
Another country (1984)
Marek Kanievska
Rupert Everett, Colin Firth y Cary Elwes
Basada en hechos reales, la pelÃcula narra la vida en un colegio de clase alta inglés de principios del siglo XX, en el que se prepara a los chicos para ser los “amos del universo«. Pero hay dos gérmenes malignos que contaminan el imperio, que roen como la carcoma sus vigas de madera y que se van infiltrando lentamente entre el alumnado: el marxismo (Colin Firth) y la homosexualidad (Rupert Everett). No es que la homosexualidad no existiera antes, es que el personaje que interpreta Everett exhibe su diferencia y su amor por Cary Elwes (del colegio de la acera de enfrente) – con el que solo se cruza en los jardines y con el que intercambia notas amorosas y miradas inflamadas cuando cantan en el coro- de tal forma y con tal naturalidad, que acaba implicando a todo el campus. El caso es que el personaje de Everett acabará traicionando al imperio británico como espÃa al servicio de la Unión Soviética.
La dirección de Marek Kanievska, que luego rodó “Golpe al sueño americano«, basada en la sorprendente “Less than zero» de Bret Easton Ellis, es todo lo correcta y sobria que se puede esperar de una pelÃcula británica. Perfectamente narrada y sin ostentación ni efectismos, la pelÃcula podrÃa haber venido firmada por James Ivory.
Ocasión para ver en estado de gracia y en su primera interpretación para el gran público a estos tres actores con unas carreras tan distintas. Rupert Everett es una verdadera diva (entonces escandalizó al recoger descalzo algún premio) y lo demuestra sin ningún control. El personaje le vino al pelo pero aun está lejos de su impecable interpretación en “La boda de su mejor amigo» (uno de los mas atractivos personajes homosexuales de la historia del cine antes de mi adorado Jack Twist) Lo de Cary Elwes es mucho más irregular (pero es imposible olvidarle en “La princesa prometida«, como un nuevo Errol Flynn demasiado guapo). Y Colin Firth, pues bueno, cualquier dÃa dará el campanazo, porque lleva buen camino.
Y el gusto que da oÃr hablarles ese inglés (imprescindible en V.O.) Y la escena inolvidable en la que Cary Elwes acaricia a Ruper Everett en una barca a la luz de la luna en uno de los canales que rodean los colegios y los campos de césped.
Interesante y muy comprometida para su época, con la Thatcher al acecho afilando sus garras.

elputojacktwist