En Guadalajara, un pueblo con nombre curioso, Campillo de Ranas, se fue convirtiendo en un pueblo fantasma por la inmigración del campo a la urbe. Pero en los últimos años esto ha ido cambiando ya que han sido muchos los jóvenes que se han ido instalando en esta localidad atraÃdos por las posibilidades turÃsticas que ofrece esta zona.
En este momento hay 169 vecinos censados, entre los que muchos se han declarado homosexuales. El alcalde destaca la “tolerancia� como el valor que mejor define a esta población.
No todos han tenido esta visión y el juez de paz de la zona ha abandonado su puesto por negarse a firmar el registro de bodas homosexuales.
El mismo alcalde, Franciso Maroto, comenta que “podÃa haberlo hecho antesâ€?, “ya que su renuncia a afectado a tres parejas cuyos libros de familia se quedaron sin firmar hasta que finalmente lo hizo la secretaria del Registro Civilâ€?.
En este pueblo, que recordemos sólo tiene 169 vecinos, desde la aprobación de la ley de matrimonios homosexuales se han realizado 5 bodas, todos ellos celebrados por el mismo alcalde. En tres de ellos, Francisco GarcÃa Pinado, el juez de paz de la localidad, se negó a firmar el libro de familia “por concienciaâ€?, lo que vino seguido de la correspondiente denuncia.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha abrió un expediente gubernativo a este juez quien, al final, ha presentado su renuncia.