
Este sábado, cientos de miles de franceses, y no franceses, salen a las calles de ParÃs para celebran la ‘marche des fiertés‘, el Orgullo Gay de la ciudad. Y lo hacen bajo un lema, claro, rotundo, directo: «Por la igualdad en 2007».
2007. Esa es la fecha clave. Año de elecciones presidenciales, nada más y nada menos, en un paÃs sumido en una crisis institucional y de Gobierno que puede suponer la alternancia polÃtica, con lo que el Partido Socialista alcanzarÃa la Presidencia de la República.
Y es que algo se está moviendo en Francia, y no serÃa de extrañar que fuera el próximo paÃs europeo en legislar el matrimonio entre homosexuales y la adopción por parejas del mismo sexo. El gratuito 20 minutos dedicó la portada del jueves a este tema, y en Le Monde del viernes se abordó en dos páginas enteras el tema de la adopción. El debate está ahÃ, moviéndose, vivo, muy vivo.
El gran golpe de efecto lo dio el Partido Socialista hace apenas dos semanas, con la inclusión en el programa electoral para las presidenciales el reconocimiento del matrimonio gay y la adopción. La más que probable candidata socialista a las elecciones, Segolene Royal (en la foto), ha pulido sus reticencias previas y defendió ambos derechos en una reciente entrevista en la revista gay Têtu, la más importante del paÃs.
Es por eso que los lÃderes GLTB del paÃs, asociados en la Inter-GLTB, han bautizado el camino para conseguir las históricas reivindicaciones como «la voie espagnole» (la vÃa española), por el paralelismo que podrÃa existir entre los dos paÃses.
Entre los partidos hay diferencias de criterio, ya que incluso un ministro de la UMP (partido de centro-derecha en el Gobierno), Jean-François Lamour, se mostró favorable a que se apruebe el matrimonio entre homosexuales, mientras otros compañeros de partido se han mostrado mucho más vehementes en la posición contraria. En el Partido Socialista, como ocurrió en el caso español con Francisco Vázquez -hoy embajador en el Vaticano-, el ex primer ministro Lionel Jospin se ha mostrado en varias ocasiones como firme oponente de este tipo de medidas.
La clave ahora está en saber cuál será la postura oficial de la UMP y del futuro candidato del centro-derecha a la presidencia, aún por determinar. El presidente del partido, Nicolas Sarkozy, aún no se ha pronunciado al respecto, aunque por su trayectoria todo hace pensar que su partido no incluirá esos derechos en su programa electoral, como sà ha hecho el Partido Socialista.
Mañana los franceses recorrerán el centro de ParÃs, desde Montparnasse hasta la Bastilla, para reclamar sus derechos, poniendo fecha. Ya. Sin demora.
2007.
El año, quizá, del comienzo de la igualdad legal en Francia. Egalité. Ojalá.