
Fraga tenÃa la solución.
La tan polémica boda gay de un concejal del PP en Ourense resulta que no era «una boda», con lo cual la polémica, oye, se reduce considerablemente. Quitando hierro, como con lo de Palomares.
Y es que el ministro franquista, fundador del Partido Popular, habló del enlace en la presentación de un tomo de sus memorias: «Llamar boda a lo de Ourense en una forma de hablar».
El veterano polÃtico afirmó también que no acudió al enlace porque no recibió ninguna invitación, pero en caso de haber estado invitado, se habrÃa excusado para no acudir. «Lo de boda es un decir», volvió a destacar.
Manuel Fraga puede estar tranquilo, ya que la dirección de su partido mantiene una postura similar y ya se ha desmarcado por completo de lo que consideran un «acto individual» de un miembro de su partido. El PP gallego, mientras, guarda silencio, esperando que pase el temporal.