
Tal y como ya informábamos en Dos manzanas, judíos y musulmanes se unían para impedir se celebrara el desfile del Orgullo Gay en Israel el próximo 10 de agosto e incluso el Gran Rabino enviaba una carta al Papa Benedicto XVI para que expresara su rechazo hacía esta fiesta.
Ahora, la policía de Jerusalén inicia una investigación por la distribución de panfletos en los que se insta a matar a los participantes en la marcha del Orgullo Gay.
La radio pública israelí ha informado que las octavillas han sido esparcidas por las calles de los barrios judíos ultra-ortodoxos y en los que se prometen 3.700 euros a quien mate a homosexuales y lesbianas con cócteles molotov, piedras o clavos. El comunicado no está firmado.