Contra natura

h1 Escrito el 20-05-2008 por dosmanzanas

entendámonosLa idea de que la homosexualidad es algo contrario a la naturaleza, ‘contra natura’, es uno de los prejuicios más arraigados en la parte del mundo de tradición cristiana. La encontramos ya en uno de los textos atribuidos al que para muchos estudiosos sería el verdadero fundador del cristianismo, Pablo de Tarso: “[A los paganos] Dios los ha dejado a merced de vicios degradantes, y así sus mujeres han cambiado el uso natural del sexo por un uso contra natura, y los hombres, lo mismo: dejando la relación natural con la mujer, se consumen de pasión los unos por los otros y cometen actos vergonzosos, hombres con hombres.� (Carta a los romanos). Diversos autores cristianos (entre los cuales el muy influyente Agustín de Hipona, en el siglo IV) retomaron esta idea a lo largo de las centurias posteriores. En el siglo XIII, con la Cristiandad fanatizada en el contexto de las cruzadas, la idea de la antinaturalidad del sexo homosexual se desarrolla (por Tomás de Aquino, otra estrella de la teología, entre otros) y, junto con la historia bíblica de Sodoma y Gomorra, se utiliza como justificación de una persecución brutal contra los ‘sodomitas’. Durante siglos, hasta el mismo umbral de nuestro propio tiempo, los homosexuales serán castigados en gran parte del orbe cristiano con penas que llegarán hasta la muerte en la horca o la hoguera.

En el Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos V promulga en 1532 una ley, la Constitutio Criminalis Carolina, según la cual la “impudicia contra natura� (“hombre con hombre, mujer con mujer�) debe ser castigada, “según la costumbre�, por la muerte en la hoguera de los culpables. En Prusia, a finales del siglo XVIII, se publica un código legal (el Allgemeines Landrecht) que castiga la “sodomía y otros pecados contra natura similares� con la cárcel (más el castigo corporal al empezar y al terminar la estancia en prisión, más el destierro de por vida una vez cumplida ésta). En 1851 se adopta, también en Prusia, un nuevo código penal (Strafgesetzbuch) que establece, en su párrafo 143, que “La fornicación contra natura, realizada entre personas del sexo masculino o entre personas y animales, se castigará con una pena de cárcel de seis meses a cuatro años, además de la suspensión temporal de los derechos civiles.� En este párrafo 143 se basará el párrafo 175 del Código penal del Imperio Alemán de 1871, que tendrá una redacción similar; dicho párrafo 175 será reformado por Hitler, para endurecerlo, en 1935, y la República Federal Alemana lo mantendrá intacto –¡en su versión nazi!– hasta 1969. Sólo en 1994 será finalmente derogada por completo esta disposición del Código penal, emblema siniestro de la homofobia que tradicionalmente ha dominado las sociedades occidentales.

Vemos, pues, cómo la aplicación de la expresión “contra natura� a la homosexualidad, ligada en los orígenes del cristianismo a algunos textos doctrinales de dicha religión, echa raíces con el paso de los siglos en el lenguaje legal del Estado moderno de tradición cristiana, como también en las conciencias de sus ciudadanos. De ahí que los dos precursores alemanes decimónicos del movimiento de liberación LGTB, Karl Heinrich Ulrichs y Karl-Maria Kertbeny, sintieran la necesidad de desmontar dicha idea, argumentando que quienes tenían relaciones sexuales con personas de su mismo sexo podían estar actuando, precisamente, siguiendo su propia naturaleza: no ‘contra natura’, sino ‘según su natura’.

En este intento de probar la ‘naturalidad’ de la inclinación homosexual de ciertos individuos –esto es, el carácter innato e inmutable de la misma–, Ulrichs fue bastante más lejos que Kertbeny. Para Ulrichs, la explicación de la enigmática paradoja que el amor entre personas del mismo sexo planteaba a la sociedad de su tiempo se hallaba en determinados procesos que, según él, ocurrían durante la gestación de una minoría de seres humanos, procesos que tenían como resultado final el que ‘una mente femenina quedara contenida en un cuerpo masculino’ (o viceversa, en el caso de las lesbianas). Kertbeny, aunque también defendía que la ‘homosexualidad’ (palabra que, como hemos visto, inventó él mismo) era algo que al individuo le venía dado desde su mismo origen y que éste no podía cambiar, sospechaba sin embargo que esta línea de pensamiento podría llegar a ser aprovechada por el enemigo (es decir, por quienes se oponían a las reformas en favor de las personas homosexuales que él, Kertbeny, propugnaba). “Demostrar el carácter innato de la homosexualidad�, escribió, “es una peligrosa arma de doble filo. Por interesante que resulte este enigma de la naturaleza desde el punto de vista antropológico, las leyes no tienen por qué ocuparse de si esta inclinación es innata o no (…), de manera que nada ganaríamos probando, más allá de toda duda, su carácter innato.� Para Kertbeny, lo esencial era que el Estado no tenía derecho a inmiscuirse en la vida privada de las personas adultas, siempre que éstas actuaran libremente y no dañasen a terceros ni al “ámbito público�. Otro aspecto que distinguía la posición de Kertbeny de la de su coetáneo Ulrichs era que para el primero no existía ningún vínculo natural necesario entre la homosexualidad masculina y la feminidad o el afeminamiento.

Los temores de Kertbeny respecto a que la visión de la homosexualidad como una inclinación congénita o, en todo caso, independiente de la voluntad del individuo pudiese ser utilizada en contra de las personas de dicha condición se vieron ampliamente verificados en las décadas siguientes, cuando desde la medecina, la psiquiatría o la psicología se quiso presentar la homosexualidad bien como una tara biológica, bien como una enfermedad o perturbación mental. El régimen nazi utilizaría estas teorías para definir a los homosexuales como unos seres monstruosos y degenerados que constituían un peligro para el vigor de la raza aria, y se serviría del párrafo 175 del Código penal alemán para encerrar a miles de ellos en campos de concentración, lo que para la mayoría significó la muerte.

Por otro lado, Ulrichs, al pretender explicar la atracción erótica hacia personas del mismo sexo definiendo a quien la experimentaba como ‘una mente femenina en un cuerpo de varón’ o viceversa, estaba partiendo de una premisa heteronormativa (que la atracción sexual sólo puede darse entre un ser masculino y otro femenino) para llegar inevitablemente a una conclusión homofóbica: que el hombre homosexual no es un hombre de verdad, ni la mujer homosexual una verdadera mujer. Era de esperar que el intento de hacer inteligible y aceptable la homosexualidad a una sociedad tan profunda y radicalmente homófoba como aquella en la que Ulrichs tenía que vivir comportase la asunción de parte de los prejuicios propios de ésta; de lo contrario, muy probablemente Ulrichs y su mensaje hubiesen resultado aún más radicalmente ajenos a sus contemporáneos de lo que ya lo eran (y lo eran en extremo).

En buena lógica, sin embargo, para desmontar la idea de que la homosexualidad es algo ‘contra natura’ debería bastar con someterla a un sencillo examen racional. Como señala Alberto Mira (‘Para entendernos’), “El problema es que la definición de ‘naturaleza’ tiende a construirse siguiendo presupuestos ideológicos (…): primero se construye un concepto de ‘naturaleza’ concreto que sirve a intereses ideológicos y que luego se identifica con un absoluto moral�. En otras palabras, primero definimos la idea de ‘naturaleza’ de tal modo que la homosexualidad quede excluida de ésta, y a continuación proclamamos que la homosexualidad no forma parte de la naturaleza (así definida), luego es ‘antinatural’; finalmente, rematamos la jugada considerando que lo que es –según nosotros– ‘antinatural’ es también objetivamente ‘inmoral’.

Por otro lado, hay que reconocer que la idea de Ulrichs y Kertbeny de que la orientación sexual (sea ésta la que sea) es algo innato e inmutable no está tan lejos del consenso mayoritario actual sobre la cuestión: así, la Asociación Psicológica Americana (APA) afirma que “en la mayoría de las personas, la orientación sexual se forma a una edad temprana� y a la pregunta de si la orientación sexual se elige, la APA responde: “No, los seres humanos no pueden elegir ser homosexuales o heterosexuales. (…) Los psicólogos no consideran la orientación sexual como una elección consciente que pueda ser cambiada de forma voluntaria.� Finalmente, a la pregunta de si se puede cambiar la orientación sexual mediante terapia, la respuesta de la APA es contundente: “No. (…) La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar.�

Todo ello nos sirve para añadir un nuevo argumento al que en el siglo XIX presentaba Kertbeny: no es sólo que el Estado no tenga derecho a entrometerse en la vida privada de los ciudadanos, es que tampoco está legitimado para impedir o dificultar que cada individuo –respetando, claro está, los derechos de los demás– pueda desarrollar libre y plenamente su propia personalidad. Lo cual deslegitima de raíz toda forma de discriminación, exclusión o segregación legal contra las personas homosexuales, y exige que éstas sean tratadas, en todos los aspectos, en pie de igualdad absoluta con las heterosexuales.

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Nemo


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51 comentarios en “Contra natura”

  1. Creo que no es correcto identificar, sin más, el mal llamado “pecado contra natura” o la sodomía con la homosexualidad. Primero, porque el mismo concepto de “homosexualidad” no ha existido hasta el siglo XIX y el significado de “contra natura” tampoco es unívoco antes del siglo XII, y aún. La sodomía se refería en un principio a la falta de hospitalidad con los extranjeros. Luego, a lo largo de la Edad Media fue adquiriendo ese tinte sexual tan característico suyo y se refería, principalmente, a la penetración anal, sea entre dos hombres, sea de hombre a mujer. Como digo, sólo a partir del siglo XII toma esos significados tan peyorativos para la gente LGTB. Hasta ese momento parece que la Iglesia incluso bendecía las uniones entre hombres (que no lo digo yo, que lo dice Boswell http://es.wikipedia.org/wiki/Las_bodas_de_la_semejanza). Yo espero que el pensamiento dominante en la Iglesia cambie a mejor (porque a peor no parece que pueda ir) y recupere lo que en su día defendió.


  2. Nemo, sólo decirte que siempre es muy interesante leer lo que escribes y animarte a que lo sigas haciendo, que seguramente hay mucha gente que te lee. Un abrazo.


  3. Abundando en la “normativa” para combatir la sodomía, me viene a la cabeza una carta que ese rey tan admirado por los españoles (no homosexuales, sin duda) por la “grandeza” que su reinado tuvo aparejada, así como una no menor crueldad con cualquiera que no se plegara a sus deseos, llamado Felipe II, dicen que prudente y misericordioso (aunque aquí no lo parezca en absoluto) donde da instrucciones precisas a su hermanastro Juan de Austria para proceder contra cualquier soldado que osase contravenir la doctrina católica, apostólica y romana en material sexual, en los prolegómenos de la batalla de Lepanto:

    “Los que sean cogidos por sodomíticos, instantáneamente serán quemados en la primera tierra que se pueda haber a presencia de todos los de la armada, y en esto serán comprendidos el haciente y el paciente, sin ningún miramiento a empeño o a otras réplicas”. Ruego a dios que ningún soldado tuviera que pasar por ese ignominioso asesinato, y cada vez que oigo hablar del rey en cuestión, me vienen instintivamente a la cabeza sus severas órdenes para con los nuestros; aunque a fin de cuentas, dicho rey seguía con las costumbres de sus bisabuelos, los famosísimos reyes católicos, que tuvieron la maravillosa idea de eliminar la castración y lapidación inherente a los pecados nefandos, sustituyéndola por la quema en vivo y la incautación de bienes. Qué razón tienen los que se llenan la boca de la contribución impagable de los reyes católicos a la unidad de España y a su suprema justicia: tanto monta, monta tanto, castrado y lapidado que en vida quemado. Desgraciadamente, esta parte de la historia no suele contarse en las clases de ídem. Monstruoso sin paliativos.


  4. Ni que decir tiene, Nemo, que soy lector con fruición de tus artículos y espero seguir tus colaboraciones durante mucho mucho tiempo; que nunca pueda decir nadie con aserto que quien olvida la historia está condenado a repetirla, por lo menos en estas cuestiones. Gracias.


  5. Amigo:

    Antes de presentar a Pablo de Tarso, con pasajes como ese, como el precursor de la homofobia que más tarde se consagró en el mundo cristiano greco-latino, te recomendaría que antes te informaras ya no sólo sobre el sentido de términos comom “para fysin” (más “contra la costumbre” - el uso que a la expresión daban los judíos helenistas - que lo que literalmente significa - “contra natura” - : de hecho en el caso de las mujeres aludiría más a ponerse ellas encima del varón que a acostarse con otras mujeres), “atimías” (”groserías” en sentido social, más que “vicios degradantes” en sentido moral)o “asjemosynen” (”torpezas” más que “actos vergonzosos” ), o sobre el contexto desde el que habla - no una valoración ética, sino un problema de convivencia entre cristianos gentiles y judíos, ya que las prácticas homoeróticas de los primeros provocaban la mofa de los segundos -; sino a los indicios, tanto estilísticos como temáticos, de que el mismo pasaje de Rom I,24-27 no es sino una interpolación al texto paulino original - igual que I Cor VI,9-10 -, y que de hecho Pablo, como Jesús, jamás tocó el tema de la homosexualidad (I Timoteo - donde hay una alusión en I,10 - no fue redactada por Pablo, aunque su autor se la atribuyese).

    Un abrazo.


  6. PD: Por cierto que a su vez las referencias en I Corintios y I Timoteo a la homosexualidad en cuanto tal están en la traducción “oficial”, no en el original griego, donde se habla de “malakoi” (Lit. “suaves” a nivel moral, o sea “inmorales”) y de “arsenokoitai” (una forma que tenían los judíos helenistas de designar a los sacerdotes travestidos que se prostituían en los templos paganos con los varones que acudían a rendir culto en ellos…un acto de significado puramente ritual que no tenía por qué implicar que ni ellos ni sus clientes fueran de hecho homosexuales). Con todo y pese a los estudios de exégetas, filólogos e historiadores, en la mayoría de las biblias se sigue tradiuciendo “malakoi” por “afeminados” y “arsenokoitai” por “homosexuales”…obviamente porque a la jerarquía eclesiástica no le interesa quedarse sin apoyo bíblico a sus posturas homófobas.


  7. Muchas gracias por vuestros comentarios. Un abrazo a todos. Os voy contestando (empiezo por las respuestas más fáciles y breves):

    OSCAR: te agradezco mucho tus palabras; encantado de que me leas y de que te guste lo que escribo.

    Carlos: muy interesante lo que comentas sobre Felipe II; durante su reinado se dio también uno de los períodos álgidos de la persecución por la Inquisición de los sodomitas en el Reino de Valencia, sólo superado por el correspondiente a los años 1616-1630 (durante los reinados de su hijo y su nieto). Y te digo lo mismo que a Óscar.


  8. gracias Nemo.

    me encanta la parte de San Pablo “se consumen de pasión los unos por los otros”


  9. Gracias a ti, Jack. Y sí, esa parte es muy sugerente…


  10. Dani: para la cita de la Carta a los romanos he consultado cuatro biblias que tengo por casa, en tres lenguas distintas, una de ellas de hace siglos (la biblia inglesa del rey Jacobo) y las otras tres de la segunda mitad del siglo XX, de las cuales dos bastante recientes y, además, salidas (en cuanto a la traducción y la publicación) de círculos cristianos considerados como progresistas. Y el sentido que las cuatro daban al párrafo en cuestión era sustancialmente el mismo, y es el que yo reproduzco en mi texto.

    Por supuesto, ello no demuestra que dicha traducción/interpretación del texto paulino sea la correcta teológica o incluso filológicamente, y ya imagino que tú tendrás tus argumentos para defender la que propones. Pero es que yo, en este texto, no pretendo establecer cuál es la traducción/interpretación correcta de los textos de Pablo de Tarso, sino comentar cuál es el sentido que históricamente se les ha dado en el mundo cristiano. Y me parece que no hay duda de que éste ha sido, ya desde la antigüedad, claramente homofóbico.

    Un saludo afectuoso.


  11. Ha salido mal el enlace, perdonad: aquí el bueno.


  12. En cuanto al pasaje de la I Carta a los corintios que mencionas en tus comentarios, hace unos meses tuvimos un interesante debate al respecto aquí en dosmanzanas, a raíz de una carta del amigo Ibn Sina.


  13. Dani ¿estás diciendo que Pablo de Tarso condenaba a las mujeres que “montaban” encima del varón pero que le parecía estupendo que un tipo enculase a otro o que una mujer le comiese el coño a otra?

    Lo siento pero no te creo. Pablo de Tarso no podía utilizar la palabra homosexual, por eso utilizaba las palabras que se usaban en la época para el mismo concepto. Lo normal en un tipo que dijo que “es mejor casarse que quemarse

    Carlos, eso que dices me ha recordado algo que contó Luisa Isabel Ã?lvarez de Toledo, la “duquesa roja”, en el programa que Julia Otero tenía en la radio hace años. Contaba que, en sus archivos, se guarda una carta dirigida a Carlos V para advertirle de que las relaciones entre el príncipe Felipe y el Duque de Alba eran “como las de Juan II y Don Ã?lvaro de Luna”. No sería el primer reprimido que persigue a los que sienten como él. Escalofriante.


  14. Muy interesante, Nemo.

    No seré yo el que entre en debates sobre lo que Pablo de Tarso, Jesucristo o cualquier otro de los personajes reales, ficticios, semificticios, “interpolados”, etc., de la novela bíblica dijera o dejase de decir sobre la homosexualidad. No tengo conocimientos suficientes y, sobre todo, soy ateo y me resulta absolutamente indiferente lo que dijeran. Si algún cristiano necesita sentirse reconfortado, o aliviado, o reconciliado con su fe, que haga esos ejercicios mentales. Ni entro ni salgo…

    Respecto al tema central del artículo: para cualquiera de nosotros (trolls y ciberpersonajes de ficción excluídos) es evidente que la orientación afectivo-sexual homosexual es tan natural como la heterosexual. Pero quizá no para el resto, que sigue arrastrando prejuicios firmemente asentados. Este artículo es ideal para ayudar a combatir estos prejuicios, y sería fantástico que tuviera la mayor difusión posible.

    Yo, por mi parte, soy de la línea de Kertbeny. La homsoexualidad es tan natural como al heterosexualidad. Puede resultar interesante desde el punto de vista de la psicología evolutiva teórica conocer que factores determinan una orientación u otra, pero me resulta indiferente a la hora de definirme a mí, mi derecho a desarrollarme como persona de acuerdo a lo que yo siento y mis consecuentes derechos como ciudadano.


  15. Turbio: me pillas un poco descolocado con lo de las relaciones entre Juan II y Alvaro de Luna (mi padre es de un pueblo conquense vecino al que vio nacer al desdichado de don Alvaro), y conocía algunos trazos de su historia y leí hace años una novela de su vida, donde (por otra parte, como sería lógico para aquel entonces) no se atisba otra relación que la de rey/valido; pero bueno, aún hoy en día, a pequeña escala, tenemos ejemplos políticos de cosas parecidas: el otro día, sin ir más lejos, me comentaban que Javier Rodrigo de Santos enviaba sms a sus compis del pp balear para decirles que “había dejado de pecar” y cosas por el estilo; si el pobre se ha puesto en manos de algún secuaz de Polaino o el mismísimo en persona, pobre de él.


  16. Koldorb: el sentido homofóbico de la palabra sodomía parece remontarse a los tiempos del emperador romano de Oriente Justiniano I (siglo VI: al principio de la Edad Media), que en su Corpus iuris civilis declara que el pecado de Sodoma, por el que fueron castigados por Dios, consistió en las actividades y el deseo sexual entre personas del mismo sexo, y establece las penas de castración y muerte en la hoguera para los sodomitas.

    También en Hispania, en el siglo VII, el Liber Iudiciorum de los reyes visigodos -y católicos- castigaba la sodomía con el destierro y la castración. Según leemos en la Wikipedia en español, “dentro de la sodomía se incluían todos los crímenes sexuales considerados no naturales, entre los que se contaban la homosexualidad masculina, el sexo anal (heterosexual y homosexual) y la zoofilia. El lesbianismo sólo era considerado sodomía si incluía instrumentos fálicos.�

    Queda claro, pues, que el sentido homofóbico de palabras como sodomía o sodomita no es algo que exista sólo desde el siglo XII, sino que está presente –y se utiliza para perseguir legalmente a las personas homosexuales- desde los primeros siglos en que se produce la alianza entre la Iglesia cristiana y el poder político de reyes y emperadores.


  17. Enlace al artículo de la Wikipedia que he citado en mi comentario anterior.


  18. hola, soy joven y me gustaria saber como defenderme cuando me atacan con comentarios del tipo: es antinatural, o va a contra natura. normalmente me defiendo bien pero con frases como esta lo unico que se me ocurre para defenderme es la identificacion con el comportamiento homosexual en los animales y me gustaria poder tener mas argumentos. esperare agradecido alguna respuesta y encantado de leeros (es la primera vez que escribo en dos manzanas)


  19. Mario, muchos de esos hablan de lo “natural” por cantidad de usuarios.

    En España, lo natural es ser heterosexual porque hay muchos más (a veces lo dudo pero bueno).

    Si supones que en España hay 35.000.000 de heterosexuales y los comparas con los aproximadamente 100.000.0000 de homosexuales de china, podrás explicarle a tus amigos que es mucho más natural ser chino maricón que español hetero ;)


  20. Mario: Entre bromas y veras, suéltales un: “Non solum contra naturam non est, sed etiam pro naturam”. :)
    Ahora más en serio: Es difícil rebatir un argumento tan maniqueo y torticero. Lo mejor que puedes hacer, si realmente son personas racionales, es apelar a la biología. Si son cabestros, no les prestes atención, si es posible.

    Nemo: Excelente carta, Nemo. En tu línea habitual. :)


  21. gracias por responder y encantado de aprender con vosotros. supongo que esta gente confunde lo natural con lo habitual no?


  22. Turibio:

    Ante todo te recuerdo que es más que dudoso que el texto sea de Pablo. Y sí, quienquiera que escribiera esto consideraba un atentado contra el orden social (tal y como lo percibía en de su cosmovisión), el que una mujer montase a un hombre, pero no que dentro de su cuarto dos mujeres “juguetearan”. Mentalidad que por cierto no nos queda tan lejos en el tiempo… Cuanto a las relaciones homosexuales, ya he dicho que el autor las rechaza pero porque en sí mismas las considerase éticamente “perversas” sino en la medida en que para la cultura judía, de la que procede, estaban asociadas (lo mismo que, p. ej. hacerse tatuajes o raparse el pelo) a prácticas idólatras; y nota que el contexto original donde se inserta el pasaje trata de eso: de la condena de la idolatría.
    Cuanto al griego de la época (el koiné), si el autor hubiese querido referirse a la homosexualidad de manera inequívoca habría recurrido a los términos que normalmente se usaban para designar a quien la ejercía (palakós, kinaidos, etc).
    Y lo de quemarse (I Cor VII,9) no sé cómo lo entenderás - si una alusión al infierno como fuego o así…motivo que no está presente en Pablo - pero dentro de su contexto, se trata de un eufemismo para el recurso a la prostitución. Simple y llanamente.

    Nemo:

    Lo que dices de que este pasaje fue desde el principio interpretado en sentido homofóbico también es cuestionable en la medida en que apela al mito de un cristianismo unitario “ab initio” (mito que la priopia Iglesia oficial ha sido la primera interesada en inculcarnos). En realidad, del cristianismo greco-latino, sólo en occidente, surgieron a su vez “varios cristianismos”, que no se homogeneizarán definitivamente hasta que pasó la gran crisis del s. XIV (precisamente, cuando la condena de la homosexualidad dentro del cristianismo occidental se hizo universal e inequívoca, a la hora de buscar, junto a los judíos, otro chivo expiatorio para tantas calamidades). Tenemos el cristianismo hispano-visigótico (distinto a su vez del hispano-mozárabe), el franco, el anglo, el irlandés, el eslavo, el griego occidental (a su vez con su pluralidad interna)…y tenemos el norte-africano y el romano. Fue en el norte-africano donde primero con Clemente de Alejandría y luego definitivamente con Agustín de Hipona se consagra la versión cristiana de un rechazo a la homosexualidad que ya existía en el pesamiento griego tardío y se legitimó en la Biblia. De ahí la condena pasó al romano en época de Gregorio I, que fuera discípulo de Agustín. Y como ya sabemos fue ese cristianismo (el romano-agustiniano) el que cacabó por fagocitar a todos demás con la inestimable ayuda de los francos y luego los germanos a la hora de querer resucitar el Imperio Romano con la bendición del Papa.
    Pero todo apunta a que en el seno de los otros cristianismos no hubo un consenso a la hora de interpretar la Biblia en clave homófoba (ej: el anglo), y que se dieron casos donde la que triunfó fue precisamente la opuesta, como en algunas ramas del griego y en el eslavo que, tal y como nos recuerda Koldorb, llegaron a bendecir uniones homosexuales (y a venerar a mártires abiertamente homosexuales o bisexuales como Sergio y Baco, Polieúcto y Nearco, etc).
    Permíteme por último que te recomiende (a ti y de paso a todos/as) un libro sobre todo este tema:
    MARK D. JORDAN >. Laertes, Barcelona 2002.


  23. Perdón, no se ha editado el título del libro:

    MARK D. JORDAN. “La invención de la sodomía en la teología cristiana”. Laertes, Barcelona 2002.


  24. Dani, lo que dices sobre la falta de homogeneidad del cristianismo durante la Edad Media me parece bastante verosímil, pero dado que tú mismo reconoces que alguna de estas diversas ramas del cristianismo de que hablas condenó la homosexualidad desde tiempos muy antiguos (Clemente de Alejandría es de los siglos II-III, Agustín de Hipona de los siglos IV-V), y que con el tiempo esta línea homofóbica “acabó por fagocitar” a las demás, la conclusión a la que llego es que tu comentario, más que entrar en contradicción con lo que yo había escrito (y que no presupone necesariamente eso que llamas “el mito de un cristianismo unitario ‘ab initio’”), lo complementa. Un saludo y gracias por tus aportaciones y por tu recomendación bibliográfica.


  25. Muchas gracias por vuestros comentarios, Dr. Turbio, Flick, Ibn Sina.

    Flick, permíteme sólo una observación: “conocer qué factores determinan una orientación [sexual] u otra” puede resultar, como dices, indiferente para la reivindicación de los derechos civiles y humanos de las personas homosexuales, pero me parece que, si queremos apelar en el momento de presentar a la sociedad dicha reivindicación a ‘nuestro derecho a desarrollarnos como personas de acuerdo a lo que sentimos’ no está fuera de lugar explicar que, según sabemos hoy, la orientación sexual es algo fuertemente arraigado en la personalidad del individuo, que en la mayoría de las personas se forma a una edad temprana y no se puede (ni se tiene por qué) cambiar.

    Fíjate en que Kertbeny sólo pedía que el Estado no persiguiera legalmente a las personas que realizaban actos homosexuales en privado; no se atrevía a exigir que éste reconociera el derecho de dichas personas a vivir su vida afectivosexual en las mismas condiciones que el resto de la ciudadanía, en pie de igualdad con la mayoría heterosexual. Es decir, que nosotros en nuestro tiempo podemos y debemos ir más allá de los planteamientos que Kertbeny podía exponer -anónimamente- en el suyo. Y para ello nos hacen falta argumentos distintos de los que él usó.


  26. mario: en tu último comentario aciertas de lleno. Efectivamente, existe la tendencia a considerar que lo más habitual es lo normal (o lo natural), y a confundir luego esto con lo normativo, es decir, con la norma que todos deben obedecer. Se trata de una confusión que algunos realizan y fomentan deliberadamente (porque odian y menosprecian a las minorías, o a una minoría concreta) y que otros aceptan sin someterla a crítica racional, quizá porque no tienen mucho hábito de pensar, o quizá porque nunca hayan visto la necesidad de pararse a pensar sobre ello.

    En todo caso, es un modo equivocado e ilógico de razonar. Y en quienes lo fomentan, es signo de que no aceptan bien la diversidad de los seres humanos, y quisieran verlos reducidos todos a la uniformidad, como en los regímenes totalitarios, o en todo caso establecer una diferencia jerárquica entre los que son como ellos (que estarían por encima) y los que no (que estarían por debajo), lo que tampoco es compatible con una sociedad democrática y abierta.

    Muchas gracias por tu aportación y un saludo afectuoso.


  27. mario: diles que lo natural es morirse de gripe, que lo antinatural es tomar antibióticos.

    Yo no le veo nada bueno a lo natural por el hecho de serlo, ni me parece un buen argumento a favor o en contra de algo, a menos que uno crea que la naturaleza debe ser respetada por reflejar el plan divino.

    Naturales son los pedófilos, que sienten esa atracción y muchos de ellos no son reeducables, y no por eso pensamos que algo digno en la pedofilia o que la pedofilia debe ser respetada.

    La naturaleza no nos enseña nada a ese respecto. La clave es la libertad: libertad para ser, para cambiar, para elegir, todo eso solo o en compañía de otros, y a no ser castigado por ello.


  28. Nemo, cada semana te superas a ti mismo, de verdad. Estupenda columna.

    Mario: Estoy completamente de acuerdo con Zarevitz, a veces se toma “natural” como sinónimo de “bueno” y no tiene por qué ser así. Efectivamente, lo natural es morirte de gripe, lo antinatural, tomar antibióticos. Lo natural es que a los cuarenta estés sin dientes. Lo antinatural, todas las perrerías que nos hace el dentista que nos ayudan a conservar la dentadura más tiempo.

    Yo añadiría que lo natural es comer los alimentos sin cocinarlos ni guisarlos, lo antinatural, la gastronomía. Por tanto, rechazar la homosexualidad por “antinatural” no tiene absolutamente ningún sentido, lo mismo que no lo tiene vincular la sexualidad humana exclusivamente a la procreación, cuando hace ya muchos peldaños de la escala evolutiva que la sexualidad humana dejó de parecerse a la de los demás animales.

    Lamentablemente, los homófobos siempre encontrarán una excusa para seguir siéndolo.


  29. Muchas gracias, Fer. Además, reducir la sexualidad humana a la procreación, considerando antinatural e inmoral toda forma de sexualidad que no vaya unida a ésta, supone considerar a la persona humana -su cuerpo, su vida- no como un fin en sí misma, sino como un mero medio para un fin ajeno a ella (la reproducción y/o propagación de la especie o de la raza, la transmisión de ciertos genes, etc.). Y nada hay más inmoral y totalitario que convertir a los seres humanos en simples medios.


  30. Totalmente de acuerdo, nemo. En realidad es sólo una cuestión de matiz, aunque es importante cuando nos toca participar en discusiones con un tono más “grueso” que la que afortunadamente aquí tenemos. Yo jamás entro en el discurso de “la causa de la homosexualidad”. En todo caso, si se habla de ese tema, siempre soy muy cuidadoso y hablo de “los factores que determinan que una persona tenga alguna de las variantes normales de la orientación afectivo-sexual”.

    Como siempre, se trata de desmontar el contenido homófobo del lenguaje.

    ¡¡Un abrazo!!


  31. Comletamente de acuerdo con Flick. Deberíamos acostumbrarnos a hablar de las causas de la orientación sexual, no de las causas de la homosexualidad, lo mismo que hablamos de las causas del color de ojos y no de las causas de tener los ojos azules.


  32. Dice Nemo: “Nada hay más inmoral y totalitario que convertir a los seres humanos en simples medios”.

    Un principio correcto que él contradice continuamente al utilizar a los homosexuales para atacar al Cristianismo, su enfermizo objetivo de fondo, en cada uno de sus tristes sermones (está diagnosticado como el síndrome “Antonio Gala”, otro cursi tendencioso).
    Por eso jalean a Nemo, de forma sistemática y abochornante los fascistillas de izquierda lobogrino y fer, ya que coinciden en tratar de poner a la fuerza a los homosexuales al servicio del zerolismo.
    En cambio, colocan en su sitio a Nemo los verdaderos expertos en la materia, como Dani de cristianos gays, quien ha desmontado la tendenciosidad “ilustrada” (puro filologeo) del susodicho.


  33. Como tengo por costumbre desde hace meses, no voy a perder mi tiempo ni el vuestro respondiendo a los insultos y las trolas trolleras de este individuo. Con su pan se lo coma y, como diría Lobogrino, que le sea leve…


  34. Y sí, Fer y Flick, coincido con vosotros en que hablar de “las causas de la homosexualidad” (en lugar de hacerlo, por ejemplo, de “los factores que pueden contribuir a determinar la orientación sexual del individuo”) es una de las muchas trampas homofóbicas que se esconden aún en el lenguaje, y que hay que ir desactivando poco a poco.


  35. bueno, gracias a todos por responder de manera tan clara, ahora tengo mas argumentos para defenderme de ciertas acusaciones de gente que realmente habla sin haberse planteado nunca que sus valores han sido construidos socialmente, para que almenos abran un poquito los ojos. la lastima es que algunos individuos ni siquiera me escucharan, y seguiran mirandome con asco. creeis que estos individuos tan homofobos pueden reinsertarse en la sociedad acabando con sus prejuicios? no se, yo no pierdo la esperanza… saudos y gracias!


  36. Pues, mario, yo creo que muchos de los que van de supermachos-que-desprecian-a-los-maricas en realidad lo hacen tan sólo porque con ello buscan el aplauso de los demás. Si llegan a ver que su homofobia no les gana la admiración de nadie, sino que los convierte en unos seres ridículos y simiescos, cambiarán su actitud. Así que es cuestión de ir educando a la sociedad. No es tarea fácil, pero la verdad es que últimamente se están logrando avances importantes en este terreno.


  37. Moncho ¿me puedes decir un homosexual en toda la historia de la homosexualidad, que no seas tú, que no te repugne?
    No vale Grande Marlaska, Pombo ni Hitler.


  38. Leonor: El verbo repugnar suena muy feo en labios de una señora, de donde se deduce que no lo eres a pesar de tu nick. De manera que te vas a quedar con las ganas de que te responda, cerdita.


  39. Moncho: Nadie te paga pra que estés en DFos Manzanas ni te tiene cautivo para que te quedes. Además, debes tener otras cosas más productivas para hacer en tu tiempo libre que andar leyendo cosas que no te gustan.

    Yo no sé si Nemo se equivoca o no esta vez, pero es un colaborador habitual del sitio y sus columnas son muy leídas y apreciadas. En cambio, no he visto aportación tuya que haya valido la pena, a menos que hays firmado con otro nombre.

    Por otroa parte, yo no sé si es Dani o Nemo quien tiene razón, pero lo importante es debatir y reflexionar. Felicito a Nemo una vez más por la lectura que nos brida habitualmente, y que nos ayuda a entender, debatir y reflexionar.


  40. Mientras algunos foreros (entre ellos Lady Eleanore) hemos intentado dar una palabra de consuelo a otro forero que está pasando por un momento difícil y ha expuesto sus sentimientos, con toda su crudeza, en otro post, otros, cegados por su odio hacia todo el que no piensa como ellos, se dedican a seguir insultando. Para mí está muy claro quién es una señora y quién un cerdita.


  41. Muchas gracias por tus palabras, Martín. En realidad, no creo que se trate de que la razón la tengamos que tener o Dani o yo: ambos podemos tener razón, y ambos podemos, también, estar equivocados. Como le he dicho a Dani en una de mis respuestas, creo que sus aportaciones no contradicen lo que yo he escrito en mi columna, sino que lo complementan. En todo caso, como tú señalas, lo importante es debatir y reflexionar. Un saludo afectuoso.


  42. Y sé que no debería contestar a las provocaciones, y menos aún cuando tienen, a todas luces, aspecto de pataleta infantil. Pero no podía callarme.


  43. Fer, el fascistilla de izquierdas (como lobogrino), se ha introducido en mi diálogo con Leonor, la cerdita, que me preguntaba, tontiastutamente, sobre homosexuales que no me dieran repugnancia. Claro, si no le respondo a la cerdita, por higiene, no voy a hacerlo a él que, evidentemente, no está en la lista.
    El afán zerolista por eliminar la divergencia ideológica en dosmanzanas, con violencias de mil formas, no lo van a ocultar ni los sermones cursis y anticristianos de nemo, ni la autocadena de palmeros de guardia, ni los filologeos de tres al cuarto del tal fer (que necesita decirnos que tiene novio) ni los hipócritas sentimentalismos de última hora.
    Bajo esas reiteraciones impúdicas de los “muchas gracias a todos”, “has estado otra vez genial”, “qué bien escribes”, “un saludo afectuoso”, “estoy de acuerdo como siempre”, “ambos podemos tener razón y ambos podemos estar equivocados”, etc, etc, se esconde la banalidad intelectual y, a poco que se escarba, el sectarismo más cruel.


  44. Lo dicho: que yo no pierdo el tiempo con este individuo.


  45. Moncho, me ha encantado tu comentario. Has estado genial.

    Plas, plas.


  46. Gracias fer, muchas gracias por tu aliento en estos momentos tan difíciles en que me ataca Leonor, la cerdita. Y es que aunque seas un fascistilla de izquierdas (como lobogrino) para mí es muy importante recabar todos los apoyos posibles pues lo que anhelo, ¿sabes?, es publicar un libro sobre homosexuales alienados por “la izquierda”.
    Sé que estás moviendo los hilos de Cogam para que le publiquen al pobre Nemo sus sermones pedantes contra el Cristianismo, con una pizca de las subvenciones a/de Zerolo, y no quiero ser menos.
    Anda, tío/a, ahora que todo el foro sabe que ya has superado tus frustraciones porque tienes novio/a (eso repites sin tregua como mérito)podías hacer creer a algunos que no eres tan nazi/estalinista como pareces, ayudando a un humilde forero discrepante como yo para que su sueño se haga realidad.
    Si fuera preciso, plantéaselo a Bibiana la de Cádiz, la voz cantora de la Logse, porque darnos a todos los homosexuales las mismas facilidades debe formar parte de la igualdad que proclama su extraño ministerio (?).
    Te lo digo y diré mil veces: gracias, de verdad, qué bien lo haces, como siempre, hmmmm.


  47. Las recientes declaraciones de Rouco Varela, para quien el matrimonio entre personas del mismo sexo “expresa la rebeldía del hombre contra sus límites biológicosâ€? y supone “ir en contra de la realidadâ€? no son sino un intento (otro más) de reformular en términos pretendidamente científicos (”límites biológicos”… uf) esa idea polvorienta de que la homosexualidad es algo contra natura. Por desgracia para el monseñor, cada día es más obvio que quien realmente va “en contra de la realidad” de nuestro tiempo es él; nada extraño si tenemos en cuenta que su pensamiento ha quedado atrapado en los dogmas de hace un buen montón de siglos.


  48. Sobre la ingeniosa expresión roucovareliana de “los límites biológicos del hombre”, he escrito en otro post esto.


  49. Y también es muy acertado este comentario de Astyaro (por el que le felicito).


  50. Ya que no publican la noticia en dosmanzanas, lo apunto en este post: El próximo viernes 30 de mayo, Acera del Frente, realizará una jornada sobre la tortura con LGTBfobia con la presencia de Martxelo Otamendi y Amalia Alejandre, abogada de la Asociación Libre de Abogados.

    La cita es a las 20 h en el madrileño Patio Maravillas (c/Acuerdo, 8. Noviciado).

    Más info en http://aceradelfrente.blogspot.com/2008/05/la-tortura-contra-lesbianas-gays.html/


  51. DOS MANZANAS VUELVE A CENSURAR A COLECTIVOS LGTB+ CRITICOS

    Desde hace días, una nota de prensa sobre la realización de una jornada sobre la tortura con LGTB-fobia en el estado español ha sido enviada a la redaccion de DM.

    Con Z, de Zensores.

    Hablamos de la tortura con homofobia de Honolulu y silenciamos la de aquí?

    Es este un medio que REPRESENTA la PLURALIDAD de los colectivos LGTB?

    Esta tarde en Madrid: Martxelo Otamendi (periodista gay torturado con homofobia por la Guardia Civil) y Amalia Alejandre (Coordinadora para la prevención de la tortura)
    EPA Patio Maravillas (c/ Acuerdo, 8. Noviciado)

    http://aceradelfrente.blogspot.com/2008/05/la-tortura-contra-lesbianas-gays.html











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