El ex dictador chileno Augusto Pinochet falleció este domingo en Santiago de Chile a los 91 años tras permanecer una semana en el Hospital Militar, afectado de un infarto de miocardio y un edema pulmonar.
Con él se va uno de los sÃmbolos del horror y la barbarie de las dictaduras militares sudamericanas. Llegado al poder en septiembre de 1973 con un golpe de Estado que terminó con la vida del presidente electo Salvador Allende, que se suicidó en el Palacio de la Moneda.
A partir de ahà comenzó un periodo de terror basado en la represión militar, la tortura a los disidentes y el asesinato. Pinochet, admirador del dictador español Francisco Franco (a cuyo entierro asistió en noviembre de 1975) y ferviente católico, instauró la persecución contra los «enemigos del Estado», principalmente opositores polÃticos, gente de la izquierda, intelectuales contrarios a la dictadura y también homosexuales opuestos a la dictadura pinochestista.
Tras el referendum revocatorio de 1988, Pinochet fue forzado a abandonar el cargo. El 5 de septiembre de 1990, cinco meses después de entregar el Gobierno y siendo Jefe de las Fuerzas Armadas llegó a decir: «Hoy tenemos un ejército alemán de marihuaneros, drogadictos, melenudos, homosexuales y sindicalistas«.
Una vez conocida su muerte en Santiago de Chile, grupos de partidarios se han concentrado para llorar su muerte, mientras que los opositores, muchos de ellos vÃctimas de los horrores de su dictadura, han celebrado la desaparición de uno de los sÃmbolos más dolorosos de la historia del paÃs.