Se les estaba echando de menos en esta polémica. Y ha sido aparecer el equipo de Gobierno de Ruiz-Gallardón -uno de los habituales centros de la ira de la derecha extrema- en escena con la apertura de un expediente informativo, y lanzar una de sus delirantes alertas. Esta vez, para defender al «agradable» restaurante La Favorita por «ejercer el derecho a la objeción de conciencia» y negarse a albergar el banquete de boda de una pareja gay.
Según los ultraconservadores de la plataforma Hazte Oir, los dueños del restaurante están amparados por el Tribunal Constitucional en su derecho a negarse por motivos ideológicos a celebrar en sus salones ese banquete de boda. O de «pseudoboda», como ellos la llaman.
Desde la web, que recientemente también atacó a los ‘helados lésbicos’ de Magnum o a Mortadelo y Filemón, se destaca que el restaurante sà que atiende a los clientes homosexuales, pero que es un gesto valiente y coherente con los principios cristianos que sus propietarios no quieran colaborar con, a su juicio homófobo, «un acto que rechazan y que es posiblemente inconstitucional«.