TenÃan ganas, y se los nota. Desde el diario conservador La Razón han aprovechado el trámite del primer divorcio gay para atacar de forma indirecta, en un tono cercano al insulto, lleno de implÃcitos e insinuaciones, el matrimonio entre homosexuales, en su conjunto. La parte por el todo, en un vergonzoso ejercicio de metonimia antiperiodÃstica.
En el artÃculo -para leerlo, pulsad aquÃ-, la periodista aprovecha el anuncio del divorcio entre Josep Anton RodrÃguez e Hipólito Sánchez, conocidos activistas gays en Cataluña (Josep Anton es presidente del Casal Lambda), para poner en duda la verdadera naturaleza, haciendo un juicio moral a todas luces fuera de lugar.
La autora del texto insinúa que la boda se produjo con prisas y aspavientes más para provocar revuelo mediático que por otra cosa, da detalles a menudo buscando el morbo gratuito, y hablando en un par de ocasiones del ‘lobby homosexual catalán’ y el ‘lobby rosa’, en el tono habitual utilizado por medios de comunicación afÃnes a la ideologÃa del diario.
Resulta complicado comprender, a no ser que se trate de un ataque personal o de un texto escrito desde el más absoluto desprecio, que un texto asà haya sido publicado, con tantos detalles escabrosos, en un diario de información general. SerÃa inconcebible ese tono en el caso de un divorcio entre heterosexuales.
Y es que no son dan cuenta de que el divorcio, como ocurre en el caso de los heterosexuales, no es el fracaso de una institución, sino el fracaso de una pareja, ya esté compuesta por homosexuales o por heterosexuales. Y no deja de ser un aspecto más, a menudo negativo, de la normalización y la igualdad conquistada hace un año.