La batalla de Roberto Mendoza contra Coca Cola-FEMSA, la división mexicana de la multinacional de refrescos, continúa. Esta mañana, grupos GLTB han protestado contra las oficinas corporativas de la compañÃa para protestar por este hecho, producido ya hace algunos meses, y para evitar que situaciones como la denunciada se repitan en un futuro.
Mendoza, ex empleado gay de la empresa, denunció a Coca Cola-FEMSA por haberle forzado a su renuncia y por la discriminación vivida en la empresa con motivo de su orientación sexual. Entre otras actuaciones, afirmó que el responsable de Recursos Humanos le habÃa asegurado que mientras él estuviese en su cargo «no tendrÃa a un puto como director».