
Según la Constitución portuguesa de 1975, se prohÃbe la discriminación sexual. Aprovechando este punto, dos mujeres con sus registros en la mano intentaron convertirse en las dos primeras personas del mismo sexo que registren su matrimonio en Portugal.
Ellas argumentan que tienen el mismo derecho a casarse que un hombre y una mujer, “nuestro deseo de casarnos es tan fuerte como el de las parejas heterosexualesâ€?, “queremos casarnos en nuestro paÃs, somos portuguesasâ€?, comentaba una de las mujeres al salir de la oficina pública.
Aunque se prohÃba la discriminación sexual según la Constitución, el código civil de Portugal prohÃbe los matrimonios entre personas del mismo sexo.
El abogado de esta pareja recibirá la respuesta formal este jueves, aunque está seguro que su petición será rechazada.
La oposición de izquierdas presentó el miércoles una moción en el Parlamento para legalizar las uniones homosexuales, pero el Partido Socialista, en el poder actualmente, no ha adoptado una posición en este asunto.
Esperemos nuestro paÃs vecino de el paso y se pueda unir a la lista de los paÃses en los que las uniones entre homosexuales son legales.