Nuestra Laura favorita sigue siendo noticia. Y es que las palabras parece que no las lleva el viento, ya que el Servicio de Inspección, tras analizar el caso, ha pedido a la Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que abra expediente por dos faltas -una grave y otra leve- a Laura Alabau, la archiconocida jueza de Denia.
Alabau saltó a las páginas de los periódicos por su negativa a tramitar bodas entre homosexuales cuando se aprobó la ley, llevando a paralizar tres matrimonios entre gays como encargada del Registro Civil de la localidad alicantina de Denia. Estas paralizaciones provocaron las protestas del teniente fiscal de Alicante, Juan Carlos López Coig, y de la Dirección General de los Registros y del Notariado.
Laura, herida en su orgullo antigay, respondió duramente a sus crÃticos, diciendo que se sentÃa perseguida por el aparato propagandÃstico del Gobierno y acusando a López Coig de ser un apéndice del Gobierno, a la vez que negaba que hubiera paralizado ningún expediente.
La inspección del CGPJ considera que la jueza habrÃa incurrido en la comisión de dos faltas disciplinarias: una ‘grave’ por dirigir censuras a un órgano del Gobierno (art. 418.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial) y otra ‘leve’ por desconsideración con un miembro del Ministerio Fiscal (art. 419.3). Además, los inpsectores del CGPJ considera que las afirmaciones realizadas por Alabau comprometen su imparcialidad y vulneran sus limitaciones como jueza en el derecho a la libertad de expresión.