jueves, julio 23, 2026
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La superación de la tradición en el modelo familiar

Una carta en dosmanzanas.com

Soy Antonio León, estudio 3º de Arquitectura en la Universidad de Sevilla. El curso pasado para la asignatura de “Teoría de la Arquitectura�, nos pidieron un trabajo de curso personal. En un principio teníamos que escoger una imagen que nos pareciese sugerente y analizarla a fondo. Yo escogí una fotografía de una familia homoparental, porque era un tema sobre el que me apetecía trabajar. Tras sobreponerme a los miedos lógicos de las reacciones que podían tener mis compañeros y mi profesora, me decidí a hacerlo. Todavía recuerdo la primera vez que la profesora trajo corregidos los trabajos y los enseñó a toda la clase, ese día casi me da un infarto. Las reacciones fueron de extrañeza general. Mis padres, en una visita encontraron el trabajo, y fue un varapalo para ellos. Acérrimos a los valores católicos de la familia tradicional, llegaron a decirme que lo que ellos veían en la imagen era: “un padre con su hijo, y su abuelo�. Pese a aceptar mi homosexualidad, quedan muchos temas tabú que todavía no hemos abarcado, y que, como podéis observar, se presentan “moviditos�. La profesora me sugirió alguna vez que recurriera a otra imagen, ya que al final del trabajo teníamos que enlazarlo con algún tema sobre arquitectura tratado a lo largo del curso. Pero mi insistencia logró continuar con este ensayo que, para mí, iba más allá de un trabajo, era un reto personal. Finalmente obtuve un 7, pero lo más importante que conseguí fue una recompensa para mi autoestima, un balón de oxígeno que me daba fuerzas para seguir adelante sin dar la espalda a mi orientación sexual. Aquí os dejo la primera parte del trabajo, para que podáis hacer vuestras propias reflexiones acerca de la imagen y sus connotaciones.

ParejaEn la imagen encontramos un primer plano de una pareja que tienen en brazos a niño en el centro. Son dos hombres de cuarenta años aproximadamente que están cortados de cintura para arriba; y un niño de unos tres años. El fondo es muy difuso, pero se puede afirmar que están situados en una cocina.

Por la forma de vestir, sus rasgos y la cocina en que se encuentran podemos afirmar que son extranjeros, concretamente de los Estados Unidos.

Los personajes que se encuentran en primer plano están en una posición desenfadada, alegre y cariñosa. Se disponen de la siguiente forma:

El hombre de la derecha, con camisa azul de manga corta, gafas finas y con calvicie es quien sostiene al niño con su brazo derecho, y en esa misma mano tiene un anillo en el dedo anular.

El niño, de ojos azules, pelo rubio y que apoya sus manos en los hombros de los dos chicos lleva un pantalón y chaleco verde con cuadraditos; además de una camisa blanca, un pañuelo en el chaleco a juego con la corbata que tiene cuadrados claros sobre un fondo azul oscuro. Añadir que la camisa del niño no esta remetida dentro de los pantalones y lleva dos botones del chaleco sueltos.

El último hombre es moreno, con barba, lleva gafas negras de pasta, camisa blanca de manga larga pero remangada. También lleva una corbata amarilla con dibujos de frutas y líneas en diagonal con unos tonos marrones y grises. Este señor tiene colocada la mano derecha sobre la rodilla del niño y se intuye que con la otra mano abraza al niño y al otro hombre.

De fondo, en segundo plano y mucho menos nítido vemos parte de una cocina blanca, con sus armarios (algunos acristalados), cajones, lejas, la encimera y una ventana. Al estar borroso, realza el primer plano, dándoles a los personajes todo el protagonismo.

Los miembros de esta familia se encuentran sonrientes y mirando hacia la cámara. La imagen esta muy iluminada y centrada en los personajes.

A priori nos puede parecer una fotografía típica (en cuanto a situación) que se realiza comúnmente en millones de hogares del mundo. Sólo que en este caso nos sugiere una familia homoparental; ya que se muestra a dos hombres unidos sosteniendo a su hijo en una foto típica familiar.

Pero en este retrato hay muchos detalles que nos están hablando de temas sociales, económicos, familiares, educativos y de prototipos.

Por ejemplo, es muy sugerente que el hombre de camisa azul muestre “casualmente� ese anillo que lo podemos asociar al matrimonio debido al dedo en el que lo lleva puesto. También son resaltables las diferencias que encontramos entre los dos padres:

El de la camisa blanca se nos presenta como la figura paternal que trabaja fuera de casa; el que se encarga económicamente de llevar su familia hacia delante. Lo que tradicionalmente se llamaría cabeza de familia. Esto se detecta a través de varios detalles; es él quien lleva la corbata que habitualmente asociamos al trabajo empresarial, también es quien abraza a los otros dos miembros de la familia, como insinuación de protección y resguardo.

En cambio, el otro hombre de camisa azul (de manga corta en este caso) y sin corbata nos ofrece una imagen mas hogareña. Se puede suponer que él es la figura paternal que se encarga del cuidado de los hijos y del trabajo que acarrea una casa diariamente. Él está más involucrado en la educación diaria del niño; esto también se denota debido a que es él quien sostiene al niño en su brazo derecho. En cambio, el otro padre, aparte de abrazarlo, solo apoya la mano sobre la rodilla del niño

Todo el vestuario es bastante sugerente. En general, se hace patente la pertenencia a una sociedad de consumo, donde la imagen exterior es una de las facetas más importantes. Es imprescindible la apariencia social. Pero no solo la ropa, sino como se encuentra cada prenda nos ofrece un mensaje muy directo:

La ropa de los hombres delata una situación económica media-alta. Y la del niño nos habla de la capacidad que tienen los padres para cuidarlo, educarlo y mantenerlo de una forma correcta, saludable y confortable; todo ello debido al traje con corbata y pañuelito que lleva puesto. Pero también vemos a un niño que aparenta encontrarse emocionalmente bien y que está teniendo una infancia normal, ya que se nos muestra espontáneo y revoltoso al no llevar la camisa por dentro del pantalón y no todos los botones del chaleco abrochados, que desde una postura educativa muy estricta no sería lo más lógico.

Se esta intentando mostrar una unidad familiar estable. Y para que esto sea lo principal, el fondo pierde toda su nitidez, para darle prácticamente todo el protagonismo a la familia. Pero ese segundo plano también nos ofrece información muy coherente con lo mencionado anteriormente. Es una cocina bastante amplia (nos habla del nivel económico), pero también ordenada y cuidada, que nos proyecta una convivencia y una educación para el niño dentro de una estabilidad en el hogar. Que la imagen se realice en la cocina le añade un valor aún más familiar, es una forma muy clara de visualizar una tipología doméstica y cercana, en definitiva hogareña.

Sus sonrisas, sus miradas y sus gestos faciales nos señalan un momento de felicidad, de seguridad y de ilusión. Y sobre todo nos quieren ofrecer una imagen de unidad y estabilidad.

Creo que la imagen expresa una dualidad bastante clara:

* En primer lugar ofrece una trasgresión social respecto al modelo familiar tradicional de matrimonio heterosexual. En este aspecto la fotografía abre un debate actual sobre los modelos familiares tradicionales y que se relacionan con temáticas de vital importancia como la moralidad, la sexualidad, la sociedad, los derechos humanos, la educación, la religión, la igualdad,…
* En segundo lugar pienso que esta trasgresión queda equilibrada ya que aun siendo un modelo familiar diferente, se muestran las pautas tradicionales socialmente: dos pilares básicos de figura paternal muy diferenciados; un ámbito socio-económico de grandes calidades, con un modelos educativo sólido y basándose en la responsabilidad y la comunicación.

Esta imagen tiene también aspectos muy tradicionales.. Por muy novedosa que parezca, por mucho que se tache de liberal o escandalosa está ligada al ayer. ¿Y por qué al ayer?

Por varios aspectos:

Lo principal es que esta imagen no rompe con el pasado sino que más bien hace un desdibujamiento de la tipología familiar. Las familias del presente y del mañana están rompiendo con estos estereotipos. ¿Realmente existe en la actualidad un cabeza de familia que se pase el día trabajando y una madre que lo dedique a ser ama de casa?

Pues no, en la actualidad la mujer está en igualdad (casi siempre). Y al estar equiparada al hombre rompe con su papel tradicional de educadora familiar. Hoy en día, la mayoría de familias optan o necesitan que los dos miembros parentales tengan un trabajo remunerado. Y esto es un gran cambio que nuestra sociedad está sufriendo.

Este cambio repercute en aspectos como la estructura de la jerarquía familiar, ya que se establece un nuevo orden igualado de compromiso y deberes. También provoca una forma distinta de convivencia familiar, el tiempo que se pasa con los hijos es más escaso, lo que provoca la necesidad de potenciarlo y aprovecharlo al máximo. Esto implica que la educación de los hijos ya no depende exclusiva y mayoritariamente de los padres, que relegan en otros ese compromiso básico, ya sean los abuelos, los profesores y demás empleados o educadores.

La novedad de esta foto no sería tal si no existieran los prejuicios sociales. Estos prejuicios nos hablan de la naturaleza del hombre y la mujer, de su destino tradicional a amar o desear de una forma única y obligada.

Hoy en día se abren en la sociedad debates muy duros sobre estos temas. Pretenden convencer a la opinión pública que estas libertades van a producir el fracaso del matrimonio, el fracaso de la familia,… Se exige una única tipología familiar como adecuada y positiva. Se afirma que la estabilidad emocional de los niños criados en estas familias homoparentales está en riesgo. ¿Pero realmente se puede invalidar la capacidad de un ser humano de educar un niño por su condición sexual? ¿Es justo que se niegue el derecho a tener una familia por el hecho de amar a una persona de tu mismo sexo? ¿Por qué no se valoran otros aspectos mucho más influyentes como los valores, la estabilidad emocional, la capacidad educativa, afectiva o moral de los padres? A un heterosexual no se le niega su derecho a crear una familia por el simple hecho de su condición sexual. Mucho más allá de su capacidad para educarlo, se anteponen sus derechos y libertades. En cambio, al homosexual se le niega, no por su incapacidad, sino por su orientación.

Aquí radica el problema, la sociedad arrastra unos prejuicios sobre la homosexualidad que en el pasado se utilizaron para asustar, para eliminar o degradar a estas personas. Todavía existen mitos y confusiones que derivan en actos y pensamientos homófobos. La homofobia es el resultado de estas injusticias a lo largo de toda la historia, por eso, su erradicación es un trabajo costoso, que necesita el apoyo de todos. Es necesario para sobrepasar momentos de frustración, de dudas, angustia, discriminación, miedos, soledad, crisis, prejuicios,… que son injustos.

Si realmente observásemos la fotografía, pero basándonos en el individuo como ente racional, sin fijarnos en su sexo, condición sexual o posición histórica en la sociedad, encontraríamos una imagen tradicional y común, que no se desliga de una tipología familiar aceptable, normal y respetable.

Es una imagen que definitivamente supera la tradición. Se nos muestra la equiparación de derechos y libertades, donde la igualdad se convierte en el elemento a destacar.

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