Parece que no les ha hecho ninguna gracia la exposición de Oslo sobre la homosexualidad en distintas especies animales, con la que sus organizadores pretenden ilustrar cómo este tipo de relaciones no son «antinaturales«. Tanto la Iglesia protestante noruega como otros grupos conservadores del paÃs han puesto el grito en el cielo.
La prensa de derechas de Oslo calificó de «manipulacion» el objetivo de la muestra, mientras que un representante de la Iglesia dijo que hubiera sido mejor dedicar el dinero invertido en este evento en corregir la desviación sexual de los animales fotografiados. Otros grupos han anunciado que se plantean organizar acciones contra la exposición.