
George Michael, uno de los cantantes más conocidos del panorama musical británico, ha sido detenido de nuevo, y esta vez no ha tenido nada que ver con ningún encuentro sexual furtivo en un baño público.
Michael fue encontrado en estado de abatimiento en un coche aparcado en el londinense Hyde Park y, tras una inspección, le fueron encontrados cannabis y éxtasis líquido en la guantera de su vehículo. Ambas drogas están consideradas como «blandas» en el Reino Unido.
El cantante pasó la noche en comisaría.