
Happy together. Hong Kong. 1997.
Dir.: Wong Kar-Wai. (Premio del Jurado en el festival de Cannes.)
Las cataratas de Iguazú con un filtro azul oscuro vistas desde el aire mientras Caetano Veloso canta el “cucurrucucú paloma» reproducidas en una lámpara de todo-a-cien en la que un chapero y un portero de club de tangos venidos desde Hong Kong a Buenos Aires cifran el porvenir de su amor-odio.
No, no he vuelto a beber (ya se me acabó la botella de cognac y nadie me regala otra). Es que la pelÃcula trata de eso. Es que a veces pienso en por qué Wong Kar-Wai se empeña en demostrar ser más moderno que nadie, más original que nadie, se obceca en reinventar el cine en cada una de las escenas, en emplear de modo anárquico el blanco y negro y los filtros de colores sin ninguna simbologÃa oculta detrás (o al menos yo no la encuentro) Pero luego recuerdo que este hombre dirigió al poco tiempo “In the mood for love» (Deseando amar, la llamaron por aquÃ, uno de los mas logradas traducciones de tÃtulos que recuerdo).
Pues eso, que Fai y Ho PoWing se van a buscar las cataratas nadie sabe muy bien para qué (pero ¿no nos empeñamos también todos en alcanzar objetivos absurdos?) y encuentran un Buenos Aires sórdido en el que llueve todo el tiempo, apartamentos sin ventilar con papeles pintados imposibles y olor a coliflor en los que siempre suena la radio con el partido del Boca, la Gota FrÃa o Azúcar Moreno. Fai encuentra trabajo de portero de un tango bar para japoneses y Ho, hace lo que puede…Peleas que acaban siempre de una forma deliciosa, diálogos absurdos a veces (¿mala traducción?), escenas incomprensibles.
Y una preciosa historia (lo mejor de la pelÃcula): la del cocinero que graba la tristeza de Fai y la lleva al fin del mundo, a Ushuaia, para soltarla allà donde no pueda volver. Y mientras tanto tangos, Piazzola y el bandoneón, dos hombres abrazados bailando/amando sobre un suelo de baldosines blancos y negros. Y entonces confirmo mis sospechas: solo entiendo el tango cuando lo bailan dos hombres.
Y luego llegó “In the mood for love», y todavÃa estoy boquiabierto.

elputojacktwist