Rowan Williams, el arzobispo de Canterbury, en una entrevista a la cadena de televisión ITV, reconoce su temor de perder el control de la Iglesia Anglicana mundial, que se encuentra al borde de un cisma por el tema de la ordenación de homosexuales. “Temo el cisma no porque considere que es la peor cosa que puede pasar en el mundo, sino que, en el momento presente, va a perjudicarnos.�
Williams, en la próxima cumbre que presidirá en Ã?frica, confÃa en que pueda lograrse un compromiso que permitirá a conservadores y liberales a coexistir en paz y evitar un proceso de desintegración si los arzobispos conservadores se niegan a negociar con la parte liberal que precipitó la crisis al consagrar en el 2003 a un obispo declarado homosexual.