
Que la televisión, últimamente, no es buena consejera no deja de ser una verdad a gritos. Esta vez, una sexóloga italiana, Serenella Salomini, lo ha plasmado en un estudio cuyas conclusiones son, por grotescas, bastante devastadoras.
Las parejas con un aparato de televisión en la habitación tienen la mitad de relaciones sexuales que las que no lo tienen. Entre los programas que más afectan a una sana y enriquecedora vida sexual están las pelÃculas de acción, que acaban con la lÃbido del 47% de los varones, y las pelÃculas de miedo, que terminan con las ganas de sexo del 56% de las mujeres encuestadas.
Salomini realiza su estudio analizando los hábitos sexuales-conyugales de 523 parejas (presuponemos que heteros, por su prototÃpica subdivisión de roles de género, y por la división entre hombres y mujeres)…
¿cómo hubieran cambiado los resultados si las 523 parejas fueran de homosexuales? ¿los resultados hubieran sido similares, o directamente se hubiera introducido la televisión en el “juego� en forma de DVD porno?
¿realmente hay diferencias?
Que cada cual utilice su propia experiencia para sacar las debidas conclusiones…