El alcalde gay de ParÃs, Bertrand Delanoë, ha recibido en los últimos dÃas crÃticas desde ciertos colectivos de homosexuales y transexuales, entre otros. Apreciado en Francia por su compromiso y visibilidad, las razones de estas protestas vienen motivadas por la concesión de una plaza al fallecido Papa polaco Juan Pablo II, incluso saltando la norma no escrita que dice que ParÃs siempre espera cinco años tras la muerte de la persona homenajeada.
La plaza elegida por el Ayuntamiento de Paris, con Delanoë al frente, es el espacio situado frente a la catedral de Notre Dame, uno de los lugares más turÃsticos de la ciudad.
Esta mañana, distintos colectivos GLTB y de lucha contra el SIDA, asà como otros grupos polÃticos y sociales, se reúnen en este lugar de la capital francesa para protestar contra esta decisión, que tachan de «electoralista».
«El catolicismo reaccionario de Juan Pablo II, dogma que su sucesor, Benedicto XVI, sigue siempre, no tiene que ser homenajeado en nuestra ciudad, ni en ningún lugar«, declararon portavoces del colectivo Act-Up.
La posición contra el preservativo del fallecido Papa sigue levantando la indignación entre grupos de afectados por el VIH. «Es un insulto a los muertos de SIDA y a todos los que sufren esta enfermedad. Esta ceremonia viene a elogiar a un Papa homófobo que ha combatido el uso del preservativo«, afirmó Eddie Aït, vicepresidente de una asociación parisina de afectados por la enfermedad.
Algunos grupos también han recordado a Delanoë, el alcalde homosexual de ParÃs, que en su dÃa declaró que se encontraba siempre en profundo desacuerdo con Juan Pablo II en los temas sociales.