Se prometÃa un domingo caliente en el centro de ParÃs, y la realidad lo confirmó. La inauguración de la Plaza Juan Pablo II en el centro de ParÃs, rebautizando el espacio frente a la catedral de Notre-Dame, en pleno centro de la ciudad, se saldó con protestas y enfrentamientos verbales entre partidarios y detractores de esta decisión.
Entre los grupos convocantes de la concentración contra esta medida del Ayuntamiento parisino estaban varios grupos pro derechos de homosexuales y transexuales, y colectivos de lucha contra el SIDA. Todos ellos calificaron al fallecido Papa polaco de homófobo y le acusaron de ser insensible al drama del VIH con su batalla contra el preservativo.
Fuentes policiales anunciaron que 50 de los manifestantes fueron detenidos durante la manifestación para evitar mayores incidentes.
La decisión de cambiar el nombre de la plaza frente a la catedral de Notre-Dame por el del fallecido Papa nació de una propuesta de la UMP, el partido de derechas en el poder, y contó con el apoyo del Partido Socialista y del alcalde gay de la ciudad, Bertrand Delanoë.
Precisamente Delanoë, muy respetado por su compromiso y su valentÃa al asumir públicamente su homosexualidad, está recibiendo crÃticas por haber apoyado esta decisión. En la manifestación se pudieron leer pancartas con textos como «Delanoë ha olvidado: SIDA, 25 millones de muertos«.
«Este homenaje ha podido herir sensibilidades. Pero la laicidad, la separación de la Iglesia y el Estado no implica en absoluto la ignorancia recÃproca«, declaró el alcalde de ParÃs al ser preguntado por esta cuestión.