jueves, agosto 20, 2026
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Capote

Capote (2005)
de Bennett Miller
(en España la han llamado “Truman Capote», debe ser por si alguien piensa que es una biografía de Curro Romero, qué imbecilidad)

Capote

Demasiadas expectativas. Demasiado sosa, demasiado fría, demasiado desapasionada, demasiado innecesaria, demasiado contenida (y mira que me gusta la contención). Tan frívola como el mismo Capote si no hubiera escrito “A sangre fría», esa brillantísima y lúcida disección al microscopio sobre la naturaleza del mal. Y es que una historia que ha dado tanto al arte, ya sea en literatura o en cine, merecía algo más. ¿O quizá era yo el que buscaba algo nuevo, algo que no supiera?

El brutal asesinato de una familia americana para robarles recuerda demasiado a los actuales violentos ataques a chalés del extrarradio como para no afectarnos. Y lo mismo le pasó a Capote: se enfrentó contra el MAL en estado puro. Y la pregunta que se hizo no fue ¿por qué alguien es capaz de hacer esto? si no ¿por qué yo no lo hago? Esa es la tragedia del escritor, saber que, una vez conocido al asesino, no encuentra demasiadas diferencias con él, quizá no encuentra ninguna, quizá capta también él la atracción física que los dos asesinos se profesan (¿o es uno el que tiene al otro subyugado?¿o es el propio Capote el que se enamora del asesino?¿o esto son cosas mías?), quizá el MAL está por ahí dando vueltas, esperando para usarnos como martillo implacable, quizá la pena de muerte también es un asesinato a sangre fría, quizá a Capote le salvó la literatura….

Son demasiadas preguntas y esta película no ofrece ninguna respuesta que no esté en la propia novela (que inauguró el género de novela de no ficción y sigue siendo la mejor hasta el momento), ninguna respuesta que no esté en la excelente película de Richard Brooks (In cold blood, 1967), o en otras que tratan temas parecidos (la naturaleza del mal, las relaciones reprimidas, la erótica del crimen, el asesinato como una de las bellas artes, el horror, ¡ah! el horror): Compulsión (1959) de Richard Fleischer (con Orson Welles de actor), La Soga (1948) de Hitchcock, Apocalypse Now (1979) de Coppola o la magnífica Poison (1991) de Todd Haynes – que comentaré algún día de estos.

Por otra parte, la interpretación de Philip Seymour Hoffman es una auténtica regresión, un viaje astral, una posesión. Espero que haya podido salir de ella sin trastornos psiquiátricos. El problema es que desde que vi Happiness, de Todd Solondz, solo me imagino a Hoffman masturbándose compulsivamente. Qué horror. Y encima ha merecido un oscar compitiendo con la mejor interpretación masculina de la historia desde Marlon Brando: la de Heath Ledger como Ennis del Mar.

Así, la película tiene dos problemas: si conoces a Capote no vas a encontrar nada nuevo, si no lo conoces puede que pierdas el interés y nunca llegues a leer esa obra maestra de la literatura del siglo XX que es “A sangre fría«. Yo sé que es mucho mas fácil ver una película que leer un libro, pero si queréis saber algo más sobre las razones por las cuales el ser humano actúa a veces de esa forma leed la novela.

2 estrellas

elputojacktwist

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