Un año más celebrando la diversidad, otro año en el que las personas, independientemente de su orientación sexual, inundan las calles de Madrid con sus colores arco iris (porque en el arco iris están todos los colores y su unión produce el blanco de la calma y la paz). Y yo sólo puedo decir que vimos jóvenes y viejos, hombres y mujeres, niños y niñas, y que un año más sólo vimos sonrisas, en esta ciudad a veces tan necesitada de ellas. Y que como un rÃo que desde el estanque del Retiro rodease la Puerta de Alcalá y fuese cuesta abajo por la Gran VÃa, asà la multitud desparrama su alegrÃa, sus flores, sus bailes por el bellÃsimo cielo que Madrid nos regala un año más. Y el rÃo, que ya es casi tan ancho como el Amazonas, desemboca en Plaza de España que desaparece bajo la muchedumbre.
Luz amarilla de tardes de verano, luz poderosa que acaricia el rostro venerable de Chavela Vargas al final, antes de la fiesta.
¿Cifras? No necesito cifras, necesito sonrisas y alegrÃa y de eso hubo a raudales. Millones de sonrisas, millones de besos, millones de abrazos.
Ya queda menos para el Orgullo de 2007.
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Fotos de Sharon, Amuitz y Robin
