Ya está. Casados. Javier Gómez y Manuel Ródenas, homosexuales y miembros del Partido Popular, ya son un matrimonio, mal que les pese a algunos. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ofició una ceremonia que ha enervado los ánimos de más de uno.
La ceremonia transcurrió por los cauces previstos, y en ella Gallardón leyó un poema del libanés Jalil Gibrán. Al acto acudieron compañeros relacionados con el PP, como la ex ministra de Sanidad Celia Villalobos, las concejalas de Madrid Alicia Moreno y Pilar MartÃnez, o el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Manuel Lamela.
Además, conocidas activistas por los derechos de gays, lesbianas y transexuales, como Beatriz Gimeno (presidenta de la FELGT), Miguel Brox (vicepresidente de COGAM) o Carla Antonelli (responsable del área de transexuales del PSOE) se acercaron hasta la Plaza Mayor de Madrid.
El ex vicepresidente del Gobierno y actual dirigente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, envió una carta de felicitación a los contrayentes, con quien les une una relación de amistad personal.
Pero esta boda, ante todo, ha marcado un acentuamiento de las hostiles reacciones que se produjeron en la anterior boda gay del PP, la del concejal de Cultura de Ourense. Tanto el PP como la Iglesia Católica han sido muy duros con la decisión de Gallardón de oficiar esta boda.
El PP, poco antes de la ceremonia, declaró en boca de su secretario de Comunicación, Gabriel Elorriaga, que Gallardón estaba siendo «incoherente» con la postura de su partido polÃtico, contrario al matrimonio entre homosexuales. Duras palabras que se sumaban a la del diputado Jorge Fernández DÃaz, que como ya recogimos en Dos Manzanas, decÃa que el alcalde madrileño era un «desleal» y pedÃa responsabilidades polÃticas.
Junto a la nota del Arzobispado de Madrid, Antonio MarÃa Rouco-Varela, genio y figura, declaró de nuevo que este matrimonio le parecÃa intolerable, ya que sólo es aceptable entre un hombre y una mujer.
El Foro de la Familia, cómo no, también emitió su postura al respecto y dijo que la decisión de Gallardón era una traición a los miles de votantes madrileños que confiaron en él. Lo que no explicaron, eso sÃ, es cómo habÃan pulsado la postura de esos miles de votantes ante esta boda. La parte por el todo, como de costumbre en los manipuladores profesionales.
Tan sólo una voz dentro del PP, además de la de los asistentes al enlace, ha salido en defensa de Gallardón. Se trata del lÃder de los populares gallegos, que ya fue criticado en su dÃa por acudir como invitado a la boda del concejal ourensano del PP con su novio.
Y seguramente el asunto seguirá provocando otras reacciones…