A menos de una semana para las próximas elecciones catalanas hemos querido saber cómo se presenta la cita para uno de los candidatos de los que más se ha hablado en esta campaña electoral.
Se trata de Albert Rivera, el joven cabeza de lista de un partido también joven y debutante en estas lides: Ciutadans de Catalunya. Con él hemos tratado también la postura del partido ante los homosexuales, su discriminación y si las uniones de gays y lesbianas han de llamarse o no «matrimonio».
Pregunta.- ¿Mejor desnudo o vestido? ¿Cómo se decidió ese cartel electoral?
Respuesta.- PolÃticamente desnudos, sin complejos, sin etiquetas pero con un programa y unos ideales muy bien vestidos.
P.-Partido nuevo, candidato joven… ¿cómo se afrontan las primeras elecciones importantes?
R.- Con la seguridad de que llegaremos al parlamento y que tenemos la voz de muchos ciudadanos de Catalunya que actualmente no se sienten representados por la clase polÃtica. Seremos la única voz libre en el parlamento.
P.- Siendo realistas, ¿cuáles son vuestras expectativas? ¿Con qué resultado os levantarÃais satisfechos el 2-N?
R.- Estando en el «Parlament de Catalunya» que es nuestro principal objetivo y las encuestas asà lo confirman.
P.- Habéis recibido crÃticas vehementes en los últimos dÃas, tanto desde sectores nacionalistas como desde no nacionalistas…
¿Cuáles son las lÃneas principales de vuestro ideario? ¿Cómo se autodefine Ciutadans de Catalunya?
R.- Ciutadans_Ciudadanos Partido de la CiudadanÃa es una formación de ciudadanos que desean que en polÃtica sólo se hable del bienestar de las personas y no de cuestiones identitarias. Nos definimos como partido de tradición socialdemócrata y liberal progresista.
P.- En vuestro programa electoral se cita expresamente la lucha contra la discriminación de los homosexuales… ¿en qué medidas concretas se traduce ese apoyo?
R.- La equiparación formal de derechos entre homosexuales y heterosexuales ya ha concluido. Queda lo más difÃcil, convertir lo que dice la ley en una realidad social plenamente asumida, hacer efectiva esa igualdad y eliminar las muestras de homofobia e ignorancia que aún persisten. Pero para eso no hay recetas mágicas, se trata de una tarea sostenida y transversal que debe abordarse desde la educación, desde los medios de comunicación, y en la que se deben implicar todos los agentes y poderes públicos.
P.- ¿Cuál es la posición de Ciutadans ante la Ley del matrimonio entre homosexuales? ¿Y ante la adopción?
R.- Hasta hace poco,las parejas homosexuales se veÃan desprovistas de los derechos y los beneficios de que sà podÃan disfrutar las heterosexuales a través del matrimonio, en una clara discriminación por razón de orientación sexual. La construcción de una sociedad abierta pasa por la igualación de derechos entre ciudadanos, también entre homosexuales y heterosexuales, y por ello apoyamos la regulación de las uniones civiles entre homosexuales con los mismos derechos y beneficios que los matrimonios heterosexuales. No creemos, sin embargo, que estas uniones deban ser llamadas «matrimonios»?. La igualdad no pasa por subvertir el sentido de las palabras, sino por garantizar que las diferencias no implican discriminaciones. Llamar matrimonio a una unión homosexual genera tensiones innecesarias y perfectamente evitables en la sociedad, sin aportar ninguna mejora a las parejas homosexuales ni a la calidad de su ciudadanÃa.
Consideramos que el debate sobre la adopción se ha distorsionado por ambas partes. El PSOE y sus aliados apelan a un ficticio «derecho de adopción», a través del cual las parejas homosexuales podrÃan adoptar en las mismas condiciones que los matrimonios; pero ese derecho no es tal. En todo caso, habrÃa que hablar del derecho del niño a ser adoptado y a ver garantizados
sus derechos y su bienestar en la familia de acogida. Centrar el debate en los padres adoptivos, y no en el niño a adoptar, supone desenfocar la cuestión. Y si nos preocupamos del niño, la estructura familiar tendrá que considerarse como un parámetro más en el conjunto de factores a tener en cuenta en la selección.
P.- Si dos manzanas son una cosa, dos peras otra totalmente diferente, y una manzana y una pera, o una pera y una manzana nunca son iguales que dos manzanas o que dos peras. ¿qué habrÃa que decirle a la autora de tan magna reflexión, Ana Botella?
R.- Para mi las peras y las manzanas, todas son fruta.