
En febrero informábamos que el Gobierno andorrano no permitÃa el permiso de residencia a todas las personas que fueran portadoras del VIH.
Ahora van un poco más allá y todas las personas que tengan hepatitis, diabetes, problemas de alcohol o drogas, VIH e incluso obeso, pueden tener problemas para conseguir un permiso de residencia y trabajo a los extranjeros que quieran instalarse en el paÃs e incluso deseen renovar su estancia.
Según informa la Asociación Médicos Progresistas, entre 1998 y 2005, el Servicio Médico de Inmigración del Principado rechazó 950 solicitudes por estas u otras enfermedades.
La lista de enfermedades por las que se niega el permiso de residencia e incluso por las que se han realizado expulsiones incluye 88 dolencias. Al revisar esta lista se descarta que se estén contabilizando sólo las enfermedades transmisibles, como habÃa dicho Yolanda Font, la directora del Trabajo del Principado.
Andorra ha firmado el Convenio Europeo de Derechos Humanos, y este acuerdo afirma que toda persona tiene derecho al trabajo sin otro requisito que la competencia profesional, sin que puedan aducirse motivos de salud, indica Médicos Progresistas.
Según se informa, algunas pruebas, como la del sida, se están realizando sin informar a los afectados, incumpliendo asà por parte de los médicos el código deontológico al informar a las autoridades de los resultados. Médicos Progresistas comentan que “por todo ello en nuestra opinión se está llevando a cabo por parte de los servicios médicos de inmigración de su paÃs una grave y repetida violación de derechos humanosâ€?.