
Mientras Eva una gitanilla de Lavapiés, se defendÃa de su suegra, una paya a la que no le hace gracia que Eva salga con su hijo desde la friolera de 9 años, en la piscina de la Elipa en Moratalaz Luis y Thomas eran apaleados salvajemente por un grupo de gitanos adolescentes a los que no sentó bien que los «Maricones», asà les llamaban mientras perseguidos conseguÃan acorralarlos en la zona nudista de la piscina, se besasen públicamente.
Y es que parece ser que el amor diferente no esta bien visto por cualquiera de las partes de una sociedad casposa e hipócrita que sin embargo hace alarde de modernidad y pretende defenderse de ese tercer mundo terrible que asola las playas de las Canarias una vez que las verjas de Melilla y el acuerdo con el señor de Rabat fructifique en visitas no oficiales de agradecimiento por alejarnos a la «masa indeseable» de la inmigración sub-sahariana por parte de este fantástico Monarca nuestro.
Parece ser que la ley que permite casar a los gays y lesbianas esta desatando la furia de los intransigentes, unas veces en formas de manifestantes muy cÃvicos ellos pero que caldean a otra masa menos cÃvica e igual de peligrosa que los que luego golpean, no con las pancartas de la marginación (que también duelen) sino ya con mamporrazos y patadas en la boca de quien simplemente muestra su amor abiertamente amparados (creerÃan los incautos) por esta nueva ley de igualdad marital.
Y pese a que Eva se justifica por que ama a su novio, la paya sigue acusándola de destrozar su vida desde hace 4 años, lamentablemente los 9 que son los reales de relación no parecen haber cuajado en la mente estrecha de
esta señora de mente estrecha y más estrecho corazón. Eva no sólo lucha contra su suegra, también le toca lidiar con el director del centro donde la joven estudiaba auxiliar de enfermerÃa, y que parece haberle querido correr todas las convocatorias con tal de dejarla fuera del circuito oficial, pese al empeño de la chica por labrarse un futuro digno.
La mente de aquellos que sentimos diferente, parece toparse con muros de violencia, verbal y fÃsica cuando intentamos hacer lo que simplemente sentimos, o deseamos. Parece que hay leyes y REYES a los que no siempre oficialmente pueden dar respuestas a las cosas que ocurren y que tienen nombre bien definidos y claros.
El racismo, la homofobia, no es una patologÃa especifica de los payos, los gitanos las ejercen cuando acorralan a dos chicos que se besan en una piscina justificándose con que no era un buen ejemplo para los niños… ¡¡los niños!!! cuantas veces justificaremos las vergonzosas actitudes de parcelas tan amplias de la sociedad poniendo el nombre de la inocencia de un niño con pancarta incluida por delante.
A mis sobrinos no les molesta verme besándome con mi chico de turno, y a la mayor parte de los niños ni les molesta, ni le ponen cuenta, por que su realidad esta llena de besos entre niñ@s y niñ@s y a años luz de los prejuicios estúpidos de los adultos.
Dejemos de poner mierda en la boca de los niños y miremos el fondo del problema. Los adultos nacen a sus frustraciones machacando a los que consideran débiles.
Que podrÃa decir el estandarte de la libertad china Jin Xin cuando en su paÃs, su hecho de transexual ni siquiera fue abiertamente reconocido, para evitar males mayores. La danza de Jin Xing, podrÃa exhibirse al lado de la coreografÃa abierta de Eva frente a a ventana de su suegra y telonada por la carrera aterradora de Luis y Thomas perseguidos por una banda de indeseables que se harán hombres lamentablemente sin respeto ni educación alguna.
Todas las danzas del mundo se hacen universales, muestran el sentir profundo de aquellos que llenan de amor y belleza sus vidas y las entregan a un público. El mismo público al que todos pertenecemos vengamos de la orilla que vengamos, y nos ampare o no la ley de turno. Al final la única danza posible es aquella que no se aplaude en los teatros, pero que esta llena de figuras de Gran talla.
Francisco Brives (escritor-actor)