
La semana pasada recibÃamos un mensaje de Juan, informándonos de la aparición de un personaje gay (Tano) en una serie de la televisión gallega (Os Atlánticos). Pensamos que además de informar sobre este personaje, del que no sabemos mucho, estarÃa bien elaborar un artÃculo que hablara un poco sobre el tema.
Lo cierto es que hace algún tiempo que proliferan personajes gays en series de televisión españolas, pero en general no puede decirse que la imagen que transmiten sea ajustada a la realidad, aunque en ocasiones el problema pueda ser la dudosa calidad de la serie en sÃ. El problema es que en España triunfa mucho un tipo de culebrón que, sin ánimo de ponerme pedante, hunde sus raÃces en la comedia del Siglo de Oro español (aunque aquellas, al menos, las escribÃan Lope, Calderón o Cervantes). En esas comedias, recordemos brevemente, hay dos esferas. Por una parte, la de los personajes nobles, que viven las altas pasiones y protagonizan la trama ‘seria’; por otra parte, los criados y personajes de baja extracción social, protagonistas de las chanzas más cómicas. Pues bien, de existir un personaje gay en una de estas teleseries infumables, lo más probable es que pertenezca a la parte más cómica, como el personaje de Richard en Yo soy Bea. El resultado es un personaje bufonesco y normalmente insultante para la clase o grupo social al que representa (un gay, una secretaria, un portero…). Cualquier trama en la que se vea envuelto un personaje asÃ, aunque sea un tema candente como el matrimonio homosexual, queda reducido a mera anécdota, porque este personaje no tiene ningún peso en la trama principal de la serie.
Existe otro tipo de series, más ‘igualitarias’, en las que todos los personajes participan del mismo ‘tono’, ya sea cómico o serio. De entre las cómicas, por citar una en la que habÃa un personaje homosexual, ‘Aquà no hay quien viva’. El personaje de Mauri (interpretado por LuÃs Merlo) era bastante histriónico y prototÃpico. No obstante, el hecho de que todos los demás personajes fueran igual de gamberros y de exagerados, hace que el recurso al estereotipo resulte menos agraviante. Por último, y sin dejar este apartado de teleseries ‘igualitarias’, tenemos algunas cuyo tono es predominantemente serio. Los personajes suelen vivir historias ‘de cada dÃa’ y normalmente los guionistas hacen un esfuerzo por introducir temas que la sociedad considera ‘de hondo calado’ (perdón por el lugar común). Normalmente los personajes no están estancados, sino que evolucionan y crecen conforme van viviendo historias. Las historias que estaban en un plano secundario al principio de temporada van ganando protagonismo conforme van sucediéndose episodios y es frecuente que los personajes implicados en ellas se conviertan en protagonistas de la siguiente temporada. A este tipo de teleseries pertenecen ‘Arrayán’ (Canal Sur) o ‘El cor de la ciutat’ (TV3).
Precisamente en ‘El cor de la ciutat’ hay una pareja de gays, Max y Enric. No he visto la serie, pero por la información que he podido extraer de la página web oficial de la serie, ambos personajes parecen tratados con bastante seriedad (siempre sin perder de vista que se trata de una serie) y tienen la suficiente complejidad como para tomarlos en serio. Han pasado por situaciones comunes para gays y lesbianas reales (autoaceptación, falta de apoyo familiar…) que finalmente han superado. Si pensamos que estas series se emiten diariamente durante meses, podemos considerar que, en términos de visibilidad, la inclusión en ellas de personajes gays resulta positiva, aún aceptando que, como ficción que son, contendrán elementos irreales. Merece comentario una serie a la que me enganché hace un par de meses (sÃ, lo reconozco, con una cartulina negra en los ojos, estoy enganchado a un culebrón). Se trata de una serie alemana, Verbotene Liebe. La historia de amor de dos chicos, Christian y Olliver, ha causado furor en todo el mundo. A pesar de estar en alemán, la popularidad de esta historia de amor subió como la espuma gracias a Youtube, donde una chica llamada Nanna se ha encargado de subtitular al inglés todos los vÃdeos de Christian y Olli y subirlos a su canal. Total, que cuando se supo que la serie cambiaba de guionistas y la continuidad de su historia estaba en el aire, se formó un revuelo en internet que dio la vuelta al mundo, y el blog de uno de los personajes de la serie se convirtió en punto de encuentro donde miles de ‘fans’ de todo el mundo (muchos de ellos heterosexuales) dejaban sus mensajes de apoyo a la ‘pareja’ y pedÃan su continuidad en la serie. Concluyendo, que durante casi un año, Christian y Olliver se han metido todos los dÃas en el salón de cientos de hogares en Alemania, y a través de internet en todo el mundo, incluso en sitios como Yemen, la India o Pakistán, donde no hay muchas oportunidades de asistir a historias de gays que no acaben en vergüenza, cárcel o ejecución.
Abandonando ya el medio televisivo, me acuerdo de la corriente de ‘simpatÃa’ provocada en todo el mundo por la pelÃcula ‘Brokeback Mountain’. Por cierto que se acerca otra (al parecer) buena pelÃcula, ‘Milk’, que como sabéis cuenta la historia de Harvey Milk, una persona luchadora y muy distinta a los vaqueros de la pelÃcula de Ang Lee. Veremos si este personaje cala igual de hondo en la sociedad. Tambien hemos sabido últimamente de famosos que van a hacer de gays en el cine, como Jim Carrey o Dani MartÃn, al que tendremos en la última de Almodóvar. En espera de ver estas pelÃculas, uno se pregunta: Los personajes populares, ¿pueden hacer mucho por la causa de gays, lesbianas y transexuales o más bien poco? Pensad, por ejemplo, un póster de futbolistas famosos besándose en los morros -suponiendo que encontráramos al menos dos que estuvieran dispuestos a hacerlo: ¿Qué podrÃa significar? Para ellos, seguramente el fin de su carrera, pero bueno, supongamos que damos con un par de ellos: ¿Creéis que sus seguidores tomarÃan nota? ¿Quién puede hacer más por nosotros, el premio nobel de la Paz o el futbolista mejor pagado?
Raúl Madrid