

Boom. Una «mezcla peligrosÃsima». Asà ha calificado el obispo de Jaén, un tal Ramón Del Hoyo, el matrimonio entre homosexuales, sin pudor, sin que esas mejillas sonrosadas muestren un atisbo de vergüenza torera.
Pero, fiel a la lÃnea que allá por los meses de la manifestación del Foro de la Familia, nos llamaron cáncer y epidemia para la sociedad, el obispo jiennense no se ha quedado atrás en la vÃa del insulto, y ha comparado el matrimonio entre homosexuales con el matrimonio entre dos animales («porque si todo es matrimonio, podemos también llamar asà a la unión de dos animales»).
Por si no lo sabÃais, el matrimonio homosexual tiene «consecuencias inimaginables» para la sociedad, y estamos «minando una institución de siglos».
Es curioso que desde que se aprobara el matrimonio homosexual en nuestro paÃs aún no hayamos sido vÃctima de las plagas de Egipto, ni hayan caÃdo rayos vengadores contra los homosexuales en luna de miel, ni el paÃs se haya venido abajo.
Y es que hay quien vive de anunciar el Apocalipsis que nunca llega (lo cual a muchos puede sonarles a inversión a largo plazo», y la Diocesis de Jaén parece como muy preocupada por esto de la familia, los homosexuales y las «mezclas peligrosÃsimas». Tan sólo hay que darse una vuelta por su web para comprobarlo.
O uno se lo toma con humor o, como elemento potencial de una «mezcla peligrosÃsima», se enfadarÃa mucho, mucho…