, ¬Ņno pens√°is que, una vez superados los obst√°culos que nos mantienen apartados, seremos m√°s fuertes para seguir luchando por nuestros derechos?

Entrevista a Algora

h1 Saturday, January 10th, 2009

Algora, a sus 23 a√Īos, est√° labr√°ndose una bonita carrera como cantante. Ha ganado varios concursos, ha sido telonero de Fangoria y, por si fuera poco, su primer disco, ‚ÄúPlanes de verano‚Ä? ha conocido por igual buenas cr√≠ticas y el apoyo de los oyentes. No hay que esforzarse demasiado para dejarse seducir por sus canciones. Ahora, junto con ‚ÄúLos perros de terciopelo‚Ä? prepara su segundo √°lbum de estudio despu√©s de lanzar al mercado el bailable y arriesgado ‚ÄúNubes blancas, sue√Īos raros‚Ä?. En Dos Manzanas hemos tenido la oportunidad de hablar con √©l.

Algora

Ra√ļl Portero.- Buscando informaci√≥n sobre ti, hemos encontrado en muchas p√°ginas que se te define como un neocrooner. No s√©, a lo mejor hay gente que, como yo, no tiene ni idea de qu√© es. ¬ŅNos lo puedes explicar?

Algora.- Es algo as√≠ como un int√©rprete solista al que le acompa√Īan m√ļsicos. En los 70 era Frank Sinatra y ahora podr√≠a serlo Sondre Lerche, por ejemplo. El t√©rmino correcto es crooner, lo de neo supongo que tiene que ver con darle un toque m√°s actual, porque s√≠ que es cierto que me acompa√Īan m√ļsicos y soy incapaz de tocar ning√ļn instrumento delante de gente, pero no me veo yo en ese contexto tan cl√°sico. De todas formas todo esto habr√≠a que pregunt√°rselo a quienquiera que fuera el que me defini√≥ de tal manera, porque yo lo he aprendido despu√©s.

R.P.- ‚ÄúPlanes de verano‚Ä? (DFE Records) fue tu primer disco; adem√°s, un disco muy celebrado. ¬ŅY qu√© supone su publicaci√≥n? Es decir, los fans, la gira, las entrevistas.

A.- Supone sentirte incre√≠blemente afortunado de poder llegar a un p√ļblico m√°s amplio y publicar tus canciones de manera decente, y m√°s en un pa√≠s como este donde la mitad de la industria est√° manejada por analfabetos musicales y la otra por gente con muy buen hacer y gusto, pero que no tienen la posibilidad ni el apoyo suficiente de sacar a toda la gente realmente talentosa que les gustar√≠a.

R.P.- Adem√°s, haces de DJ. ¬ŅEn qu√© se caracterizan tus sesiones?

A.- M√°s que DJ soy una discoteca andante: pongo m√ļsica, pero no se mezclarla. Pinchando contrarresto la necesidad que tengo de escuchar m√ļsica nueva constantemente y hacer que la gente la descubra. No me gusta ir a una discoteca despu√©s de varios a√Īos y seguir escuchando el Blue Monday de New Order. Est√° bien recordar, pero todo tiene un l√≠mite. ¬°Con la cantidad de canciones maravillosas que se hacen hoy para bailar!

R.P.- “Nubes blancas, sue√Īos raros”, el disco de remezclas, lo considero un paso arriesgado, porque ‚ÄúPlanes de verano‚Ä? tuvo muy buenas cr√≠ticas y siempre hay quien dir√≠a que ya ves t√ļ qu√© necesidad hab√≠a de versionar lo que, de por s√≠, ya est√° bien. ¬ŅC√≥mo se te ocurri√≥ / por qu√© tiraste este proyecto adelante?

A.- Sí que es un paso arriesgado, sí. Pero no me he dado cuenta de ello hasta después de sacarlo. Cuando me lo propusieron me pareció una buena idea, pero tampoco le di la importancia que podría darle a un disco de canciones originales, me pareció bonito como complemento, y ya está. Eso sí, te digo una cosa, no creo que volviera a sacar un CD de remixes nunca más. Con uno basta. Y con esto no quiero decir que no esté satisfecho con el resultado, cada una de las remezclas desprende increíblemente la personalidad de su remezclador, que era lo que yo quería, pero tengo suficiente material como para sacar discos nuevos cada seis meses.

R.P.- Me parece que te tira mucho el ac√ļstico para tus actuaciones. Ahora que tienes nueva banda, ¬Ņen qu√© va a cambiar tu sonido en comparaci√≥n con Planes de verano, donde flirteabas con la electr√≥nica -no digamos ya las remezclas de Nubes Blancas, sue√Īos raros?

A.- La formaci√≥n de grupo es una evoluci√≥n l√≥gica de mi sonido y mi forma de componer. Yo siempre he sido m√°s del concepto cl√°sico de banda, lo que pasa es que es muy dif√≠cil encontrar a m√ļsicos que empleen gran parte de su tiempo para tocar canciones que no son suyas. Para m√≠ es un plus porque los cuatro miembros de “Los perros de terciopelo” son, adem√°s de m√ļsicos, grandes artistas y tienen casi toda la libertad de incluir lo que se les ocurra en las canciones. La electr√≥nica fue algo circunstancial aunque para nada estoy pensando en dejarla de lado; en el pr√≥ximo disco seguir√° habiendo plugins cibern√©ticos y beats espaciales por un tubo, pero quiz√°s de una forma m√°s depurada, menos de base y m√°s ornamental.

R.P.- ¬ŅY cu√°ndo lo tendremos en circulaci√≥n?

A.- Para despu√©s del verano, tengo tambi√©n otros proyectos musicales muy interesantes… Adem√°s las cosas siempre van m√°s lentas de lo que a uno le gustar√≠a.

R.P.- No puedo resistirme a preguntarte por el título…

A.- El t√≠tulo es secreto de estado pero mentir√≠a si te dijera que lo tengo del todo claro, y es muy pronto para hablar de t√≠tulo cuando el disco no est√° ni grabado. Digamos que es un disco muy el√©ctrico y espacial, donde hablo mucho de la noche y todas sus extra√Īas luces.

R.P.- Tus v√≠deoclips est√°n muy bien, son muy sencillos a la par que originales. Uno de ellos incluso tiene una respuesta muy divertida en Youtube. ¬ŅTienes una idea de lo que quieres hacer, o se lo dejas a los dem√°s? ¬ŅTe los hace siempre el mismo equipo?

A.- No, las ideas son siempre del director , porque si empiezo a meter baza yo al final no tiene nada que ver con lo que ellos piensan y no es plan. No descarto dirigir mis propios videoclips o los de otra gente, es uno de mis proyectos futuros. Me apetece bastante. Y no, no siempre los hace el mismo equipo. El primero es de Miguel G.Bergareche y Carlos Díez, el segundo (Paraaguas) es de MUTADOR y el tercero lo hicimos un día que nos aburríamos en mi casa con ayuda de MUTADOR, también.

R.P.- Una pregunta en plan fan, ¬Ņpodremos tener alg√ļn d√≠a “instrucciones” en soporte CD?

A.- Quiz√°s dentro de algunos a√Īos en un recopilatorio, aunque a este paso a lo mejor para entonces el CD ni existe.

R.P.- ¬ŅCrees que la sexualidad de la gente est√° por encima del producto? Lo digo porque se habla de cine gay, literatura gay, o incluso m√ļsica gay.

A.- Por supuesto que no. Nunca me he planteado definirme como artista gay, es la gente la que me ha puesto las etiquetas si es que me las han puesto alguna vez. Me muevo en un mundo donde se mueven personas de todo tipo y me siento a gusto dentro de esa versatilidad. Adem√°s me encuentro integrado y respetado por ellos. Es l√≥gico que la gente gay se identifique con mis letras , que son bastante expl√≠citas en ese aspecto, pero del mismo modo puede sentirse identificada cualquier persona hetero , igual que yo lo hago con las de autores no gays. Nadie clasifica a Michael Stipe, Hidrogenesse o Rufus Wainwright como artistas o grupos gays , y tienen un p√ļblico s√ļper variado. Luego tendemos a identificar lo de “gay” como algo en cierto modo peyorativo (no siempre, ah√≠ tenemos ese fabuloso ejemplo de disco ultragay declarado, The Smell of Our Own de The hidden Cameras) porque algo que va dirigido exclusivamente a un p√ļblico gay suele ser generalmente una jodida horterada, y no me preguntes por qu√©… Las emociones hermosas y la poes√≠a deber√≠an estar al alcance de todos, desde ni√Īos a ancianos de cualquier condici√≥n, independientemente de que hables de pollas enormes y culos abiertos en ellas. As√≠ que prefiero estar rodeado de se√Īoras y se√Īores con diversidad de modos de vida y opiniones, y poder mostrarles mi visi√≥n a todos ellos, que se enriquezcan con ellas de alg√ļn modo.

R.P.- Y para acabar, si dos manzanas son una cosa, dos peras otra totalmente diferente, y una manzana y una pera nunca son iguales que dos manzanas o que dos peras‚Ķ ¬Ņqu√© le dir√≠as a la autora de tama√Īa reflexi√≥n?

A.- Que aprenda a leer, que ya tiene una edad.

+ info: www.myspace.com/algoramusica

El opositor derechista b√ļlgaro insin√ļa que el primer ministro es gay

h1 Friday, January 9th, 2009

SergeiEl jefe de la oposici√≥n en Bulgaria, Boiko Borrisov, ha comenzado el a√Īo con unas declaraciones hom√≥fobas con doble intenci√≥n. La primera es demostrar su rechazo sin paliativos a los gays y lesbianas y la segunda es intentar sacar del armario al primer ministro b√ļlgaro, cuyos rumores de homosexualidad son primera l√≠nea en los foros de esta rep√ļblica ex comunista.

Borrisov, alcalde de la capital, Sof√≠a, ha declarado que sue√Īa con ‚Äúdevolver a la oposici√≥n al primer ministro socialista Serguei Stanichev‚Ä? y tambi√©n ha afirmado que contrariamente a lo que ocurre en la actualidad, ‚Äúno habr√≠a ning√ļn homosexual en su pr√≥ximo gobierno‚Ä? si fuese llamado a formar uno. Estas declaraciones las ha tomado la prensa b√ļlgara como un outing de Sergey Stanichev, jefe de gobierno soltero y sin hijos, que ha sido rebautizado en los foros locales como ‚ÄúSerGay‚Ä?. Por su parte el primer ministro no ha querido comentar las declaraciones de Borrisov y en su historial tiene cr√≠ticas contra el colectivo LGTB ya que en la primavera pasada calific√≥ como deplorables las vestimentas que tuvieron los manifestantes del Orgullo LGTB .

Festival de San Remo

h1 Thursday, January 8th, 2009

6 grados de separación

Estaba escribiendo la columna de 006 grados de separaci√≥n donde inevitablemente iba a acabar hablando de la Iglesia cuando, gracias a Dios, apareci√≥ Marcelo Lippi:“Creo que entre los futbolistas no hay gays. En cuarenta a√Īos de carrera no he conocido a ninguno, pero me han contado de alguno. Puede haber alguno con cierta tendencia, pero que no va por ah√≠ a manifestarlo”. Sorprendente. Claro que, inmediatamente despu√©s, da las razones por las que √©l no ha visto en cuarenta a√Īos un futbolista gay “Creo que ser√≠a dif√≠cil que un jugador pueda vivir su homosexualidad de una manera natural por como estamos hechos los futbolistas”. Los futbolistas italianos, a√Īado yo, dada la muestra que nos ha dado Cannavaro recientemente: no considera opuesto mostrar su cuerpo en una campa√Īa de publicidad que no es que sea gayfriendly sino que grita gay por los cuatro costados, y afirmar, sin rubor, que est√° en contra de los matrimonios del mismo sexo porque es lo italiano. Y claro que no es contradictorio, porque todo el mundo sabe que Italia es el pa√≠s del armario.

Lippi recurre a la bendita discrecci√≥n para solucionar un hipot√©tico problema. Ante la posibilidad de que alguno de sus jugadores le confesara su homosexualidad, no duda cu√°l ser√≠a su reacci√≥n: “me gusta ser entrenador, pero estar√≠a a disposici√≥n de quien quisiera confiarse a m√≠. Le dir√≠a que no se dejara condicionar, que cumpliera con su profesi√≥n y que hiciera lo que quisiera en lo privado”. El caso contrario, un jugador abiertamente gay ser√≠a desastroso. No porque afectara a la calidad del juego sino porque ser√≠a un referente, sobre todo si es un jugador de primera l√≠nea, de otros jugadores que, siendo gays, juegan al futbol. Y esto ser√≠a el acabose: las hordas heterosexuales viendo como el √ļltimo refugio del macho, el campo de futbol, es hollado por un maric√≥n y adem√°s declarado y confeso . A este paso ADENA/WWLF va a declarar especie protegida al heterosexual tocacojones que es la √ļnica especie que, siendo depredador y no en peligro de extinci√≥n, es capaz de hacerse la v√≠ctima sin fin espec√≠fico, √ļnicamente porque le gusta escucharse sinti√©ndose acosado. Por eso va a manifestaciones como la de Diciembre en la Plaza de Col√≥n, pero he dicho que no iba a hablar de la Iglesia.

Inevitablemente te preguntas, ¬Ņpor qu√© ahora le ha dado a todo el mundo en el calcio por hablar sobre homosexualidad?. Bueno, ¬Ņos acord√°is de aquella famosa noticia de un jugador de segunda que hac√≠a de chapero para sus colegas de primera, del heterosexual√≠simo calcio?. Lippi lo despacha como simples habladur√≠as de gente que se quiere hacer notar en demas√≠a, pero el mismo se contradice puesto que inmediatamente despu√©s a√Īade: “Se parte de cosas que son verdad y se a√Īaden despu√©s invenciones”. Lippi es un rey del suspense porque ¬Ņqu√© parte es verdad y qu√© parte es invenci√≥n en este caso?. ¬ŅEra un simple contrato de servicios o hab√≠a algun amor despechado?. Por favor, que me lo aclaren, que no puedo vivir en m√≠.

A ver si va a resultar que el f√ļtbol italiano, la quintaesencia de esa virilidad sin refinar, cateta con excepciones, hortera sin remedio, egoistona, fashionista de un puedo pero no puedo (puedo pagarlo pero en realidad no puedo porque no me da mas la neurona), r√°cano de catenaccio, reino de la apariencia y la agrupaci√≥n masculina por excelencia tras el Ejercito y la Iglesia est√°, a pesar de las protestas de Lippi y el convencimiento de Cannavaro, llena de maricones, discretos, pero maricones al fin y al cabo.

Pobre Arcigay, entre Benedicto, Zefirelli y esta ralea, tan lejos de Dios y tan cerca del Vaticano.

Enrique Olcina

Entrevista a Gus Van Sant en P√ļblico

h1 Tuesday, January 6th, 2009

Gus Van SantLa edici√≥n de ayer del diario P√ļblico inclu√≠a una interesante entrevista a Gus Van Sant, cineasta homosexual que ha dirigido la pel√≠cula ‚ÄėMilk‚Äô, que llega a las pantallas espa√Īolas el pr√≥ximo viernes 9 de enero. A las preguntas, algunas bastante incisivas, de la periodista Rosa Gamazo, el realizador responde con sinceridad y alg√ļn que otro desmarque ‚Äėpara salir del paso‚Äô. Sentido pr√°ctico demuestra al reconocer sin pudor no haber elegido ning√ļn actor homosexual para el reparto porque es dif√≠cil encontrar productores que apuesten por ellos, que es lo mismo que decir que ‚Äėno venden‚Äô o que no tienen influencia, algo que no sorprende porque siguen siendo muy pocos y pocas los que salen del armario en Hollywood, por miedo ‚Äďentre otras cosas- a encasillarse.

Es curioso como a la gente le choca ver a un gay haciendo de heterosexual, pero no al contrario. Aunque claro, cuando un heterosexual interpreta a un gay ‚Äďal menos en EEUU- lo m√°s probable es que salden sus momentos m√°s √≠ntimos con un abrazo o a lo sumo un casto beso, mientras que un actor gay o actriz lesbiana que encarne a un personaje heterosexual protagonista seguramente tendr√° al menos un par de escenas m√°s o menos t√≥rridas. En cuanto a la pregunta de por qu√© no se estren√≥ la pel√≠cula antes de que se votara la Proposici√≥n 8, Van Sant se muestra menos convincente, y a m√≠ particularmente no me queda claro si se hizo todo lo posible para que la pel√≠cula estuviera preparada para antes del refer√©ndum. Finalmente, por lo que respecta a la inclusi√≥n de escenas de contenido sexual, reconoce que decidi√≥ no asumir el riesgo. Parece por tanto, y en espera de ver la pel√≠cula, que la informaci√≥n que nos lleg√≥ seg√ļn la cual Sean Penn hab√≠a presionado para que se incluyeran escenas de sexo es m√°s bien parte de la estrategia de promoci√≥n de la pel√≠cula.

El hijo majete de mis vecinos

h1 Tuesday, January 6th, 2009

qlrne

Mis padres tienen una vecina de fuera de M√°laga, una de esas se√Īoras que cuando te habla de una conocida suya siempre te dice los estudios que tiene y el puesto que ocupa su marido: ‚ÄėPues mi amiga la farmace√ļtica, la que su marido es el jefe de cardiolog√≠a en‚Ķ‚Äô Supongo que mis padres son ese tanto por ciento de amigos sin peso social que se permiten tener los muy liberales para convencerse de que lo son. Total, que este verano fue a visitarla su hijo y me acerqu√© a saludarle, por cortes√≠a m√°s que nada. Me pregunt√≥ por mi trabajo y le dije, sin dar m√°s detalles, sobretodo porque detecto -y detesto- cuando la conversaci√≥n se centra en lo laboral por evitar temas que s√≥lo son tab√ļ en la mente del interlocutor, que hab√≠a cambiado de empresa y ahora trabajaba como auditor nocturno en otro hotel. Deduje por su interrogatorio posterior que no le terminaba de cuadrar que una persona como yo, con dos carreras universitarias hubiera optado por un trabajo as√≠. Total, que estuve un rato explic√°ndole, a petici√≥n suya, detalles de mis rutinas laborales ‚Äďa vosotros os los ahorrar√©-. Detalles que no debieron entrar en su cabecita bienpensante, porque en un momento de la conversaci√≥n, sin terminar de entender de d√≥nde pod√≠a venir ese entusiasmo m√≠o por un puesto semejante, se arm√≥ de compasi√≥n cristiana y me dijo: ‚ÄėDebe ser duro estar de noche en un hotel, aguantando a todos los borrachos‚Ķ‚Äô, rematando la faena con un brillante consejo: ‚ÄėBueno, supongo que para unos meses est√° bien, as√≠ te puedes ir pensando qu√© quieres hacer‚Ķ‚Äô

Me pregunt√© c√≥mo habr√≠a sido la conversaci√≥n si hubi√©ramos intercambiado los papeles y yo hubiera hecho de entrometido-compasivo-perdonavidas: ‚ÄėY ¬Ņqu√© es de tu vida?, te separaste, ¬Ņno? Debe de haberte resultado dif√≠cil, con tus convicciones‚Ķ Pero no te preocupes, que esas cosas pasan, y seguro que a Dios y a tu t√≠o el sacerdote no les importa que te hayas divorciado, rompiendo una familia. Y qu√© mal que veas tan poco a tu hija. Oye, y te costar√° llegar a fin de mes, porque con un sueldo, en una ciudad tan cara, y teniendo que pagar el piso donde vive tu ex-mujer, el alquiler de tu estudio, la manutenci√≥n de la ni√Īa, gasolina‚Ķ ya me dir√°s c√≥mo lo haces. Por eso yo creo que haces muy bien intentando ahorrar, ¬Ņd√≥nde vas a pasar mejor tus vacaciones que aqu√≠ en el apartamento de tus padres? Total, si ya has viajado bastante.‚Äô Supongo que entonces yo habr√≠a sido descort√©s y desconsiderado, al se√Īalarle lo poco, poqu√≠simo que su realidad se parece al ideal de vida al que, pese a todo, parece aferrarse. Justo lo que √©l hac√≠a conmigo en su conversaci√≥n. Claro que a m√≠ me importa un bledo no ajustarme a su ideal, y adem√°s √©l no lo hace con maldad. Me lo dice como el amigo que se cree ser, a pesar de que me ha visto dos o tres veces en su vida. Supongo que soy para √©l unos de esos ‚Äėmuchos amigos gays‚Äô que todos los ‚Äėmuy liberales‚Äô tienen.

Casi siente uno pena por una persona as√≠. No hay m√°s que pensar los complicados procesos a los que deben someter a su mente para obviar lo mucho que sus vidas distan del ideal de perfecci√≥n que intentan imponernos a los dem√°s. Procesos tan agotadores que estas personas terminan siendo incapaces de darse cuenta de que tal ideal es falso e innecesario, incapaces de ser libres y, por desgracia, bastante permeables a ideolog√≠as que propugnan la supremac√≠a de unos seres humanos frente a otros. La verdad es que resulta tentador evocar un mundo en el que la ‚Äėgente de orden‚Äô, los ‚Äėcomo dios manda‚Äô y los ‚Äėmuy liberales‚Äô consumieran un poco menos de energ√≠a en meterse en la vida de los dem√°s, en intentar adecuarnos a sus f√©rreos principios morales y se dedicaran a ser felices. No es que eso fuera a hacerme m√°s feliz de lo que soy, pero al menos conseguir√≠amos un mundo con un poco menos de mal rollo.

Este art√≠culo, a pesar de que vaya un poco cargado de bilis, tambi√©n me sale del coraz√≥n, que quede claro, pero es que estoy un poco cabreado como suele pasar despu√©s de tanta hipocres√≠a navide√Īa. Para la semana que viene prometo volver a mi l√≠nea habitual, y preparar algo m√°s cursi que el bolso de Doris Day.

Ra√ļl Madrid.

Loros, ardillas y otros monstruos

h1 Saturday, January 3rd, 2009

Las f√°bulas del loro y la ardilla

Los ni√Īos se arremolinaron sentados a los pies de la abuela. Sonia contempl√≥ despacio a sus nietos: dos ni√Īas y un ni√Īo. Marta, la m√°s peque√Īa, era la segunda hija de su hijo Javier y de √Ālvaro y, aunque le avergonzaba reconocerlo, era su favorita. Apenas un mes hac√≠a de su cuarto cumplea√Īos y era dif√≠cil sustraerse al brillo de cacao de su piel, a la carita redonda de ojos rasgados y a la cadencia dulzona de su voz que acentuaba su eterna sonrisa. Rosa ‚ÄĒen honor a la otra madre de Javier‚ÄĒ era la hermana mayor de Marta, ten√≠a siete a√Īos, era rubia, altiva como una diosa, un poco marisabidilla, a decir de su abuela Sonia, y se pasaba el d√≠a d√°ndole patadas al bal√≥n y diciendo que de mayor quer√≠a ser como Beckham. Javier y √Ālvaro no deseaban m√°s hijos y menos un var√≥n. ¬ęEs que los hombres son tan complicados¬Ľ, dec√≠a siempre √Ālvaro si le preguntaban.

Luego estaba Jorge, una dulzura t√≠mida de seis a√Īos, rodeado de mu√Īecas, peluches y libros ‚ÄĒhab√≠a aprendido a leer a los cuatro a√Īos‚ÄĒ. Hablaba poco, pero cuando lo hac√≠a sus sentencias sonaban como inapelables √≥rdenes investidas de autoridad. Sus padres, Mar√≠a ‚ÄĒla otra hija de Rosa y Sonia‚ÄĒ y Alejandro, llevaban un par de a√Īos d√°ndole vueltas a la idea de traerle un hermanito. ¬ęPero es que con la jodida hipoteca¬Ľ, se quejaba Mar√≠a amargamente.

Sonia levant√≥ la cabeza y observ√≥ a Rosa trajinando en la cocina. Juntas desde hac√≠a m√°s de treinta a√Īos, aunque en la vida de las dos siempre hubo sitio para otros, Sonia se preguntaba c√≥mo iba a superar si un d√≠a Rosa se marchaba o se mor√≠a. ¬ęDios no lo quiera¬Ľ, a√Īad√≠a siempre Sonia sin importarle su ateismo declarado.

‚ÄĒ¬ŅQuer√©is que os cuente una historia?

‚ÄĒS√≠, s√≠, venga ‚ÄĒdijo Marta y acompa√Ī√≥ sus palabras de peque√Īos tirones del borde de la falda de su abuela

‚ÄĒ¬ŅUn cuento? ‚ÄĒpregunt√≥ Jorge.

‚ÄĒNo, una historia que pas√≥ de verdad, hace muy poco, aunque parece que es una historia de hace mucho, mucho tiempo, de cuando conoc√≠ a la abuela Rosa, y aqu√≠ todo estaba prohibido y hab√≠a que hacer lo que ordenaba un militar que gan√≥ una guerra.

‚ÄĒEntonces es como ahora: pap√° y mam√° siempre andan d√°ndome √≥rdenes y t√ļ y la abuela Rosa lo mismo ‚ÄĒreplic√≥ Jorge.

Sonia le miró sin saber qué contestarle o pensando que contestara lo que contestara su nieto acabaría por rebatírselo, que quizás, si por algunos fuera, las cosas no habrían cambiado tanto.

‚ÄĒ¬ŅY por qu√© mejor no jugamos un rato al f√ļtbol con la Wii? ‚ÄĒpregunt√≥ Rosa, removi√©ndose inquieta.

‚ÄĒPorque a tu abuela Rosa no le gusta que, o te pases el d√≠a delante de la pantalla, o corriendo detr√°s de un bal√≥n. Adem√°s, vamos a comer en cuanto ella acabe de hacer la comida, que sabes que se enfada si se le enfr√≠a despu√©s de haber pasado el trabajo de cocinarla.

‚ÄĒVenga abuela, cu√©ntanos la historia ‚ÄĒinsisti√≥ Marta con otros cuantos tironcitos de la falda.

‚ÄĒ√Črase una vez, no importa el cuando porque hay historias en las que el tiempo no importa, que en un pa√≠s exist√≠a una familia que viv√≠a en un palacio y que todos les llamaban reyes. Para ser rey y vivir en la opulencia‚Ķ

‚ÄĒ¬ŅQu√© es eso de la olencia, abuela? ‚ÄĒpregunt√≥ Marta.

‚ÄĒOpulencia, tonta ‚ÄĒdijo Jorge‚ÄĒ. Tener muchas cosas, muchos juguetes, todas las mu√Īecas que quieras‚Ķ

‚ÄĒS√≠, Jorge, es tenerlo todo o todo lo que desees; pero no hace falta que insultes a tu prima, que no es tonta sino m√°s peque√Īa‚Ķ Bueno, y si no os call√°is y me dej√°is nos tendremos que sentar a comer sin que os cuente toda la historia.

¬ĽLos reyes lo ten√≠an todo y para ser rey, o de su familia, hab√≠a que ser hijo de otros reyes o de sus hijos, que les llamaban pr√≠ncipes o princesas, o infantes o infantas, seg√ļn un sistema muy largo de contar y que ni siquiera yo me s√© bien, O ten√≠an que ser sus maridos o esposas. Para que lo entend√°is mejor; si quieres ser arquitecto o m√©dico o futbolista ‚ÄĒSonia mir√≥ a Rosa y la ni√Īa sonri√≥‚ÄĒ tienes que estudiar, sacar buenas notas, practicar mucho; pero para ser rey o reina no es necesario, no hay ex√°menes ni es el m√°s listo del pa√≠s el que lo es.

¬ĽY en ese mismo pa√≠s hab√≠a otra gente que eligi√≥ como trabajo meterse en la vida de los dem√°s, salir en televisi√≥n o en las revistas diciendo que juanito o juanita tiene novia o que no la tiene o que tiene novio, o que tiene novia y novio; gente que no le importa mentir o insultar, que le da igual si hacen da√Īo o no‚Ķ

‚ÄĒ¬ŅPersonas malas?

‚ÄĒS√≠, Marta, personas muy malas.

‚ÄĒPero, abuela, as√≠ son los programas de la tele, menos los dibujos o las pelis. Papi dice que en la tele s√≥lo echan basura. Ya nos sabemos la historia, mejor jugamos a la Wii.

‚ÄĒRosa, esa no es la historia, esos son los personajes, vale‚Ķ, pero si quer√©is me callo.

‚ÄĒNo abuela, cuenta, cuenta ya ‚ÄĒdice Marta.

‚ÄĒPues √©rase una vez una reina, una abuela reina, que ten√≠a por amiga a otra se√Īora que era de esos que se meten en la vida de la gente (ella dec√≠a que era periodista), y las dos se pusieron a hablar, mejor dicho, la periodista le hac√≠a preguntas y la reina contestaba, y con eso la periodista iba a escribir un libro. Bueno, pues estaban sentadas en una habitaci√≥n grande, llena de cuadros y muebles caros y muchas cortinas, que estaba en el palacio donde viv√≠a la reina. Y la habitaci√≥n ten√≠a una ventana que daba a un jard√≠n enorme, lleno de √°rboles, y, como hac√≠a buen tiempo, la ventana estaba abierta, y en uno de los √°rboles, en una rama que estaba muy cerca de la ventana, hab√≠a un loro y una ardilla, los dos juntos mirando a las dos mujeres y oyendo lo que dec√≠an. Pero ellas, la reina y la periodista no ve√≠an a los dos animalitos, s√≥lo hablaban y beb√≠an de unas tazas con dibujos dorados, muy caras. Entonces la periodista le pregunt√≥ a la reina por la familia, qu√© opinaba ella de que se casaran dos hombres (como tus pap√°s, Marta) y de que tuvieran hijos, y la reina se qued√≥ pensando, dio un sorbo de su taza, se limpi√≥ los labios muy digna, con la punta de una servilleta llena de bordados y dijo: ¬ęPues que no es natural, lo natural es que sean un hombre y una mujer, ¬Ņno? Porque un loro y una ardilla no van a ser un matrimonio, no van a formar una familia¬Ľ. Entonces el loro y la ardilla, que segu√≠an en el √°rbol, se miraron. Llevaban muchos a√Īos viviendo juntos, la ardilla le descubri√≥ un d√≠a, el loro andaba perdido, se hab√≠a escapado de su jaula, pero apenas era capaz de volar y, como estaba acostumbrado a que le pusieran la comida, no sab√≠a c√≥mo buscar granos u otras cosas que comer. La ardilla le ayud√≥, le part√≠a las c√°scaras de las nueces y le daba a comer el fruto, y se enamor√≥ de su bonito plumaje de colores y del penacho panki de su cabeza. El loro tambi√©n se enamor√≥ de ella, nunca hab√≠a visto un pelaje tan agradable, tan suave que daba gusto restregar su cara contra √©l‚Ķ Y ahora esas mujeres dec√≠an que no eran normales, que era unos monstruos, que no eran una familia‚Ķ

‚ÄĒ¬°A comer todos, que se enfr√≠a! ‚ÄĒllam√≥ la abuela Rosa desde la puerta de la cocina.

‚ÄĒVamos ‚ÄĒdijo Sonia y se levant√≥.

Jorge y Rosa salieron corriendo para llegar primero y elegir sitio en la mesa. Marta dio un par de tirones de la falda de su abuela, para llamar su atención y dijo:

‚ÄĒAbuela, ¬Ņsi a m√≠ me gustan m√°s el loro y la ardilla que esas dos se√Īoras tambi√©n soy un monstruo?

Javier Luque

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Esta f√°bula formar√° parte del libro que estamos preparando con “Las f√°bulas del loro y la ardilla”. ¬ŅQuieres que tu f√°bula forme parte del libro? Env√≠anos tu f√°bula, ¬Ņa que est√°s esperando?