El dibujante alemán Ralf König, uno de los máximos exponentes mundiales del cómic gay, ha hablado en Frankfurt sobre la polémica de la auto-censura en Occidente para no molestar al Islam, avivada tras la crisis de las caricaturas de Mahoma y las recientes palabras de Benedicto XVI en Alemania.
Y lo hizo para lamentar el miedo y la auto-censura de los artistas y los medios, y para defender la libertad creativa como forma de defender nuestros valores. «Después del asunto de las caricaturas de Mahoma quise vender seis o siete dibujos que hablaban sobre el Islam. Un periódico quiso comprarlos en exclusividad y se volvió atrás al dÃa siguiente. […] Tengo la impresión de que este asunto de auto-censura se ha apoderado de los artistas en el mundo entero. La gente tiene miedo«, afirmó con preocupación.