Azuloscurocasinegro (2006)
Daniel Sánchez Arévalo
Antonio de la Torre, Marta Etura, Quim Gutiérrez.

DifÃcil escribir sobre esta pelÃcula sin estropear el pastel, pero haré lo posible. Daniel Sánchez Arévalo nos sorprendió muy positivamente hace unos años con el cortometraje “Gol«, que automáticamente entró por la puerta grande en la historia del cine gay español al triunfar en el festival notodofilmfest.
Y ahora llega su primera pelÃcula y nos cuenta una historia de lo más surrealista que podrÃa haber llevado al absoluto bochorno en manos de cualquier otro. Y sin embargo sale más que airoso. Y es el trabajo de los magnÃficos actores elegidos lo que consigue hacernos creÃble el lÃo. Quim Gutiérrez no lo hace mal (pero es uno de los animales más bellos del cine de este paÃs, le perdono todo) y Eva Pallarés tampoco es lo mejor de la pelÃcula. Pero lo de Antonio de la Torre (al que pudimos ver en los primeros minutos de Volver y en aquella gloriosa serie de televisión de Benito Zambrano “Padre Coraje«) y Marta Etura (no sé cuantas excelentes actuaciones lleva ya esta chica) es que roza lo sublime. Pocos actores como ellos consiguen poner tanto en cada pelÃcula que hacen. Y todo con una excelente banda sonora de Pascal Gaigne, omnipresente, hipnótica y cautivadora.
¿De qué trata la pelÃcula? De ilusiones perdidas, de trajes azuloscurocasinegro, de las oportunidades, del destino, del cuidado de ancianos, de la vida en la azotea, de cubos de basura, de vecinas pijas que miran al portero por encima del hombro (y luego le miran el culo cuando éste se da la vuelta), de la búsqueda de empleo, de cárceles, de impotencia (sexual y vital).
Pero es que además hay otra historia, y de ahà la inclusión de esta reseña en dosmanzanas, y es la protagonizada por Manuel Morón, Ana Wagener, Roberto EnrÃquez y Raúl Arévalo: una historia divertida y amarga, de homosexualidad, masajes, salidas del armario en masa, conversaciones de mesa camilla y sobre todo naturalidad (cómo me gusta esa palabra) y desdramatización. Bella y divertida trama paralela a la historia principal que merecÃa una pelÃcula por sà sola (¿quizá es una idea para un corto metida aquà para rellenar?) “Actores secundarios», dirán. Manuel Morón es un Dios del cine español, a ver si alguien se da cuenta.
Lástima el empeño del director por hacer “que pasen cosas», la pelÃcula tiene suficientes motivos para mantenerse por sà sola sin necesidad de forzar situaciones. Esperamos con ansiedad la próxima ocasión.

elputojacktwist