La edición de ayer del diario Público incluÃa una interesante entrevista a Gus Van Sant, cineasta homosexual que ha dirigido la pelÃcula ‘Milk’, que llega a las pantallas españolas el próximo viernes 9 de enero. A las preguntas, algunas bastante incisivas, de la periodista Rosa Gamazo, el realizador responde con sinceridad y algún que otro desmarque ‘para salir del paso’. Sentido práctico demuestra al reconocer sin pudor no haber elegido ningún actor homosexual para el reparto porque es difÃcil encontrar productores que apuesten por ellos, que es lo mismo que decir que ‘no venden’ o que no tienen influencia, algo que no sorprende porque siguen siendo muy pocos y pocas los que salen del armario en Hollywood, por miedo –entre otras cosas- a encasillarse.
Es curioso como a la gente le choca ver a un gay haciendo de heterosexual, pero no al contrario. Aunque claro, cuando un heterosexual interpreta a un gay –al menos en EEUU- lo más probable es que salden sus momentos más Ãntimos con un abrazo o a lo sumo un casto beso, mientras que un actor gay o actriz lesbiana que encarne a un personaje heterosexual protagonista seguramente tendrá al menos un par de escenas más o menos tórridas. En cuanto a la pregunta de por qué no se estrenó la pelÃcula antes de que se votara la Proposición 8, Van Sant se muestra menos convincente, y a mà particularmente no me queda claro si se hizo todo lo posible para que la pelÃcula estuviera preparada para antes del referéndum. Finalmente, por lo que respecta a la inclusión de escenas de contenido sexual, reconoce que decidió no asumir el riesgo. Parece por tanto, y en espera de ver la pelÃcula, que la información que nos llegó según la cual Sean Penn habÃa presionado para que se incluyeran escenas de sexo es más bien parte de la estrategia de promoción de la pelÃcula.