Tras varios meses bloqueado por las presiones de la Iglesia Católica y las diferencias en la coalición gobernante, el CUS (Contratos de Unión Solidaria), el proyecto para regular las parejas de hecho heterosexuales y homosexuales, dio un paso adelante con la aprobación de un texto de base en la Comisión de Justicia en el Senado italiano.
Esta regulación, inspirada en el ejemplo del PACS francés (uniones de hecho), permitirÃa a las parejas beneficiarse de derechos en varios campos, entre ellos el sanitario y el económico, incluidos los derechos de sucesión, siempre que se cumplan los requisitos fijados en el CUS. Ayer martes, en el centro de Roma, se convocó una concentración de apoyo a las uniones civiles y a la laicidad.
Los colectivos LGTB del paÃs, con Arcigay a la cabeza, mostraron hoy su enfado ante unas declaraciones recientes del ministro de Exteriores italiano, Massimo D’Alema (foto), que aseguró que no era partidario de regular el matrimonio o las uniones civiles de personas del mismo sexo al considerar que ese paso podrÃa «ofender a muchos italianos«.