Pierre Lemieux, diputado católico en el Parlamento canadiense, concluyó un discurso con una oración: “Dios Todopoderoso, protector de todas las familias, guÃanos en nuestros esfuerzos para defender el Santo Sacramento del Matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Te lo pido en el nombre de Nuestro Señor, Jesucristoâ€?.
Lemieux recordó que a sus compañeros católicos que “el cargo de diputado dura poco pero la Eternidad ante Dios no�. De esta forma los grupos más conservadores siguen la lucha en contra del matrimonio homosexual que fue legalizado poco después que lo fuera en España.