A Marina Castaño, conocida exclusivamente por ser la ex mujer del fallecido escritor Camilo José Cela y por sus paseos en los yates de amigos ricos, parece que le preocupa la Seguridad Social. O al menos asà lo deja ver en una columna de opinión (‘Operarse de gorra’) publicada hoy domingo en el suplemento de Salud ‘A tu salud’, distribuido junto al diario ultraconservador La Razón.
En ella, la viuda del Nobel deja ver su opinión sobre la financiación pública de la cirugÃa de reasignación de sexo, e incluso se permite ironizar sobre un tema tan serio. La ignorancia es osada. El último párrafo de la columna resume muy bien la columna de Marina Castaño:
«Parece que todos quieres una ‘nueva asignación de sexo’, como eufemÃsticamente hay que decir ahora, pero nadie quiere rascarse el bolsillo. Es más cómodo que seamos los contribuyentes quienes aportemos la hucha para complacerles. Quedan fuera los arreglos dentales, la subvención de los alimentos para celÃacos, que son carÃsimos, las consultas al psicólogo y un sinfÃn de carencias que nuestra Seguridad Social todavÃa no ha podido asumir. Faltan, notoriamente, hospitales; que las camas y los recién ingresados anden por los pasillos esperando habitación da auténtica sensación de paÃs del Tercer Mundo. No imagino el dÃa en que todo esté en su sitio. Y que hasta el bótox sea de gorra«.
Juzgad vosotros mismos. Aún asÃ, ese paralelismo entre la transexualidad y la cirugÃa estética, vÃa bótox, resulta particularmente frÃvolo e irritante, y demuestra el nulo grado de empatÃa de la viuda de Cela ante el drama que han vivido y viven muchas personas por este asunto.